Habría que comenzar por los locales más pequeños y reducir el aforo de los mismos

 

El confinamiento por el coronavirus se extenderá, como mínimo, hasta el 9 de mayo, toda vez que el Gobierno anunció este sábado una nueva prórroga del estado de alarma. No obstante, ya se está empezando a pensar de qué manera se llevará a cabo la salida del confinamiento, que seguramente pasará por distintas fases.

La ‘desescalada’ por fases afectará a la apertura de bares, restaurantes y otros negocios, que, según la ministra de Trabajo Yolanda Díaz, volverían a la actividad en una segunda fase, a final de año. De hecho, la Unión Europea ha indicado en su hoja de ruta para coordinar el desconfinamiento que los restaurantes, bares y cafeterías deberán abrir dependiendo de su tamaño (de menor a mayor).

Este mismo criterio se podría aplicar a las tiendas. Benito Almirante, médico jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Vall D’Hebron (Barcelona) y portavoz de la SEIMC (Sociedad Española de Enfemedades Infecciosas y Microbiología Clínica) considera que la apertura de los locales pequeños no tiene por qué suponer un problema. «Cualquier negocio que tenga un espacio de atención al público limitado de no más de 400 metros cuadrados podrá abrir teniendo en cuenta la experiencia que hay hasta ahora con las tiendas de alimentación, panaderías o farmacias. No va a haber más complicaciones de las que hemos visto», señala.

Diferente es la situación de las grandes superficies comerciales, ya que son mucho más difíciles de controlar «por la multitud de puertas de acceso y zonas comunes que tienen. Sería complicado saber cómo se mueve la gente por varias plantas», explica Almirante. Por ello, en su opinión, «es lógico que se esté hablando de abrir de zonas pequeñas a grandes».

Con respecto a la apertura de bares y restaurantes, Almirante considera que se podrán abrir, aunque probablemente con aforo limitado. «Si el restaurante está preparado para atender a 50 personas igual sólo pueden entrar 20 y se tenga que mantener una separación adecuada entre personas y mesas, sobre todo teniendo en cuenta que en ellos no se puede usar mascarilla, como sí ocurre en las tiendas». Añade que, además, habrá que mantener las medidas de higiene que hasta ahora se están siguiendo.

Fuente: Ideal.es