La Concejalía de Urbanismo redactará una ordenanza gráfica para ajustarlos al patrimonio arquitectónico

 

La futura plaza del Ayuntamiento de Valencia será peatonal (sólo mantendrá algunos viales para el transporte público y el acceso a los garajes), conservará la fuente y los puestos de flores, dispondrá de múltiples zonas para sentarse, tendrá baños públicos y, además, su imagen estará sometida a un escrupuloso control municipal. Son algunos de los «criterios ciudadanos» que se han extraído del proceso de participación pública y que se incorporarán al concurso de ideas que licitará próximamente el consistorio para rediseñar una de las plazas más emblemáticas de la ciudad.

Los resultados de la consulta ciudadana fueron expuestos este martes por la vicealcaldesa y concejala de Urbanismo,Sandra Gómez, y la edil de Participación, Elisa Valía, quienes destacaron la «alta participación» en un proceso en el que han participado activamente 1.800 personas y hasta 33 entidades. Valía explicó que se han establecido dos tipos de criterios, los principales y los complementarios. Los primeros cuentan con un respaldo muy amplio y se entiende que cuentan con un consenso generalizado mientras que los segundos también tienen apoyos mayoritarios, pero no de la misma envergadura.

Entre los criterios principales, que tendrán un mayor peso a la hora de valorar los diseños que se presenten al concurso de ideas, destaca la creación de zonas para sentarse, la disminución de coches, publicidad, señales, restricción de la circulación de bicis y patinetes por la zona peatonal, la instalación de baños públicos, la limitación de nuevas terrazas y la programación de diferentes actividades para la plaza durante todo el año.

Además de todo ello, los consultados también han incidido en la necesidad de reducir el «impacto negativo de las franquicias y recuperar el comercio local». Este punto, tal y como indicó Gómez, implica que el consistorio redactará una ordenanza gráfica y de diseño específica para el entorno de la plaza del Ayuntamiento que establezca las directrices para las marcas corporativas y la imagen que proyectan los establecimientos.

«Es una actuación que ya hemos puesto en marcha en el Plan Especial de El Cabanyal, por ejemplo, y aquí se puede trabajar en la misma línea», destacó la vicealcaldesa. Se trata, en la práctica, de que el consistorio controle exhaustivamente toda la cartelería y los rótulos de las tiendas, restaurantes y demás locales que conviven en la plaza para que no afeen el entorno y guarden una coherencia con el patrimonio arquitectónico. En la misma dirección camina otro de los criterios que emana del proceso participativo y que implica la unificación de la estética de todo el mobiliario de las terrazas para la plaza.

Es decir, no sólo que el mobiliario municipal tenga una coherencia con el entorno sino que también las terrazas de hostelería que se desplieguen en la plaza también dispongan de un diseño único que las identifique. Actualmente, cada terraza dispone mesas y sillas en función de su criterio. Paralelamente, en el proceso participativo también se ha reclamado que la peatonalización no se convierta en el avance de los veladores y que las mesas y sillas copen todo el espacio.

SIN BICIS NI PATINETES

A pesar de que la ordenanza de Movilidad establece que las bicicletas y patinetes pueden circular por zonas peatonales a una velocidad reducida, los ciudadanos que han participado en el proceso consultivo han reclamado que se restrinja su circulación en la futura plaza del Ayuntamiento. La propuesta, que está recogida entre los criterios principales, sugiere que al menos se restrinja el paso de bicicletas y patinetes por la nueva zona peatonal en determinados horarios concretos. Esta medida, sin embargo, como ocurre con la ordenanza gráfica, no se incluirá en el concurso de ideas sino que tendrá que ser valorada por la Concejalía de Movilidad. Es esta delegación la que tendría las competencias para incluir una excepción en la ordenanza municipal y limitar el paso de este tipo de vehículos por la futura plaza del Ayuntamiento.

Los consultados, finalmente, inciden en que los cambios no sirvan para masificar turísticamente el espacio. Concretamente, exigen que se eviten las condiciones en el diseño «que favorezcan el turismo de masas» con el espacio escenográfico, el aumento de terrazas o grupos grandes.

Fuente: El Mundo