En 2008, el peso del vestido y el calzado sobre el total del gasto en España era del 6,1%. Desde entonces, ha caído un 19%.

La moda reduce su peso en el bolsillo de los españoles. En los últimos diez años, el negocio de la moda ha perdido atractivo para los hogares en España, que han estancado su gasto en vestido y calzado de forma progresiva.

En 2018, la partida económica de los hogares del país destinada a vestido y calzado se situó en el 4,9% del total de los presupuestos de las familias. En total, los españoles destinaron de media 588 euros a prendas de moda y calzado.

Diez años atrás, en 2008 las familias del país destinaban el 6,1% de su presupuesto a compras de vestido y calzado, lo que suponía un gasto medio por persona de 727,2 euros. Lastrado también por la caída del consumo general, el presupuesto destinado para la moda se ha reducido un 19% en los diez últimos años.

 

 

 

El dinero que las familias españolas destinan a la moda se ha ido reduciendo de forma paulatina en los últimos años, según datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares, publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El ejercicio de 2009 fue el punto de inflexión para la partida económica destinada a la moda en los hogares españoles. Las familias recortaron su presupuesto a vestido y calzado, hasta el 5,7% del total, frente al 6,1% del año anterior.

En los años posteriores, los hogares mantuvieron la partida destinada a la moda en torno al 5% del gasto. Hacia el final de la crisis económica, 2012 y 2013 fueron los años en que los españoles más redujeron la partida de moda, situándose en el 4,9% del total.

Con la recuperación, los hogares españoles volvieron a incrementar su gasto en vestido y calzado, que copó el 5,08% del total en 2014 y 2015 y el 5,1% y el 5,2% en 2016 y 2017, respectivamente. En 2008, el peso de la moda en la cesta de la compra volvió a caer, hasta el 4,9%.

 

Menos ocio, misma restauración

Aunque parte de la partida de los hogares destinada a moda se ha trasladado a otras actividades como el ocio o la restauración, estos sectores tampoco han variado en gran medida su peso sobre el gasto de los españoles.

De hecho, el ocio también ha perdido peso en el bolsillo de los españoles. En 2008, el sector copaba el 6,8% del presupuesto, mientras que en 2018 sólo alcanzó el 5,5%. Con todo, el gasto en ocio es más elevado que en moda, ya que cada español destina de media 661 euros al año.

Los restaurantes y hoteles, por su parte, se llevaron 1.185 euros del bolsillo de los españoles en 2018. A pesar de que la partida es más alta que para otros sectores, la cuota apenas ha variado en los diez últimos años, pasando del 9,84% del total al 9,87%.

Fuente: modaes.es