La consejera Chacón pide aplazar impuestos más tiempo que el anunciado por el Gobierno central

El comercio catalán sufre cada semana que pasa un agujero en su caja registradora de 525 millones de euros a causa del cierre de establecimientos no esenciales obligado por la crisis del coronavirus. Unos 66.000 locales permanecen cerrados (el 60% del total) desde el inicio de estado de alarma y 209.700 personas (el 65% de las plantillas) no pueden ir a trabajar, según ha enumerado este jueves la consejera de Empresa, Àngels Chacón, en una comparecencia parlamentaria (telemática) para dar cuenta de las actuaciones de su consejería ante la pandemia de la Covid-19.

Chacón ha anunciado que como ayuda al pequeño comercio, la Generalitat ha habilitado un fondo de nueve millones de euros, que irán dirigidas básicamente a pymes.

Durante su intervención, la consejera ha subrayado la necesidad de focalizar esfuerzos en las pymes. Se basa en las estadísticas, ya que el 95% del tejido productivo catalán son autónomos o empresas con menos de diez trabajadores. Es, a la vez, un tipo de empresa que puede estar más en peligro a causa de los problemas de liquidez derivados de la falta de ingresos y, a pesar de eso, tener que asumir un volumen de gastos similares. De ahí que Chacón se haya sumado a la petición de las patronales de que se pospongan impuestos “para garantizar la supervivencia” de las empresas. Ha celebrado que el Gobierno central lo haya hecho, pero ha pedido más tiempo de moratoria.

“Si no cuidamos el tejido productivo, la crisis social y económica será mucho más difícil de combatir”, ha vaticinado Chacón en su intervención, en la que también ha asumido las dificultades del sector turístico. Ha dicho que se intentará reforzar el turismo interno, pero ha asumido que este será insuficiente para cubrir los 19 millones turistas extranjeros y del resto de España que llegan a Cataluña cada año.

Fuente: El País