El consistorio baraja cambiar su uso a residencial para revivir inmuebles que llevan tiempo cerrados. El ayuntamiento aún no aclara si esa modificación se aplicaría solo en zonas o situaciones concretas.

 

 Los locales comerciales de la ciudad que lleven mucho tiempo cerrados sin despertar el interés de potenciales emprendedores podrían reconvertirse en ‘lofts’, trasteros o incluso en pequeños aparcamientos. El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza ya está estudiando esta posibilidad y no descarta permitir el cambio de uso comercial a residencial en algunos casos. Así lo confirmó ayer la concejala de Economía y Empleo, Carmen Herrarte, tras presentar en el nuevo Plan Local de Comercio de la ciudad.

«El planteamiento está sobre la mesa y nuestra flexibilidad es total en este sentido», subrayó. De hecho, Herrarte aseguró que el citado plan «trabajará» en esta línea para intentar revivir cientos de locales que llevan muchos años cerrados. La concejala no concretó si este cambio de usos se aplicaría a todos los locales comerciales abandonados de la ciudad o se circunscribiría solo a zonas e inmuebles concretos. «Aún es pronto para responder a esa pregunta porque la propuesta se encuentra en una fase incipiente», señaló Herrarte.

Según un estudio publicado el año pasado por la Federación de Empresarios de Comercio de Zaragoza y provincia (Ecos), en la capital aragonesa hay unos 1.800 locales vacíos y más de la mitad de ellos (el 54%) ni siquiera tiene colgado el cartel de se alquila. Este tipo de comercios abandonados, y que lastran la imagen de algunas calles y barrios de la ciudad, configurarían el ejemplo perfecto sobre el que actuar, según el consistorio.

Así lo considera también el presidente de Ecos, José Antonio Pueyo, que subraya que este cambio de usos lo llevan reclamando desde la federación «desde hace mucho tiempo». «Tenemos que hacer algo para cambiar la imagen de algunas calles que acumulan locales cerrados desde hace muchísimo tiempo», indicó Pueyo a este diario, que apostó por «darle a la imaginación». «Zaragoza es una de las ciudades donde es más difícil aparcar; esos inmuebles podrían convertirse en párkings de coches, de bicis o de patinetes, pero también en trasteros, salones para asociaciones y cultos religiosos o en espacios de coworking para empresas», señaló Pueyo. En su opinión, todo ello ayudaría además a revalorizar las viviendas en las zonas donde hay tantos locales vacíos.

GOTEO DE CIERRES

El Ayuntamiento de Zaragoza ya ha impulsado alguna iniciativa para intentar llenar los locales vacíos. Así, por ejemplo, hace un tiempo promovió la creación de una plataforma digital con inmuebles desocupados para ponérselo más fácil a los potenciales emprendedores y agilizar su arrendamiento. Sus efectos tampoco han sido notables y la caída del consumo y la incertidumbre parecen pesar más.

Así lo confirman los datos de diferentes organizaciones del sector. Unos de los más recientes los aportó hace unos meses la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae), que destacó que en los últimos cuatro años Aragón ha perdido 1.795 comerciantes autónomos, un 7,9 % del total. Según Uatae, esta «preocupante» pérdida se debe principalmente a la caída de las ventas en el pequeño comercio frente a las grandes superficies.

Fuente: Elperiodicodearagon.com