Estará disponible en España. Pone en contacto a vecinos que necesitan ayuda con voluntarios con perfiles verificados.

Blablacar se transforma para ayudar a combatir las consecuencias del coronavirus y lanza Blablahelp, un servicio que pone en contacto a personas que necesitan ayuda para hacer sus compras con voluntarios vecinos. La ‘app’ ya está disponible en España, Francia, Alemania, Rusia, Brasil y Ucrania. «La crisis nos obligó a suspender prácticamente nuestra actividad. Organizamos un hackathon (maratón de hackers donde se aportan ideas) para ver qué podíamos aportar nosotros. Y así fue cómo nació Blablahelp, que cubre un servicio esencial», indica Nicolas Brusson, CEO y confundador de la compañía a este medio.

Hoy los cinco millones de personas registradas en Blablacar recibirán un correo con la información de Blablahelp. «Se pueden conectar vecinos que tengan coche o no. Y ofrecemos un valor importante como es el de la confianza. El producto lo ideamos en dos semanas, pero la confianza es fruto del trabajo de diez años». En la plataforma para compartir coche, se puntúan y emiten comentarios sobre conductores y pasajeros. La comunidad se autorregula.

¿CÓMO FUNCIONA?

  • El primer paso es descargarse la app gratuita de «BlaBlaHelp».
  • Se puede entrar directamente con la cuenta de BlaBlaCar o se puede crear un perfil nuevo.
  • Los usuarios que quieran ser voluntarios pueden inscribirse como «Helpers».
  • Las personas que busquen ayuda, sean usuarios de BlaBlaCar o no, o aquellos que conozcan esa necesidad pueden buscar a los Helpers más cercanos, conocer su perfil validado de confianza y contactar con ellos directamente

En los perfiles de la nueva aplicación se verán estas informaciones importadas de Blablacar, que se ha reducido a su mínima expresión en la mayoría de mercados. Al igual que su servicio de autocares Blablabus. En Francia, mediante un acuerdo con el Ministerio de Transporte, se presta un servicio especial para aquellos que aún deben trabajar. Pero respetando los límites de ocupación y sin cobrar ninguna comisión. En España se permite publicar viajes, pero sólo internos en una misma ciudad, con el asterisco de esenciales y sólo se ofrece una plaza por coche.

BRUSSON: «LA GENTE VOLVERÁ A COMPARTIR COCHE»

Cuando a Brusson se le pregunta sobre plazos para regresar a la normalidad, es directo: «Durante los próximos 18 meses, seguramente estaremos en una recesión económica importante. La postura sobre el transporte en los ahorros de costes será clave. Y precisamente el carpooling se centra en en esta cuestión. Es contracíclico».

Destaca la ‘ventaja’ que tiene frente a los actores tradicionales su compañía, al no tener un elevado número de costes fijos. Carece de flota -también autobuses, ya que Blablabus es fruto de acuerdos con pequeñas empresas- o grandes infraestructuras. «Es más fácil para nosotros superar una crisis como esta». Pone un ejemplo para dar más valor a esta circunstancia: «Durante las huelgas de Francia de diciembre multiplicamos rápidamente las plazas libres ofertadas. Podemos hacerlo. No así una compañía tradicional, que tendría que comprar más flota o contratar más conductores«.

«El transporte volverá lentamente. Nos llevará tiempo», cree el CEO de Blablacar y no cree que vayan a existir razones por las que la gente no quiera compartir sus vehículos de nuevo. Lo dice en referencia al impacto del distanciamiento social. De hecho la actividad de Blablacar tardó más en caer que la de Blablabus. Sus usuarios fueron más resilientes y considera que compartir coche es menos peligroso en términos de salud «que ir en el metro o estar esperando en una parada llena de gente el transporte«. Sobre una previsión a corto plazo, Brusson reconoce que el objetivo era «volver a la rentabilidad en 2021, pero obviamente deberemos adaptarnos a la nueva situación». Blablacar logró break even en 2018, el mismo año en el compró la compañía de buses francesa Ouibus.

Fuente: El Mundo