El pasado año existían en la ciudad 2.653 comercios minoristas, un centenar menos que en 2017

 

El comercio de proximidad no pasa por buenos momentos, tampoco en Donostia que, en una década, ha perdido el 21,7% de sus tiendas. Así lo señala el Barómetro de Economía Urbana del pasado año, elaborado por la sociedad municipal Fomento de San Sebastián, que fue difundido la pasada semana.

El trabajo, que recopila abundante cantidad de datos sobre población, economía, empleo y sociología de la capital guipuzcoana, recuerda que entre 2008 y 2018 la ciudad ha perdido 734 comercios. A lo largo del pasado año existían 2.653 establecimientos minoristas activos, lo que suponía 106 menos que en 2017, es decir, 3,8% menos. Así, pues, la densidad comercial de Donostia se quedó en 14,2 establecimientos por cada 1.000 habitantes.

Por ramas de actividad, las tiendas de alimentación, enclavadas en el epígrafe de “cotidiano alimentario”, ganaron el pasado año 14 establecimientos, pero todas las demás bajaron. El cierre de persianas atacó especialmente a las de equipamiento del hogar, por un lado, y droguería, perfumería y farmacia, por otro, que perdieron cada una más de diez establecimientos.

El trabajo elaborado por Fomento de San Sebastián achaca el descenso de las tiendas urbanas a la fuerza que han ido tomando las compras por Internet, así como a los nuevos hábitos de consumo, es decir, a la costumbre extendida de hacer las compras en los centros comerciales.

A pesar de la bajada en el número de tiendas, el empleo en el comercio se ha resentido de modo leve. En 2018 los trabajadores en el comercio minorista eran 8.993 personas (según el dato del Instituto Nacional de Estadística), lo que supone 23 menos que en ejercicio 2017. La media de empleados por tienda, por su parte, subió a 3,2 personas.

MÁS BARES Y HOTELES

Mientras desaparecen las tiendas aumentan los bares, los hoteles y otro tipo de alojamientos. El Barómetro de Economía Urbana señala que los establecimientos hosteleros fueron 46 más el pasado año, lo que supone un incremento del 3,4%. Por su parte, los hoteles y establecimientos similares aumentaron un 12%, un incremento parecido al del año anterior, cuando fue de más de un 13%.

El crecimiento en el número de alojamientos de todo tipo (hoteles, pensiones, pisos turísticos…) pasó de 1.366 en 2017 a 1.525 en 2018, es decir, que el pasado año se añadieron 121 más. La cifra solo de hoteles era de 150 el pasado año, de los que 24 son de tres estrellas o más. Hay otros 128 de una y dos estrellas y el resto, pensiones.

  • En total, la ciudad ofrecía en 2018 casi 6.000 plazas hoteleras diarias, un 6,4% más que en el año anterior. La cifra seguirá subiendo en los próximos años a tenor de las licencias otorgadas para nuevos establecimiento.

El número de nuevos trabajadores ligados a los alojamientos turísticos fue de 303 el pasado año, lo que supone un incremento del 3,8% interanual.

Los servicios de restauración también crecieron el pasado año, en concreto, en 21. De ellos, 17 fueron restaurantes y el resto, negocios de catering y similares.

El Barómetro de Economía Urbana también indica que aunque algunos tipos de establecimientos suben y otros bajan, los negocios instalados en la ciudad se reducen un 0,6% respecto a 2017 y se quedan en un total de 18.775, 113 menos que en 2017. Esta bajada se une a la del año anterior y sitúa a la capital de Gipuzkoa en cifras anteriores a 2015.

Sin embargo, otros sectores tiran de la economía y, según señala el Barómetro de Economía Urbana, la media de afiliación a la Seguridad Social en las empresas de Donostia fue el pasado año de 115.265 personas, un 2,4% respecto 2017, con 2.712 afiliaciones más. La cifra alcanzada es la mayor registrada hasta el momento, según destaca el estudio.

Fuente: Noticias de Gipuzkoa