Ahora que en esta semana la mitad de España ha comenzado ya a abrir tiendas sin necesidad de cita previa (fase 1) el Gobierno ha decidido prohibir las rebajas para evitar las posibles aglomeraciones que pudieran producirse.

 

Así lo refleja en una disposición adicional de la orden publicada el pasado sábado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en la que se detallaba el paso a la fase 1 en las provincias o municipios que han reunido los requisitos para superar esta etapa.

En esta fase habrá una «restricción a las acciones comerciales con resultado de aglomeraciones», dice la orden, en referencia a las rebajas. «Los establecimientos no podrán anunciar ni llevar a cabo acciones comerciales que puedan dar lugar a aglomeraciones de público, tanto dentro del establecimiento comercial como en sus inmediaciones», señala.

Esta restricción sólo afectará a las tiendas físicas, pero no al canal online, donde sí se podrán realizar las campañas de descuentos.

En teoría las rebajas de verano no comienzan hasta julio, pero durante todo el año la mayoría de las cadenas hacen descuentos de mitad de temporada para ir dando salida a las prendas. Además, teniendo en cuenta que los comercios llevan dos meses clausurados, hay muchos de ellos que tendrán acumulación de stock, al que se suele dar salida a través de descuentos.

STOCK

Por ejemplo, una tienda de ropa que cerró en marzo, cuando se decretó el estado de alarma, aunque haya seguido vendiendo online, tiene ahora un problema con todas las prendas que no ha vendido, pues estamos ya a las puertas del verano.

Se les podrá dar salida con descuentos online, pero no en tienda. Que se produzcan aglomeraciones por rebajas en las tiendas, en este contexto de alarma sanitaria, parece una idea descabellada. Sin embargo, ayer, por ejemplo, en París se registraron largas colas en las puertas de las tiendas de Zara.

Hacer rebajas ahora en grandes locales susceptibles de acoger gran público, no obstante, es complicado, teniendo en cuenta que la mayoría de las tiendas de las grandes cadenas siguen aún cerradas. En esta fase 1 sólo se pueden abrir los establecimientos de menos de 400 metros cuadrados.

Esto excluye, por ejemplo, la mayoría de las tiendas de Zara en España (tienen una superficie superior), un gran almacén de El Corte Inglés (un clásico en las rebajas), un H&M o un Primark, por poner varios ejemplos.

Las asociaciones que representan a la distribución han reclamado que estas superficies puedan abrir también en esta fase 1 de la desescalada, al considerar que cuentan con protocolos mucho más estrictos que los mínimos que marca el Gobierno. «No es normal que se pueda abrir un mercadilla y que un Corte Inglés con un protocolo de seguridad de la NASA esté cerrado«, ilustran estas fuentes.

Fuente: El Mundo