El éxito obtenido en la venta a domicilio por productores de fruta y verdura anima a otras empresas, que se abren paso a través de Whatsapp. Cerveza artesana, vinos, pan o pescado, entre los que ya triunfan.

El maldito coronavirus no va a dejar solo un reguero de desgracia a nivel sanitario, turístico y económico. El nuevo modo de vida al que nos hemos tenido que acostumbrar de la noche a la mañana ha arrojado luz al maltrecho comercio local, que parece haber encontrado una línea de negocio con la que, no ya solo subsistir, sino incluso salir reforzado.

El éxito de algunas cooperativas agrarias durante la primera semana de confinamiento ha abierto el camino a una gran cantidad de empresarios que han visto en el reparto a domicilio una forma ideal para acercarse a un cliente hasta ahora inédito.

La reticencia a dejar nuestras viviendas por temor al contagio y las muchas horas que consumimos frente a la pantalla del teléfono móvil, se han combinado para hacer del Whatsapp el mejor aliado publicitario y del actual estado de alarma, una plataforma perfecta para posicionar el producto km 0.

Ha sido tal el auge que se han puesto incluso en marcha proyectos como la web mallorcaencasa.com, donde se recogen más de 60 comercios con un denominador común: el producto «local y de cercanía». Ahora, ya no solo nos traen a casa las frutas y verduras, sino que podemos comprar desde cerveza artesana hasta pescado, desde sobrasadas hasta helados y postres. Incluso el pan del día nos lo sirven en la puerta, si estamos dispuestos a pagar un poco más con tal de no salir a la calle.

Aunque hay bodegas como Macià Batle que no apuestan por este modelo al entender que el coste es excesivamente alto, otras muchas empresas sí se han lanzado ya con éxito a la venta a domicilio. La gran incógnita ahora es saber qué ocurrirá con ellas cuando acabe el confinamiento.

Fuente: El Mundo