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El Gobierno aprueba un plan social para los más vulnerables y ayudas para inquilinos, autónomos y pymes

El Consejo de Ministros aprueba microcréditos sin interés para que los colectivos más afectados por el estado de alarma puedan pagar el alquiler

El Consejo de Ministros ha aprobado un gran paquete de medidas para ayudar a los colectivos más afectados por la terrible crisis económica desatada por el coronavirus. El Gobierno ha aprobado un decreto, de unas 80 páginas, que contienen medio centenar de medidas. Se trata de un gran plan de rescate social para los más vulnerables, inquilinos, autónomos y pymes. Entre las decisiones que ha adoptado el Ejecutivo está la creación de una prestación para las empleadas domésticas dadas de alta en la Seguridad Social que pierden su trabajo o unas horas, otra ayuda para los trabajadores temporales que no tienen el tiempo de cotización suficiente y créditos para los inquilinos que les ayuden a pagar el alquiler. También contempla una moratoria de seis meses en la cotización a la Seguridad Social para autónomos.

La prestación de desempleo extraordinaria para empleadas de hogar equivaldrá al 70% de la base de cotización de la trabajadora, como adelantó EL PAÍS. Y será necesario estar dada de alta en la Seguridad Social para cobrarla, así como una declaración responsable de los empleadores o la carta de despido.

El subsidio que se ha creado para los temporales, que tendrá un mes de duración, será la misma cantidad que en el resto de ayudas no contributivas del servicio público de empleo: 430 euros. Para acceder a él no será necesario tener un periodo mínimo de cotización (12 meses cotizados en los últimos seis años). Sí, en cambio, se exigirá que el contrato que finaliza antes de acceder a la ayuda tenga una duración mínima de dos meses. La ayuda será incompatible con otras rentas asistenciales de desempleo o servicios sociales.

La otra medida destacada del Consejo de Ministros es una moratoria de seis meses en las cotizaciones de autónomos, según ha explicado la vicepresidenta económica, Nadia Calviño. A esta moratoria, en principio, no se podrían acoger los trabajadores por cuenta propia que desarrollan actividades afectadas por el estado de alarma (por ejemplo restaurantes, bares, tiendas, etc.). Para ellos, el Ejecutivo creó una prestación de un mes, prorrogable por todo el tiempo que dure la excepcionalidad, en el que no tendrían que pagar la cotización a la Seguridad Social aunque permanezcan de alta.

El vicepresidente Iglesias también ha apuntado su departamento, el Ministerio de Trabajo y el de Seguridad Social, están preparando un ingreso mínimo vital para aquellos colectivos que no están amparados en las ayudas sociales que existían o se han ido creando, entre ellas las empleadas de hogar que no están dadas de alta en la Seguridad Social.

Además de ayudas, el Consejo de Ministros también ha decretado una suspensión de la publicidad del juego digital durante el tiempo que dure el estado de alarma para evitar que las casas de apuestas hagan negocio con la preocupación y la ansiedad de la gente.

Estas medidas se suman a las que ya ha aprobado el Gobierno desde que comenzó la crisis y que van a poner a prueba las costuras de unas cuentas públicas ya de por sí muy deficitarias, por ejemplo, este mismo martes se ha sabido que el déficit de 2019 fue el equivalente al 2,7% del PIB. La primera de todas fue la consideración de las bajas y cuarentenas forzosas como accidente de trabajo, lo que mejoraba las prestaciones de los trabajadores y reducía el coste para las empresas.

Después se aprobó la agilización de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), que se complementó con la creación de una prestación extraordinaria para los afectados. También otra ayuda ex novo para los autónomos afectados por el estado de alarma.

Fuente: El País

AGECU - Asociación Española para la Gerencia de Centros Urbanos