Así lo han anunciado los tenientes de alcaldía Jaume Collboni y Janet Sanz este miércoles. Si Barcelona entra este lunes en fase 1, los 5.500 bares y restaurantes que ya tienen licencia de terraza podrán reabrirlas al 50%. Pero el Ayuntamiento quiere permitir a estos locales y a los que no tienen licencia poder colocar terrazas sobre el asfalto para aminorar las pérdidas producidas por los meses de cierre obligado y las limitaciones de aforo de la desescalada.

Al tratarse de un permiso exprés y «excepcional», en principio solo hasta fin de año aunque podría prorrogarse, Sanz ha explicado que los requisitos serán inferiores a los de una licencia, por lo que ha confiado en que se podrán expedir las autorizaciones en un máximo de 15 días.

¿Y qué pasa con los bares que no puedan poner la terraza en la calzada? Sanz se ha abierto a permitir «medidas excepcionales», pero ha dejado claro que las terrazas no deben quitar espacio al peatón. Por ejemplo ha apuntado a dar permisos para poner barras en la puerta del establecimiento o que solo se ponga un módulo de una mesa y cuatro sillas.

«La ampliación de las terrazas no debe reducir el espacio para el peatón», ha sostenido Sanz, que ha insistido en que el nuevo modelo de espacio público debe primar «los usos ciudadanos y la movilidad sostenible». Por su lado, Collboni ha agradecido el esfuerzo de los grupos municipales y de los gremios de restauración, que a su juicio han permitido combinar los «legítimos intereses» privados con la «visión global y la preservación de la convivencia» del consistorio».

Fuente: El Diario