Restauración, disfraces, accesorios, dulces, centros comerciales… la noche más terrorífica del año ya es una fecha señalada para muchos sectores, que disparan su facturación en estos días.

Pocas celebraciones foráneas han echado raíces tan profundas en la sociedad española como la fiesta de Halloween. A estas alturas ya no se trata solo de una fecha que marcar en el calendario para la diversión. Alrededor de la terrorífica tarde del 31 de octubre y la noche del 1 de noviembre ha florecido todo un ecosistema de empresas que tienen en esta campaña un buen tirón para sus negocios. La industria de los disfraces y accesorios; la de cósmeticos y maquillajes,;la de decoración; la de caramelos, chicles y chocolates; los bares, restaurantes y hoteles; las centros comerciales y los supermercados; los parques de atracciones… Incluso las grandes marcas aprovechan Halloween como reclamo de productos o colecciones únicos para ese momento. Ahí están, por ejemplo, la «hamburguesa negra» que Burger King lanzó hace unos años, o las variedades de dulces terroríficos que cada año presenta Dunkin’Brands o las piruletas de edición limitada de Chocolates Valor, como algunos ejemplos.

Halloween es una fiesta que da dinero. En Estados Unidos, de donde proviene, los consumidores se gastaron 9.000 millones de dólares (unos 8.000 millones de euros) en 2018. Y aquí, aunque no existen cifras oficiales, cada año gana mayor peso en la cuenta de resultados de las compañías españolas. «En estas fechas estamos desbordados», afirma Vicente Bataller, gerente de Florfruits, una empresa que desde 1975 se dedica a la producción de calabazas. «Nuestro trabajo es día a día, durante todo el año. Pero ahora la facturación representa el 40% del total. Vendemos más de 500.000 unidades. Y cada año crece más», asegura. De esa venta, el 60% se exporta a Portugal, Francia, Alemania, Rusia, Emiratos Árabes… Florfruits ha sabido sacar partido a la noche de las brujas innovando cada año: «Tenemos grandes clientes en Europa que nos compran por el packing y nuestros diseños. Cada cliente elige el tamaño de calabaza que quiere. Nuesta oferta contiene pegatinas, un desplegable donde explicamos en varios idiomas cómo decorar la calabaza», cuenta Bataller.

Es toda una oportunidad para muchas empresas, grandes o pequeñas. Sólo hay que echarle imaginación. «Halloween se puede aprovechar de muchas maneras adaptando el producto y la marca a esa fecha. Por ejemplo, solo con hacer un guiño en el logotipo a esta fiesta y hacer una llamada en el producto. Se pueden crear ediciones de coleccionistas que sean únicas y generen un sobreprecio. Por ejemplo, hoteles y casas rurales aprovechan para tematizar y este año en Halloween ofrecen pack para todo el puente de Todos los Santos. En gastronomía ya existen muchas propuestas enfocadas para la ocasión (como los huesos de santos o los panelles) que son productos de corta vida y van alargando esa vida en estas fechas. Halloween es un estado emocional muy interesante a nivel de marketing», recomienda Francisco Torreblanca, profesor de Maketing de ESIC Valencia.

Las cuentas también resulta muy positivas para los 70 principales empresas del mercado de caramelos, chicles, chocolates y cacao, agrupadas en Produlce (Asociación Española del Dulce). Estas han incrementado sus ventas hasta un 50% este mes de octubre con respecto al de 2018. «Halloween se ha consolidado como uno de los periodos más relevantes del año para nuestro sector, con un crecimiento muy destacado en las ventas en el último lustro. Además, representa un escaparate inmejorable para las marcas españolas su compromiso con la innovación», explica Rubén Moreno, secretario general de Produlce. Cartelería y ambientación de temática terrorífica, campañas especiales y concursos en redes sociales, productos y envases con forma de calabazas, ataudes y fantasmas… son algunas de las innovaciones de esta industria para Halloween. Algo que habrá ayudado a que, por ejemplo, sea precisamente Estados Unidos el primer destino de las exportaciones del sector de caramelos y clicles. «Los caramelos made in spain triunfan en EE.UU., tanto en Halloween como en otras épocas del año», afirma Moreno.

Innovación

Por innovar la oferta apuestan todos los sectores. También la restauración. «Hemos transformado la festividad del Día de Todos los Santos en una oportunidad para hacer una fiesta y disfrutar. Y los hoteles, casas rurales, establecimientos de ocio… lo están aprovechando cada año más. Hoy se incorpora al calendario de la hostelería como un acontecimiento más. Los incrementos de facturación oscilan entre el 5 y 15% en estas fechas», comenta el secretario general de la Conferencia de Empresarios de Hostelería de España (Cehe), Emilio Gallego.

Algo similar a lo que ocurre en el sector de las empresas que se dedican a la comercialización de disfraces y accesorios. Por ejemplo, en Limit Sport, una pyme de 15 trajadores, tienen una colección exclusiva para Halloween. A las típicas brujas, fantasmas, esqueletos, vampiros y zombies (fabricados en España) van añadiendo cada año los personajes de películas que con la misma temática terrorífica se estrenan por estas fechas. «Un 20% de nuestras ventas anuales se realizan en Halloween. Se trata de una campaña más, aceptada en el sector. Tiene una gran participación de bebés, niños y jóvenes. Y eso ha ayudado a que los disfraces se perciban cada vez más como un juguete que sirve para desestacionalizar las ventas», cuenta Lidia Sempere, directora de Limit Sport SL. Para aumentar las ventas, para obtener un mejor margen, para unos y otros, desde luego Halloween ya se ha convertido en toda una gran oportunidad para hacer crecer el negocio.

Fuente: ABC