Las principales cadenas textiles, ahogadas por el cierre de las tiendas, demoran los abonos a los proveedores saltándose la ley de morosidad, que obliga a no pagar a más de 60 días

 

El cierre de las tiendas empieza a provocar serios problemas de liquidez en las cuentas de las mayores cadenas textiles. Según han confirmado varias fuentes, Tendam Brands, Mango y Pepe Jeans han optado por demorar hasta al menos cuatro meses el pago de las facturas a sus proveedores para proteger el dinero que tienen en caja y asegurar la supervivencia de sus negocios. Tendam es el grupo que incluye marcas como CortefielPedro del HierroSpringfieldWomen’secret y Fifty.

En una carta enviada por Mango a sus suministradores y dueños de sus tiendas, la compañía controlada por Isak Andic explicaba la semana pasada que, como consecuencia del coronavirus, «se están produciendo importantes consecuencias comerciales debido al cierre gubernativo de nuestras tiendas en los diferentes países del mundo en los que tenemos presencia. En estas circunstancias extraordinarias, estamos haciendo grandes esfuerzos para adaptar nuestros procesos a esta nueva realidad».

La compañía catalana, que en 2019 volvió a los beneficios después de tres años consecutivos de pérdidas, añadía que «ante este escenario, estamos intentando minimizar las consecuencias económicas de la situación, adoptando medidas para que nuestro flujo de caja esté asegurado. Con base en tal circunstancia, les indicamos que vamos a proceder a cambiar nuestras condiciones de pago a un mínimo de 120 días hasta que termine la crisis. Espero que puedan entender el contexto de excepcionalidad en el que estamos tomando esta decisión y que también nos apoyen en la medida que les indicamos».

La decisión es muy similar en Tendam Brands, que ha declinado concretar cuánto está demorando el pago de las facturas. En cualquier caso, su nuevo plazo de pago excede de forma considerable el límite legal establecido para el abono de las deudas comerciales, que se estableció en 60 días para evitar que los retrasos provocaran un alto índice de morosidad que pusiera en serio riesgo la viabilidad de los proveedores.

Inauguración de una tienda de Cortefiel. (EFE)
Inauguración de una tienda de Cortefiel. (EFE)

Cortefiel ha tomado además otras medidas para proteger la caja. Según un comunicado enviado este martes por Jaume Miquel, consejero delegado del grupo, la compañía textil ha puesto en marcha un plan de contingencia para ahorrar unos 75 millones mediante la reducción de inversiones previstas. Además, ha dejado de pagar el alquiler de los locales donde operan sus tiendas o ha renegociado las rentas con los propietarios, lo que le supondrá otro ahorro de gastos relevante que no concreta.

Por último, Tendam Brands, cuyos bonos han caído más de un 30% en el mercado de renta fija, ha recurrido a una línea de crédito de 189 millones de euros que tenía sin usar, así como a 90 millones que tenía en cuentas corrientes a 29 de febrero, para mantener la compañía en funcionamiento mientras duren las restricciones a la movilidad por el Covid-19.

Una ayuda que ya fue solicitada por El Corte Inglés y concedida por más de una docena de bancos con un préstamo de 1.300 millones de euros para hacer frente al desplome de sus ventas por la clausura de sus departamentos de moda, textil, hogar y deportes, entre otros.

Fuente: elconfidencial.com