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Los comerciantes temen el cierre de una de cada cinco tiendas en Valencia

Alertan de la asfixia de los locales del centro por la subida de impuestos y la falta de consumo

La ciudad, como casi todos y casi todo, se enfrenta a un futuro incierto. El paso del Covid-19, que ha cambiado el mundo en apenas tres meses de confinamiento y pandemia, amenaza con terminar con la Valencia que crecía en torno a las tiendas y el turismo. Tanto es así que las asociaciones de comerciantes alertan de que uno de cada cinco locales de Valencia podría bajar la persiana para no volver a levantarla si no se toman medidas de forma casi urgente. El estío podría ser ya otra puntilla. «Este verano podrían cerrar ya un 5% del total de tiendas y establecimientos de Valencia si no se le pone remedio a la situación», explica Rafael Torres, presidente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico y del Ensanche.

El también presidente de Confecomerç y vicepresidente de la patronal nacional del pequeño comercio explica que la situación es dramática para cientos de establecimientos de toda la ciudad, que no saben si readmitir o no a los trabajadores que se acogieron al ERTE que les plantearon o, siquiera, si volver a abrir las puertas de sus locales. «No hay nada peor que la incertidumbre para el consumo», comenta Torres, que exige al Gobierno que tome decisiones sobre el turismo internacional. «Parece que ahora se ha decidido que los visitantes que vengan de fuera de España no tendrán que pasar 14 días de cuarentena y eso nos ayuda, pero no sabemos si cambiarán de opinión otra vez», indica Torres.

«Ya ha habido comercios que nos han dicho que cierran en julio porque no aguantan más», asegura Rafael Torres

Este dirigente de los comerciantes es una de las voces más autorizadas para hablar de la precaria situación que se vive en el centro de Valencia, donde apenas abren cada día unos pocos cientos de establecimientos, sobre todo hostelería. La razón de esta lenta entrada en la fase 3, además de la incertidumbre, es la falta de ayudas de las administraciones públicas, sobre todo del Consistorio. Pese a que desde la antigua Casa de Enseñanza se saca pecho por las ayudas ofrecidas en los primeros días de la pandemia (fue el primer Ayuntamiento en poner en marcha subvenciones para autónomos y empresas), tampoco es menos cierto que desde el PSPV, que gestiona el área económica del Consistorio, se insiste siempre que tienen oportunidad en que son imprescindible más ayudas a los sectores más dañados por el cierre de casi tres meses al que obligó el coronavirus.

Tres mil valencianos afectados por un ERTE siguen sin cobrar la prestación

En cualquier caso, las ayudas no terminan de llegar. Explican fuentes socialistas que el motivo es la falta de liquidez, un problema tan serio en el Consistorio que las pérdidas de la EMT, más de 27 millones de euros, se han tenido que paliar con créditos bancarios ante la negativa de Ramón Vilar, concejal de hacienda y guardián de las llaves de la caja municipal, de inyectar más dinero en una empresa que cada año se lleva casi 70 millones de euros del Consistorio. Distinta opinión tienen a este respecto los socialistas sobre las ayudas al comercio, la hostelería y los autónomos. Pero insisten en que para poder hacer frente a esas subvenciones es necesario poder reinvertir el remanente de tesorería, que asciende a 60 millones de euros, y que no pueden gastar por la conocida como regla de gasto de la Ley Montoro. Un reciente decreto gubernamental autoriza al Consistorio a reinvertir un 20% de esta cantidad, unos 12 millones de euros, pero es insuficiente.

Así lo asegura al menos Torres, que representa al pequeño comercio no sólo del centro sino de toda la ciudad. «Si no se prorrogan los ERTE, no llegan las ayudas o no se aplazan los impuestos, el cierre de locales podría llegar al 25%», alerta Torres. Se refiere en este punto a las tasas municipales, que subieron este año. El IBI, por ejemplo, ha crecido para cientos de comercios, pero además otros impuestos como el del agua o las basuras se han disparado. El primero de ellos, sin ir más lejos, ha permitido al Consistorio recaudar ya el doble de lo conseguido el pasado año por estas fechas: casi siete millones de euros, lo que es llamativo dado que Valencia ha estado cerrada durante tres meses. «Ya hay casos de comercios que nos han dicho que en julio cierran porque no aguantan más», indica Torres.

Además, advierte a los propietarios de que los precios de los locales han de bajar. «Por querer conseguir más renta se pueden quedar sin clientes», asegura Torres, que lamenta «no saber» qué plan tiene el Consistorio si no pueden invertir parte del remanente en ayudas al comercio. «Se toman decisiones de espaldas al sector. Puede haber tensiones de liquidez conforme pase el tiempo, aunque el pequeño comercio es muy resiliente», comenta Torres. El dirigente de los comercios del centro, que tiene uno en la misma calle de la Paz, asegura que a este tipo de establecimientos «le cuesta mucho tomar decisiones», por lo que los cierres podrían retrasarse, aunque no tiene duda de que alguno habrá: quizá hasta el 25% si el turismo no vuelve pronto.

Y es que Valencia se ha convertido en los últimos años en un importante polo turístico de atracción. En la medida en que vuelvan los visitantes este cierre de comercios podría reducirse en próximas fechas, pero siempre y cuando vuelvan los turistas extranjeros, que son quienes más se gastan dado que el nacional, sobre todo, se queda en la playa «y apenas viene a Valencia uno o dos días». La mayoría de hoteles del centro, tal como ha podido saber este diario, no tienen reservas para este mes y casi ninguna para julio, por lo que la apertura de estos establecimientos este verano también podría retrasarse y, con ella, la recuperación del sector comercial de la ciudad que, como casi todos, únicamente busca sobrevivir tras el Covid-19.

Las cifras

85.857   Total de comercios en Valencia según la última edición del Anuario Estadístico de la Ciudad
10.744    Comercios en Ciutat Vella, el distrito con más actividad.

Fuente: Las Provincias 

AGECU