Desde enero, el uso obligatorio de un sistema electrónico ha mejorado el control y evitado el fraude de cinco millones de euros

Desde comienzos de año, la Agencia Tributaria ha evitado el fraude de más de cinco millones de euros en la devolución ilícita del IVA sobre las compras realizadas por viajeros extracomunitarios, lo que supone un 5% del peso total de las operaciones de reembolso. El mayor control de la Administración tributaria ha sido posible gracias a la puesta en marcha de un sistema electrónico de reembolso (sistema DIVA), que si bien se empezó a aplicar a finales de 2016, no se hizo obligatorio hasta el pasado enero, poniendo así fin al sellado manual de las facturas.

Según detalla Rodríguez, el principal perfil fraudulento, que ahora se ha atajado gracias a la automatización, es el del consumidor con pasaporte extracomunitario que falseaba la documentación y tramitaba la devolución del IVA aunque después no saliera del país o no tuviera su residencial fiscal fuera de la UE. El sistema electrónico también ha permitido a la Agencia Tributaria compartir mucha más información y llevar un mejor control de las bases imponibles de los más de 5.300 establecimientos que se benefician del consumo de los turistas extranjeros.

Frente a los cinco millones de ahorro en fraude fiscal detectado de enero a mayo, en el mismo periodo del año pasado se evitó la devolución ilícita por valor de 329.338 euros gracias al sistema electrónico –cuando todavía no era obligatorio–, un montante al que habría que sumar el registrado con el control manual, difícil de cuantificar en ausencia de bases de datos unificadas.

LA MODA TRIUNFA

Siete de cada 10 euros. Según los datos facilitados por la Agencia Tributaria, entre enero y mayo 600.000 viajeros obtuvieron el reembolso del IVA, que ascendió a más de 96 millones de euros. Por volumen de facturación, el 68% fueron compras de moda y accesorios, el 14% relojería y joyería y el 5% productos de farmacia. Por número de solicitudes, el 44% fueron por importes inferiores a 90 euros.

Fuente: Cinco Días