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El comercio: «Falta concreción: ¿puede abrir un Corte Inglés o un Zara?»

Señalan que la seguridad en los comercios está garantizada, igual que en los supermercados

 

El sector del comercio cree que en el plan de desescalada de la actividad presentado por el Gobierno falta aún «cierta concreción». Aseguran que los comercios que cuenten con los protocolos de seguridad (distanciamiento, epis…) abrirán «con todas las garantías, igual que lo hace un supermercado», señala Eduardo Zamácola, presidente de Acotex, la patronal del textil. Anged, asociación empresarial que engloba cadenas como Ikea o El Corte Inglés, también asegura que los comercios que abran contarán con todas las medidas de seguridad necesarias para garantizar la seguridad de los clientes.

La duda está en qué comercios pueden abrir en la fase 1, que arranca el 11 de mayo. El comercio de proximidad podrá iniciar su actividad a partir de la próxima semana. Eso sí, con cita previa y con medidas estrictas de seguridad e higiene. A partir del día 11 podrán abrir todos los locales a pie de calle que no sean centros comerciales.

«Falta definir el tamaño de lo que es un centro comercial. Por ejemplo, ¿aquí entra una tienda de Zara de 100.000 metros cuadrados o El Corte Inglés de Goya, en Madrid?», explica Zamácola.

Para la Confederación Española de Comercio (CEC), que agrupa al pequeño comercio, el problema está en que aún no se conocen los protocolos específicos para cada subsector. «Necesitamos conocer qué medidas se nos van a exigir a cada uno, ya que no es lo mismo una tienda de ropa que una de electrodomésticos«, dice Pedro Campo, presidente de la Confederación Española de Comercio.

ROPA EN CUARENTENA

Desde el pequeño comercio reclaman que necesitan contar «con un margen de previsión que garantice la reapertura con todas las garantías sanitarias» (compra de EPIS, instalación de mamparas..) y, sobre todo, conocer el desembolso económico que esto les va a suponer.

Desde la patronal de la distribución, Anged, que engloba a empresas como Ikea o El Corte Inglés, aseguran que a partir del día 11 de mayo (entra la fase 1 del plan de desescalada) «todas las tiendas que cumplan los requisitos de seguridad, aforo e higiene tienen que poder abrir».

El plan del Gobierno «recoge una serie de límites de aforo y distanciamiento que garantizan una compra segura en cualquiera de nuestras tiendas desde el primer día. No existe, por tanto, motivos para su exclusión».

Zamácola, de Acotex, cree que estas medidas se aplicarán también en el comercio de moda «y la seguridad será exactamente la misma». «¿Por qué hay que poner la ropa en cuarentena y no un bote de desodorante que tocas en el súper?», dice.

En algunos países europeos que ya han iniciado la desescalada, ya hay cadenas españolas que han abierto sus tiendas con probadores alternos y sí están desinfectando la ropa.

INCORPORACIÓN DE TRABAJADORES

Luego está el problema de la incorporación del personal de tiendas a los comercios. La mayoría tienen a su plantilla en una situación de ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo). La apertura supondría sacar a la plantilla de este ERTE pero la actividad «no estará al 100%», dado que habrá una limitación del aforo.

Por eso, el comercio pide una incorporación escalonada de estos trabajadores, que se puedan ampliar estos ERTE. Las empresas de distribución asociadas a Anged tienen cerca de 100.000 empleados en esta situación y de la reapertura comercial dependen miles de proveedores e industrias nacionales, en su mayoría pymes

Anged considera que «las razones sanitarias y de seguridad de empleados y clientes deben ser los únicos motivos que determinen la reapertura de los establecimientos comerciales». Recuerdan que de la reapertura de tiendas depende la vuelta a la actividad de miles de proveedores (seguridad, limpieza, logística o servicios profesionales) y empresas industriales, en su mayoría pymes.

Fuente: El Mundo 

AGECU