Los comerciantes estallan contra el Ayuntamiento por no consultarles previamente en la mesa de movilidad un cambio que afecta directamente a sus negocios. El gobierno municipal cierra filas para defender el proyecto.

El plan para reducir el tráfico privado en la calle Colón de Valencia y priorizar el transporte público no tiene marcha atrás. El gobierno municipal al completo cerró filas este viernes en torno al proyecto anunciado por el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, y zanjó cualquier debate sobre una propuesta que, tal y como destacó el vicealcalde, Sergi Campillo, han diseñado los técnicos del Ayuntamiento de Valencia. La falta de diálogo para abordar un cambio de este calado en una de las vías comerciales por excelencia de la ciudad fue, precisamente, el origen del malestar de los comerciantes del centro histórico. Con ellos se reunió el concejal de Movilidad a primera hora de la mañana para transmitirles de primera mano los detalles del proyecto, pero se encontró con una audiencia levantada en armas. Y no por las medidas en sí, que comparten en buena medida, sino por la falta de diálogo para consensuar un proyecto que incide directamente, insistieron, en sus cajas registradoras.

«¿Para qué sirve la mesa de movilidad si allí no se debate nada de esto y cada proyecto tenemos que descubrirlo por la prensa?», se preguntaban fuentes de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico tras salir de una reunión en la que se respiró mucha tensión. Los reproches fueron constantes durante todo el encuentro por la falta de información y el presidente de la entidad, Rafael Torres, amenazó directamente con romper el diálogo con el Ayuntamiento si la voz de los comerciantes no va a ser escuchada y, por tanto, no sirve para consensuar medidas. «Nosotros siempre hemos aportado soluciones y hemos sido constructivos porque nos jugamos mucho, pero muchas veces sucede lo que ha pasado con la calle Colón, que nos presentan un proyecto sin posibilidad de cambio», sostuvieron las mismas fuentes de los comerciantes, quienes también confirmaron que han exigido a Grezzi los informes que avalan la reducción del tráfico privado y la creación de un nuevo carril de la EMT.

El enfado por este aspecto, el de la falta de participación, era compartido por la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia, desde donde también se puso en cuestión la utilidad de una mesa de la movilidad donde realmente no se expone ningún proyecto. Eso sí, desde la Federación, como también hicieron los comerciantes, respaldaron cualquier proyecto que implique una mejora del transporte público.

CORTINA DE HUMO

La propuesta del concejal de Movilidad tampoco tuvo buena acogida en la oposición municipal. Tanto PP como Cs. La portavoz del PP María José Catalá, anunció movilizaciones para exigir la dimisión de Grezzi para «impedir» que el centro se convierta en «la Valencia vaciada». La portavoz popular advirtió «del riesgo «del riesgo que va a tener tomar medidas como dejar un solo carril la calle Colón (tiene 800 metros), que tendrá efectos negativos en los dos distritos económicos y comerciales más importantes de la ciudad, con 2.500 comercios y establecimientos hosteleros, a los que hay que sumar cientos de despachos profesionales y clínicas asentadas en esta zona de Valencia, a quienes Grezzi ni les ha informado ni les ha pedido opinión». «En el PP no queremos que se ‘barcelonice’ Valencia ni que el centro de la ciudad se convierta en un centro fantasma», dijo.

Pare el líder de Cs en Valencia, Fernando Giner, sin embargo, la medida es un intento de «tapar» el procesamiento del concejal de Compromís Pere Fuset por el accidente de Viveros. «Que Fuset se siente en el banquillo le ha costado a los valencianos perder un carril de circulación en calle Colón», criticó tras recorrer, junto al concejal Narciso Estellés, la calle Colón y sus aledaños en coche para comprobar ‘in situ’ los cambios anunciados por el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi.

Sobre este asunto, el portavoz de Cs tildó de «nueva ocurrencia» este anuncio que «sólo va a hacer que complicar la vida de los valencianos aún más». «Con este inverosímil anuncio, Ribó ha puesto una cortina de humo sobre la grave crisis que padece el gobierno del Rialto por la noticia de que Pere Fuset se sentará en el banquillo de los acusados muy pronto», concluyó.

UN PROYECTO QUE «ENCAJA» CON LAS PEATONALIZACIONES

El proyecto de reducir un carril para el tráfico privado y ganarlo para la EMT y el taxi no generó tensiones esta vez en el seno del equipo de Gobierno formado por Compromís y PSPV. Tanto el alcalde, Joan Ribó, como la vicealcaldesa, Sandra Gómez, defendieron una iniciativa que casa con la peatonalización de las plazas de Ciudad de Brujas, Reina y Ayuntamiento que ha emprendido el gobierno municial. «Estoy seguro de que tendremos una calle Colón más tranquila y de que mejorarán los tiempos de trayecto de los autobuses», ha declarado Ribó. «Es un proyecto que han hecho los técnicos y ahora pasaremos a debatirlo, y siempre puede haber alguna modificación, pero la ministra de Transición Ecológica ha dicho que tenemos que ir en esta dirección, y yo creo que podemos avanzar en la dirección de una ciudad tercermundista o en la de una ciudad europea», señaló el alcalde.

Gómez consideró «lógica» la reordenación planteada para la calle Colón tras la próxima peatonalización de la plaza del Ayuntamiento e indicó que se trata de una modificación que era «previsible» y que «se conocía» a partir de la reforma de esta y de otros dos «grandes plazas» de la ciudad, la de Brujas y la de la Reina. «Hay que tener en cuenta que era un hecho que ya se conocía y sabía a partir de la peatonalización de plazas históricas como la de Brujas, la de la Reina y la del Ayuntamiento, que supone cambios en las líneas de la EMT», expuso. La también concejala de Desarrollo Urbano y portavoz socialista en el consistorio señaló que esta era una remodelación «necesaria» y manifestó que «ya se adivinaba el cambio de las líneas de la EMT».

Fuente: El Mundo