Gerentes de centros comerciales abiertos acusan a la Junta de llevar dos años sin convocar ayudas y plantean nuevos modelos de colaboración

Los centros comerciales abiertos de Andalucía buscan la forma de reinventarse para atraer a nuevos clientes. Conscientes de que son como el pequeño David luchando contra el gigante Goliat que encarnan las grandes superficies y el comercio online, responsables de diferentes superficies de la región se han reunido este jueves en Ronda para analizar el estado actual del comercio y denunciar que la Junta de Andalucía lleva dos años sin convocar las subvenciones necesarias para el mantenimiento de estos espacios que aportan valor añadido a las ciudades.

El encuentro organizado por la confederación de comerciantes andaluces Comercio Andalucía ha servido para analizar el nuevo Plan Integral de Fomento del Comercio Interior de Andalucía, un documento que, a juicio de los organizadores, «adolece de deficiencias que pueden lastrar su desarrollo y eficacia». Entre otros aspectos, entienden que falta la definición de un modelo comercial andaluz y de una mayor profundidad en las acciones directas con los comerciantes o referencias a elementos claves para el sector como las tendencias del consumo.

Durante el foro de debate celebrado en la asociación de empresarios de las comarcas de Ronda y Campillos Guadalteba (Apymer), los asistentes han considerado vital abordar la omnicanalidad, potenciar las peculiaridades del comercio rural y desarrollar estrategias que permitan que los Centros Comerciales Abiertos pongan el foco los consumidores, «los cuales no compran sólo productos sino experiencias».

Hasta Ronda se han desplazado 31 de los 38 responsables de CCA de la comunidad, quienes han planteado la necesidad de encontrar nuevos modelos de colaboración público-privada, y en concreto analizaron la implantación del modelo BID, un sistema que ya está presente en numerosos países de Europa y que permite revitalizar zonas de las ciudades ante el crecimiento del comercio electrónico y los grandes almacenes. En concreto, este sistema permitiría aprovechar parte de los impuestos de los ciudadanos para el mantenimiento del comercio más tradicional, lo que redundaría en mejores ciudades y centros históricos. Con esta propuesta, los comerciantes tendrían mucha más autonomía para realizar acciones promocionales, rediseñar el mobiliario urbano o mejorar la limpieza de sus calles.

Una de las asistentes ha sido la presidenta de la asociación de comerciantes del Centro Histórico, Juanibel Vera, quien advirtió de que los centros comerciales abiertos «están asfixiados» por la falta de ayudas públicas. En el caso de las subvenciones que debe dar la Junta explicó que sirven para pagar a los gerentes, y que actualmente ese sueldo está saliendo de la cuotas de los asociados, por lo que «es imposible hacer otro tipo de actividades».

Durante toda la mañana, responsables de diferentes centros comerciales abiertos, han ido exponiendo sus problemas concretos al resto, aunque sobre todos ellos destacaba la disminución de las ventas a causa de la fuerte competencia y las escasas ayudas públicas. El acto ha sido dirigido por el presidente de la federación, Rafael Bados, quien se ha mostrado muy satisfecho por el resultado obtenido y ha anunciado que las conclusiones serán entregadas a lo responsables de comercio de la administración andaluza.

Fuente: diariosur.es