Compras masivas, a la cabeza de Europa, pero planificadas y menos exigentes a los grandes descuentos

Es la cita que los consumidores tienen ya anotada en el calendario: próximo viernes, 29 de noviembre, festival de descuentos. Llega una vez más el ‘Black Friday’, pero cada año con más fuerza. Y es que ya no es un fenómeno americano, sino que se ha convertido en un evento plenamente consolidado en la sociedad española en unos pocos años, gracias principalmente a la llegada de Amazon a España, que celebró aquí por primera vez el ‘viernes negro’ en 2013.

En este poco tiempo se ha ido transformando y se ha arraigado de tal forma, que ya no se circunscribe únicamente a este día, el viernes posterior a Acción de Gracias, sino que se extiende al fin de semana e incluso a la semana completa. O más. Amazon ha anunciado el mayor ‘Black Friday’ de su historia con miles de ofertas que ya han puesto a la venta desde el pasado viernes, día 22, hasta el próximo 29 de noviembre. ¡Ocho días!

De igual manera, si antes las ofertas se concentraban principalmente en los productos tecnológicos, ahora la penetración llega a todos los sectores: moda, libros, música, productos de cuidado personal… pero hay ya incluso descuentos en coches, bodas, créditos bancarios ¡y hasta operaciones de estética a mitad de precio!

El 84% de los españoles sucumbirá a las ofertas de estos días y se gastará una media de 258 euros

El grado de aceptación de este fenómeno es tal, que el 84% de los consumidores españoles planea hacer compras con motivo del ‘viernes negro’, un grado de aceptación que sitúa a España a la cabeza de Europa. Así se desprende del estudio ‘Black Friday en España: una participación masiva y planificada’ realizado por la consultora Oliver Wyman, para lo que ha realizado encuestas a más de 13.000 personas en ocho países europeos.

Así, los españoles son, junto con los italianos, los que más comprarán en estas fechas, con 20 puntos porcentuales de diferencia respecto a la media europea, que se sitúa en el 64%. Les sigue, aunque a cierta distancia, Francia, donde participarán un 74% de los consumidores. Países Bajos (61%), Reino Unido (60%) y Alemania (59%) van por detrás. «España es más proclive a los descuentos y promociones», explica el director de Oliver Wyman en España, Luis Baena.

Sin embargo, el gasto medio en España será ligeramente menor a la media europea, algo lógico puesto que su renta per cápita es inferior a la de otros socios comunitarios. Aún así, cada español se gastará una media de 258 euros, 14 euros menos que la media. Este nivel de gasto está en línea con la menor exigencia por parte de los consumidores españoles que el resto de europeos a grandes descuentos para tomar la decisión de adquirir un producto. En este sentido, un 17% se conformaría con una rebaja igual o menor al 20% (el mayor porcentaje de aceptación de Europa) y solo el 15% exige una rebaja del 50% o superior al 50%, los segundos más permisivos.

Eso sí, los consumidores españoles no están dispuestos a renunciar a su compra, y solo un 11% desistiría de ella si su producto deseado no cuenta con un descuento suficiente: se trata del menor porcentaje entre todos los países. Como alternativa, un 25% se decantará por comprar un producto similar que disfrute de un mejor descuento, mientras que un 50% optará por hacer su compra posteriormente.

«Queda claro que el ‘Black Friday’ se está posicionando como una fecha a la que esperan los españoles para cubrir necesidades pasadas o futuras», concluye el estudio, que refleja que más de la mitad de los consumidores (concretamente el 56%) comprará durante la semana previa a esta fecha y un 36% lo hará únicamente el viernes. Para los más rezagados, aún les queda otra oportunidad: el ‘Ciber Monday’, que tendrá lugar el próximo lunes 2 de diciembre, aunque solo participarán un 6% de españoles.

Adelanto a la Navidad

Una de las razones del éxito del ‘Black Friday‘ parece ser su cercanía con la temporada de compras navideñas. Así, los españoles son, únicamente tras Rusia, los más previsores: el 62% adquirirá artículos que llevan tiempo queriendo, y el 20% realizará compras sustitutivas de regalos navideños, cumpleaños, etc., el mayor porcentaje de entre todos los países. Únicamente un 18% de los encuestados comprará de forma espontánea, el nivel más bajo de todos los países, que contrasta, por ejemplo, con un 64% de compra espontánea entre los franceses o con la media que se sitúa en el 35%.

La mayor parte de las compras se realizarán a golpe de clic. La comodidad de hacerlo desde casa, sin hacer colas ni pasar frío, hará que un 55% de los españoles opte por utilizar internet para sus adquisiciones; de hecho, solo con la venta on line de esta jornada se espera facturar 1,6 billones de euros.

Los artículos de electrónica y la moda son, sin duda, los más deseados, aunque con notables diferencias entre hombres (más proclives a lo tecnológico) y mujeres (que se decantan por renovar su armario). A gran distancia le siguen los gastos en ocio y deportes, artículos del hogar y belleza y droguería.

Un festival de compras que «le sale caro al planeta»

Algo de lo que apenas se habla es del impacto que puede tener en el medio ambiente esta jornada del ‘Black Friday’, porque no hay estadísticas sobre los costes o perjuicios de este día de exaltación al consumo. Y es que esta participación masiva que se da principalmente a través de internet origina que el lunes posterior a la fecha, en este caso el próximo 2 de diciembre, se moverán 3,5 millones de paquetes, lo que supone un incremento de la actividad del sector logístico a unos niveles que no se alcanzan en el resto del año. Pero no será solo ese día, sino que durante varias jornadas las empresas de paquetería y logística vivirán el mayor pico de trabajo del año, a una media de reparto de 2,5 millones de paquetes diarios, según cálculos de la patronal del sector.

Cada uno de estos movimientos tiene efectos sobre el planeta: se efectúan demasiados envíos pequeños, se usa una gran cantidad de envases de cartón y plástico para enviar el pedido y muchas veces el reparto implica más de un viaje al no encontrarse nadie en casa. «Este evento le sale caro al planeta», sentencia Neus Soler, profesora de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

En esta misma línea se muestra su compañero, el profesor Eduard Josep Álvarez Palau, que advierte de que «toda campaña que promueva el consumo desmedido, y especialmente de productos que no son de primera necesidad sino complementos, tiene un fuerte impacto sobre el medio ambiente», ya que implica una conversión de recursos naturales o materias primas en productos elaborados que quizá en algunos casos no esté justificada, ya que el uso que se hace de ellos no es lo suficientemente intensivo como para compensar todo el coste ambiental.

De hecho, según un estudio realizado por Milanuncios, más de tres de cada diez españoles compra durante el ‘Black Friday’ productos que no necesita y se han arrepentido de adquirir esos productos bajo un impulso y no por necesidad.

Fuente: Hoy.es