Ecos avisa de que si la crisis se alarga será «la puntilla» para «bastantes» negocios. El sector reclama ayudas para poder afrontar el pago de los alquileres

 

La crisis del coronavirus ha golpeado con especial virulencia al pequeño comercio. La obligación de suspender cualquier tipo de actividad en los establecimientos minoristas –salvo excepciones como papelerías, tintorerías, ópticas o tiendas de alimentación, entre otros– ha provocado que de la noche a la mañana miles de pequeños autónomos de la comunidad no tengan ningún tipo de ingreso. La situación es tan «catastrófica» que los representantes del sector ya temen que esto pueda significar la «puntilla definitiva» para bastantes tiendas. «Si el estado de alarma dura dos meses bastantes establecimientos no volverán a subir la persiana», asegura el presidente de la asociación de comerciantes de la calle Delicias, Felipe Sánchez.

En este mismo sentido se manifiesta el presidente de la Federación de Empresarios de Comercio y Servicios de la provincia de Zaragoza (Ecos), José Antonio Pueyo, que también teme que la pandemia aboque al cierre a «un buen número» tiendas, «salvo que la actual situación dure poco tiempo». «Los asalariados se han ido a casa con su sueldo, nosotros nos hemos quedado sin ingresos y encima tenemos que seguir asumiendo unos gastos fijos como la luz, el agua o el alquiler de nuestros locales», lamenta Pueyo

EL APOYO, «INSUFICIENTE»

Por todo ello, Ecos y el resto de asociaciones del sector consideran «insuficientes» las medidas de apoyo planteadas por el Gobierno de Pedro Sánchez. Entre ellas destacan la exención de pagar las cotizaciones a la Seguridad Social y el derecho a recibir una prestación equivalente al 70% de la base reguladora, lo que supone un mínimo de 661 euros. Todo ello, claro, siempre que se hayan visto obligados a cerrar su negocio. Sin embargo, el pequeño comercio ve «escaso» este apoyo y considera que también debería articularse alguna medida en torno a los alquileres, la gran losa de muchos autónomos en estos momentos. Francia, por ejemplo, ya ha anunciado que mientras dure esta situación los comerciantes no tendrán que pagar el alquiler, el agua o la luz.

«¿Si no tenemos ingresos cómo vamos a seguir pagando?, porque también tenemos que seguir comiendo», señala Felipe Sánchez, que indica que en la calle Delicias el alquiler del local más barato ronda los 500 euros, pero por uno «decente» se paga mil euros y «los hay de hasta 2.000 o 3.000».

Lo que se da por hecho en el sector es que los comercios que cuentan con empleados se verán abocados a plantear un ERTE, algo que ya han hecho muchos. «A mí no me va a quedar más remedio», apunta Sánchez, que regenta una inmobiliaria en la citada calle. «Parece que con pedir el cese de actividad está todo solventado y no es así porque muchos tenemos trabajadores», añade.

Felipe Sánchez considera que la única nota positiva que podría generar esta crisis es que los ciudadanos y las administraciones se van a dar cuenta de que sin pequeños comercios las ciudades morirán: «Sin nosotros las calles se parecerían mucho a como son ahora».

La crisis sanitaria, además, ha coincidido con un momento clave para muchos comerciantes que acababan de realizar un fuerte desembolso para comprar las colecciones de ropa para la temporada primavera-verano. «La inversión en algunos casos es muy importante; cuanto más tiempo pase menos oportunidad de darle salida», subraya Pueyo.

COMPRENSIÓN POR EL CIERRE

El presidente de Ecos asegura que la gran mayoría de comerciantes son conscientes de la magnitud de la crisis sanitaria y entienden que lo lógico y responsable es que estén cerrados, «pero a cambio debe haber una compensación», asegura. En este sentido, lamenta que algunas de las medidas que «ha vendido» el Gobierno ya existían, como los créditos blandos o el aplazamiento de deudas. «Los pagos ya se podían fraccionar, así que no lo cuenten como algo novedoso», advierte Pueyo, que recuerda que los bares y restaurantes están sufriendo su misma situación.

¿CÓMO SOLICITAR LA PRESTACIÓN DE AUTÓNOMOS?

Para solicitar la prestación por cese de actividad que ha aprobado el Gobierno por la crisis del coronavirus bastará con que el trabajador autónomo se ponga en contacto con su mutua colaboradora y la solicite por vía telemática. Eso sí, solo recibirán la prestación quienes hay tenido que cerrar su negocio por el estado de alarma. También la cobrarán en el caso de que su facturación en el mes anterior al que se solicita la prestación se vea reducida al menos un 75% en relación con el promedio de facturación del semestre anterior.

Fuente: elperiodicodearagon.com