Este comercio podrá volver a operar en las dos mayores ciudades españolas con el 25% de los puestos. En fase 2, la limitación se reduce a un tercio.

Vuelven las únicas camisetas que pueden competir en precio con las de Primark, el rey del low cost. Los mercadillos de Barcelona y Madrid, que pasan este lunes a la fase 1 de la desescalada, podrán volver a montar sus puestos, aunque la decisión final recae en cada ayuntamiento. El regreso de los mercadillos en las dos mayores ciudades españolas es casi tan importante para la moda como la reapertura de El Corte Inglés: según los últimos datos de Kantar, el comercio no sedentario copa casi el 5% de la ventas de ropa en España, y subiendo.

Entre marzo de 2019 y marzo de 2020, los mercadillos representaron el 4,9% del comercio de moda en el país, frente al 4,7% del año anterior. En volumen, su peso es todavía mayor: de cada cien prendas que se venden en España, doce se compran en mercadillos.

El Corte Inglés, con casi cien centros en toda España, representa apenas cuatro puntos más, un 8,5%, según los datos de la Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex). Según la patronal, que no incluye a los mercadillos en su informe anual,  las cadenas copan un 33,9%; los hípers, un 25,1%; el multimarca, un 17,4%, y los outlets, un 15,1%.

 

La apertura de los “mercados que desarrollan su actividad al aire libre o venta no sedentaria en la vía pública”, como los define el Ministerio de Sanidad, está permitida desde la fase 1 de la desescalada, en la que entran hoy Barcelona, Madrid y Castilla y León.

Con todo, la decisión es de cada ayuntamiento, que debe comunicarla al “órgano competente en materia de sanidad de la comunidad autónoma”. Según consta en la Orden SND/399/2020, del 9 de mayo, debe darse preferencia a los productos sanitarios y de primera necesidad y procurarse que se garantice “su no manipulación” por parte de los consumidores.

Además, los ayuntamientos establecerán requisitos de distanciamiento entre puestos y condiciones de delimitación del mercado con el objetivo de garantizar la distancia entre trabajadores, cliente y viandantes, y sólo podrán operar el 25% de los puestos habituales o autorizados.

La afluencia, por su parte, debe ser inferior a un tercio del aforo habitual, para lo que puede ampliarse la superficie habilitada. En la fase 2, en la que entra hoy casi la mitad del país, se amplía el número de puestos a un tercio de los puestos habituales.

 

 

Los nuevos mercadillos

 En la ciudad de Madrid hay 26 mercadillos que podrán abrir sus puertas a partir de hoy, según explicó el fin de semana el Ayuntamiento en un comunicado. Sin embargo, fuera del plan de reapertura quedará por ahora El Rastro, que no tiene todavía fecha de apertura.

Más allá de los mercadillos tradicionales, Madrid y Barcelona han sido en los últimos años los escenarios de la transformación del sector, que ha pasado de los tradicionales puestos de bragas a un euro a modernos markets con food trucks y puestos de marcas emergentes.

Palo Alto, Mercado de Diseño o White Summer reúnen cada año a más de 100.000 personas. White Summer, que se organiza dos veces al año en Sotogrande y Pals (Girona) factura 5,5 millones de euros y, antes del estallido del coronavirus, tenía previsto alcanzar los doce millones en cuatro años. Su vecino La Santa, en la Costa Brava, factura en torno a 15, millones de euros y genera ventas por valor de 7,5 millones, según cálculos de la organización.

Fuente: Modaes.es