Productos como geles higienizantes y jabones se comportarán bien a corto plazo, mientras los consumidores esperarán para comprar fragancias y cosmética.

 

Ni siquiera la cosmética aguanta el tirón. Aunque en tiempos de crisis artículos como los pintalabios experimentan repuntes de ventas, en esta ocasión no será así. Según la consultora estadounidense Kline, el sector de la cosmética y los artículos de aseo personal se prepara para la mayor caída en sesenta años como consecuencia de la crisis del coronavirus.

Las previsiones de Kline pasan por que las ventas de este segmento registren un retroceso del 2,5% en 2020, una caída mayor que en la crisis de 2008 (cuando la industria experimentó un descenso del 0,8% en 2009) y que en 1991, cuando el retroceso fue del 0,3%, según datos recogidos por WWD.

La caída del 2,5% en 2020 es la previsión más factible, con el escenario más optimista reflejando un alza del 1,5% y el más pesimista un retroceso del 8,1%, según Kline. “Teniendo en cuenta el estado actual de la pandemia, con cierres de tiendas cada vez más cercanos a verano, nuestro escenario más pesimista podría convertirse en el más probable”, señala el informe.

Por productos, Klein augura que productos como geles higienizantes y jabones, así como champús y desodorantes, se comportarán bien a corto plazo. En cambio, artículos de cuidado facial y lacas de uñas podrían caer a corto plazo. Según Kline, fragancias y maquillaje son artículos que el consumidor pondrá en la lista de espera de su consumo.

Fuente: modaes.es