Los gigantes de la distribución reabrieron ayer la mayor parte de su red comercial limitando el acceso al público a un área de 400 metros cuadrados.

 

En cuestión de horas, los gigantes españoles de la distribución se adaptaron ayer a la nueva normativa que permite la reapertura de los establecimientos de gran tamaño, pero sólo con zonas acotadas de hasta 400 metros cuadrados. El Corte Inglés, todas las marcas de Inditex y Mango han sido los más rápidos en reaccionar ante la rectificación de la norma publicada el pasado sábado en el BOE.

Ayer, los más de noventa grandes almacenes de El Corte Inglés, que han mantenido abierta la zona de alimentación durante todo el estado de alarma, acotaron un área de 400 metros cuadrados, generalmente en la planta baja o la planta sótano. Fue el responsable de cada centro quien decidió qué área reabría al público.

En los 400 metros cuadrados que abrieron en El Corte Inglés de Goya, en Madrid, se podía encontrar marroquinería, gafas de sol y parafarmacia. En el centro de Preciados, también en la capital española, se abrió al público la zona de zapatería, y en el centro de El Corte Inglés de Francesc Macià, en Barcelona, accesorios y parafarmacia. En la mayoría de centros, se precintaron los corners que se encuentran en la planta baja, como los de relojería y cosmética, que permanecieron cerrados.

Algo similar ocurrió en todas las cadenas de Inditex. La tienda de bandera de Zara, en A Coruña, que tiene una superficie de 4.000 metros cuadrados, reabrió ayer con una zona limitada de 400 metros. La historia se repitió en otras ciudades españolas, aunque, en el caso de Inditex, todavía no ha reabierto toda su red comercial.

Mango también fue de las más rápidas en reaccionar. Si hasta el pasado sábado había reabierto setenta tiendas en España, todas de menos de 400 metros como establecía la ley, ayer por la mañana reabrió setenta más, aunque siempre limitando su espacio y su aforo. Entre las que reabrieron ayer se encuentra la tienda situada en el centro comercial L’illa Diagonal, en Barcelona, que pudo abrir sus puertas por tener acceso directo desde la calle.

En la misma situación se encuentra una de las mayores tiendas de Decathlon de la capital catalana, situada en el mismo centro comercial y con acceso directo a la calle, donde ayer se acumularon largas colas.

La rectificación que hizo el pasado sábado el Ministerio de Sanidad, que permite la reapertura parcial de las macrotiendas y elimina la prohibición de realizar rebajas en la Fase 1, ha pillado desprevenidas a muchas de las grandes cadenas, que aún tardarán unos días en adaptarse a la nueva realidad.

Entre ellas se encuentra Tendam, que hasta ayer contaba con 147 tiendas abiertas en el mercado español bajo las marcas Cortefiel, Pedro del Hierro, Springfield, Women’Secret y Fifty. El grupo está preparando los establecimientos de mayor tamaño para su reapertura, que prevé que pueda producirse a finales de esta semana, cuando abrirán 97 tiendas más.

La cadena Desigual, que hasta ahora tenía 17 tiendas abiertas en España, todas de menos de 400 metros cuadrados, abrió ayer un sólo establecimiento adaptado a la nueva normativa, en Sevilla, donde sólo tuvo que reducir la superficie abierta al público de los 420 metros cuadrados iniciales hasta los 400 metros permitidos. Ayer, la firma aún valoraba la viabilidad de abrir las de mayor tamaño en formato reducido.

En general, las cadenas de moda han agradecido la rectificación del Gobierno, que aliviará la caída de ventas sufrida en los últimos meses, pero siguen creyendo que se queda corta. Apoyan la limitación de aforos para favorecer la distancia de seguridad sanitaria, pero consideran que sería más fácil en superficies comerciales menos reducidas.

El presidente de la patronal textil Acotex, Eduardo Zamacola, indicó ayer que la apertura del sector comercial será muy lenta y que debería ir acompañada de una mayor posibilidad de movilidad por parte de la población, al menos entre municipios.

Fuente: Expansión