Los pequeños negocios están viendo en Internet una oportunidad para colocar sus ventas y contrarrestar sus pérdidas económicas.

 

Como bien dice el refrán ‘el hambre agudiza el ingenio’. Desde el inicio del estado de alarma se ha observado un repunte significativo de la creación de tiendas online. Muchos propietarios de pequeños comercios han decidido trasladar su tienda física a Internet con el objetivo de buscar una solución a las pérdidas económicas que el cierre de persianas por la pandemia del coronavirus les está ocasionando.

Se lanzan, por tanto, a la búsqueda de un público cautivo que se ha lanzado en masa a la compra de productos a través de Internet. Ahí están las cifras que muestran cómo Amazon o El Corte Inglés han disparado las ventas de productos (y no siempre de primera necesidad).

Desde la aplicación Prestashop, de creación de e-commerce, explican que desde hace 15 días «la creación de tiendas online a través de su plataforma ha crecido un 30% tanto en España como en Italia y Francia» y todo apunta a que la tendencia se mantendrá o, incluso, irá en aumento puesto que el interés de los usuarios por su apartado de formación sobre cómo crear una tienda online ha aumentado en un 40%.
Y no es para menos. Los ciudadanos han pasado a realizar sus compras por Internet con tal de cumplir con el estado de alarma y salir lo menos posible de sus casas. El resultado ha sido el aumento del 73% en España de las compras online en la segunda semana de confinamiento respecto a la misma del año anterior, según datos de Nielsen.
Además, Internet registra ya una subida acumulada en el mes de marzo del 48,1%, triplicando su velocidad de crecimiento respecto al periodo antes de la crisis.

Por sectores

No obstante, no todos los sectores están recibiendo el mismo interés online por parte de los usuarios. El número de búsquedas varía sustancialmente en función de la categoría de producto. En alimentación y salud los crecimientos son exponenciales pero otros datos son aún más sorprendentes.

«Moda deportiva y fitness están cerca de duplicar sus registros, y la demanda de material educativo crece por encima del 50 por ciento desde el confinamiento en los hogares; además categorías como jardinería, mascotas y electrodomésticos están creciendo por encima del 20 por ciento. Se podría decir que la gente está encerrada en su casa, y empieza a pensar ¿qué podemos mejorar?”, apunta Llorenç Palomas, responsable de Marketing de Doofinder.

Sin embargo, otros sectores de las tiendas online están registrando un pico de caída importante. «En moda, por ejemplo, la caída de la actividad de las tiendas digitales ronda el 55%. Accesorios del automóvil cae en torno a un 10%, y la tecnología para empresas se ha parado en seco», afirma Palomas.

Además, por localización, las tiendas que deciden pasarse al comercio online «no son en su mayoría las de los grandes núcleos, como Madrid o Barcelona, sino que el porcentaje es mayor en poblaciones más pequeñas», asegura Jorge Gónzalezcountry manager de Prestashop.

Hábitos de consumo

El confinamiento ha cambiado -y quizás para siempre- los hábitos de consumo. Desde Doofinder argumentan que este cambio puede quedarse en gran medida porque «muchas personas que no compraban por Internet ahora han dado el paso y han podido comprobar las ventajas de la compra online».

Por ello también está siendo relevante el caso de comerciantes que ya contaban con su e-commerce y que han decidido apostar por mejorar su espacio online. En concreto y sobre un estudio de 1.600 tiendas online, desde Prestashop aseguran que el 35% se han decidido a invertir durante esta cuarentena en mejorar módulos y funcionalidades de sus páginas webs para «fidelizar al cliente y ofrecerle una navegación más óptima, así como para mejorar su posicionamiento en los buscadores».

Fuente: elespanol.com