En España hay cerca de un millón de locales comerciales, de los cuales más de la mitad pertenecen a las actividades de comercio minorista. Ahora, en pleno proceso de desescalada y finalizado el estado de alarma, la fotografía que dejan muchas ciudades y pueblos del país es desoladora: cientos de locales han tenido cerrar definitivamente por falta de ingresos. Además, la escasa demanda y la amplia oferta han provocado que las rentas y los alquileres comerciales se hayan reducido incluso a doble dígito.

Las estimaciones más pesimistas cifran en entre un 30% y un 40% el cierre definitivo de locales en todo el país. Las grandes ciudades y las zonas turísticas serán las más castigas por la pandemia. Sólo en Cataluña, el Gobierno regional ha reconocido abiertamente que uno de cada tres comercios no volverán a levantar la persiana nunca más. Ante ese escenario, apuesta por  una reconversión de los negocios basada en la digitalización y solicita ayudas directas para salvar al sector.

Los expertos consultados por este periódico confirman que los propietarios de los locales vacíos tienen prisa por vender y cifran en hasta un 20% el ajuste de precios de los locales comerciales. Los precios bajarán tanto en venta como de alquiler. «Muchos propietarios quieren vender cuanto antes, ya que dan por hecho que la economía tardará meses en recuperarse y ven casi imposible encontrar a alguien que ocupe el local. Prefiere desprenderse ahora de los activos antes que malvenderlos dentro de unos meses. Hay otro grupo de propietarios -minoritario- que quiere vende porque tiene necesidades económicas urgentes», dicen.

En medio de esta crisis que estrangula a los locales comerciales, la asociación destaca el auge de una tendencia inmobiliaria liderada por el retail: la inversión en locales flagship, es decir, la tienda más representativa de un marcas; por lo general son más grandes y están mejor ubicadas que el reto. «Es un modelo que ya venía ganando fuerza en los últimos años y que a partir de ahora se consolidará todavía más. Así pues, se buscan locales en zonas prime que hagan de escaparate para la marca y el producto, que acabará siendo mayoritariamente comercializado mediante el e-commerce», explican. Grandes firmas como Primark, Huawei o H&M han apostado por este modelo en los últimos meses.

La reconversión a vivienda

Un posible salida para los locales comerciales vacíos es convertirlos a viviendas. Sin embargo, la legislación actual obliga a realizar diversos trámites que pueden llegar a extenderse más de un año. En los últimos días, tanto propietarios de locales como diversas asociaciones han pedido a las administraciones que agilicen los trámites

Desde AESPI creen que «son necesarias nuevas políticas de vivienda que regulen de manera efectiva el cambio de uso de locales comerciales a viviendas como forma de aprovechar locales vacíos en segundas y terceras líneas y de solucionar el problema de acceso a la vivienda en las grandes ciudades por la falta de oferta y de suelo finalista».

 

La moratoria del Gobierno

Miles de comerciantes han tenido que permanecer cerrados durante el estado de alarma, pero muchos no han podido solicitar las ayudas que ha puesto en marcha el Gobierno, como la moratoria de alquileres comerciales para pymes, autónomos y profesionales recogida en el Real Decreto 15/2020, que despertó las críticas de buena parte del sector por considerarla desigual para inquilinos y propietarios.

En líneas generales, sólo han podido acceder a la moratoria en el caso de cese de actividad o si han reducido la facturación a causa del coronavirus. Además, la norma distinguía entre el tipo de arrendador: empresa, entidad pública de vivienda o gran tenedor, y los que no lo son. Se entiende por gran tenedor el que es propietario de más de diez inmuebles urbanos  o una superficie construida de más de 1.500 metros cuadrados.

En ese caso, el arrendatario podía solicitar la moratoria en el pago de la renta durante el tiempo que durara el estado de alarma -hasta el 21 de junio- , y las sucesiva prórrogas. También contempla que se abonarán las mensualidades siguientes si los efectos de la crisis sanitaria persistiesen. El Real Decreto aprobado por el Gobierno en abril también recogía una ampliación de la moratoria de hasta  cuatro meses desde que terminara el estado de alarma.

Fuente: OK Diario