El Ayuntamiento de Caldas solicita la colaboración de la Brilat para desinfectar la residencia que tiene a un usuario con Covid-19

El obligado confinamiento derivado de la declaración del estado de alarma por la crisis del coronavirus, que ya supera la semana de duración, ha llevado a los ayuntamientos gallegos a implementar nuevos servicios o adaptar los ya existentes para la atención de sus vecinos.

En Lugo, el Ayuntamiento ha anunciado este lunes la puesta en marcha de un sistema de compra a demanda en colaboración con los taxistas. Según informa el gobierno local, las personas interesadas en utilizar esta prestación deben llamar al 010 –servicio municipal de información– y la llamada se rebota a los taxis para recoger los datos. En el momento de la entrega, los usuarios deben pagar la compra junto con la tarifa habitual del taxi.

«Trabajamos para facilitar que la gente no se vea obligada a salir de casa para reducir al máximo las posibilidades de expansión de la enfermedad», explica el teniente alcalde, Rubén Arroxo.

También en Lugo, el gobierno local no liquidará las tasas de las terrazas a los locales de hostelería durante el tiempo que no puedan instalarlas por el cierre obligado por el estado de alarma. Asimismo, el Ayuntamiento ha decidido que liquidará en un máximo de dos meses el pago de facturas pendientes a proveedores municipales y que exonerará de pagar el alquiler a los emprendedores de los viveros municipales de empresas.

Todo ello, en palabras de la alcaldesa, Lara Méndez, con el objetivo de «minimizar los daños que está provocando la crisis sanitaria en el sector de la hostelería y en el pequeño comercio».

En esta misma línea, el Ayuntamiento de Barbadás (Ourense) ha informado de que Viaqua, la compañía suministradora del agua, ampliará una moratoria de 30 días en el período voluntario de pago de las facturas y garantiza que durante la alarma «no se realizarán interrupciones del suministro por impagos en ningún caso».

Otra medida anunciada por este Consistorio es que Geseco, empresa de recogida de basuras, dejará los contenedores orgánicos abiertos para evitar que los vecinos toquen la tapa cuando depositen las bolsas. En los próximos días, se hará lo mismo con el resto de contenedores.

PSICÓLOGOS EN CALDAS

En Caldas de Reis (Pontevedra), el gobierno local ha habilitado un teléfono de atención psicológica ante la emergencia del coronavirus, ya que la obligación de permanecer en las viviendas puede «ocasionar en algunas personas un elevado estrés emocional o ansiedad», según explica la concejala de Bienestar Social, Inés Fuentes.

Por ello, los vecinos «con signos de ansiedad, depresión u otro motivo susceptible de precisar ayuda de carácter psicológico», pueden llamar a los teléfonos 986 530 814, 986 540 002 y 637 21 48 57.

En este mismo municipio, durante el fin de semana, varios trabajadores sociales del Ayuntamiento visitaron las viviendas habitadas por personas mayores que viven solas y no tienen teléfono para conocer su estado y sus necesidades.

Por su parte, el Ayuntamiento de As Pontes (A Coruña) ha decidido reintegrar varias tasas abonadas por usuarios de servicios municipales, como la Escola Infantil Municipal, la Piscina Municipal y las instalaciones deportivas, entre otros, y ha solicitado la suspensión del cobro de las cuotas hasta que finalice la alarma.

SUSPENSIÓN DE CONTRATOS PÚBLICOS EN SADA
Por otra parte, el gobierno local de Sada (A Coruña) ha acordado la suspensión automática de los contratos públicos de servicios que no se puedan ejecutar debido a la emergencia sanitaria, una medida que va acompañada por el abono de los daños y perjuicios que acrediten la adjudicatarias.

Esta solución, según el alcalde, Benito Portela, tiene el «objetivo prioritario» de «preservar todo el empleo» de las concesionarias «para que no tengan que verse abocadas a despedir al personal a través de un ERTE».

DESINFECCIONES
Por otra parte, son varios los ayuntamientos que han ordenado o solicitado procedimientos de desinfección no solo en espacios públicos como calles o centros de salud, sino también en lugares con personas vulnerables como las residencias de ancianos.

En Caldas, el regidor, Juan Manuel Rey, ha solicitado a la Subdelegación del Gobierno la intervención de la Brigada ‘Galicia’ VII, conocida como la Brilat, para que desinfecte la residencia de mayores en la que desde la pasada semana permanece aislado un usuario positivo por coronavirus.

Además, según informa el Ayuntamiento en un comunicado, una empresa autorizada por la Xunta ya procedió a desinfectar todas las instalaciones, vehículos y equipos vinculados al servicio de limpieza y recogida de basuras.

El servicio municipal de medio ambiente ha colaborado en estos trabajos y ha entregado nuevos colectores de residuos a la residencia de la tercera edad que registró un contagio, donde ya se aplica, afirma el gobierno local, un protocolo específico en la recolección de residuos.

En Valga (Pontevedra), la Policía Local y Protección Civil realizaron durante el fin de semana trabajos de desinfección en zonas sensibles del municipio que están todavía abiertas al público, como el centro de salud, las marquesinas, los tablones de anuncios y el resto de mobiliario urbano disponible.

Estas tareas también alcanzaron a establecimientos comerciales como farmacias, tiendas de alimentación, panaderías, cajeros de bancos y estancos, entre otros.

LIMPIEZA EN SANXENXO

Asimismo, el Ayuntamiento de Sanxenxo (Pontevedra) ha procedido este lunes a la desinfección del casco urbano de Portonovo. Allí, efectivos del gobierno local y algún voluntario han reforzado a la concesionaria de la limpieza en un operativo que ha contado con tractores, sulfatadores y carretillas cargados con producto desinfectante.

Este martes, el plan puesto en marcha en el municipio continuará por las zonas del casco urbano de Sanxenxo que quedaron pendientes la semana pasada. Todos estos operativos dan comienzo a las 7,30 horas y se prolongan hasta que concluyen el trabajo.

De igual modo, el Ayuntamiento repartirá desde este martes y de forma gratuita las primeras 2.000 mascarillas confeccionadas por un grupo de costureras voluntarias. Cada una de ellas, asegura el consistorio, «ha sido desinfectada con un lavado a temperatura de 60 grados».

Además, el gobierno local ya ha realizado un nuevo pedido de tela y gomas para otras 11.000 mascarillas y continuar con la confección y reparto «ante la alta demanda de este producto que se encuentra completamente agotado» durante la emergencia del Covid-19.

Fuente: galiciapress.es