Las cifras sobre ventas del comercio minorista dadas a conocer este miércoles por el INE son positivas si se comparan con el fuerte desplome de ventas de los meses anteriores de marzo pero, a juicio de la Confederación Española de Comercio (CEC), no reflejan la verdadera situación que está viviendo el sector del pequeño comercio, mucho menos halagüeña.

 

“Solo hay que salir a calle para comprobar la gran cantidad de comercios que continúan cerrados, muchísimos no volverán a abrir sus puertas y las previsiones nos indican que muchos de los que están abiertos hoy, un 20%, terminarán cerrando de aquí a final de año”, señala al respecto el presidente de la CEC, Pedro Campo.

En términos interanuales, el comercio al por menor todavía no alcanza los niveles de hace un año, registrando un retroceso del 3,3% respecto a junio de 2019, y acumulando cuatro meses consecutivos de descenso en la facturación. Es importante asimismo, atender a las diferencias según modos de distribución y territorios, añade la CEC, que explica que, continuando la dinámica habitual, las empresas unilocalizadas (-4,1%) junto a las pequeñas cadenas (-13,3%), son las que peores datos registran, con una bajada de sus ventas respecto a junio de 2019 a diferencia de las grandes cadenas (4,4%) y grandes superficies (2,7%) que superan los niveles del año anterior.

En cuanto a los territorios, el escenario continúa siendo “crítico” para los comercios de las zonas más dependientes del turismo que han sufrido las mayores bajadas de ventas, con tasas anuales del -21% en Baleares y del -11,9% en Canarias. A estos datos hay que añadir las malas noticias que nos llegan desde Europa y que desaconsejan la visita de turistas extranjeros a nuestro país, lo que está colocando a estas zonas en una situación dramática, explica la Confederación, que asegura que destaca sectores como el textil, que están viviendo una situación muy complicada con caídas de facturación que superan el 30%, agravada por la reducción de los márgenes derivados de las agresivas promociones que se están produciendo para atraer clientes y con las que el pequeño comercio no puede competir.

Por ello, desde a CEC insisten en reclamar al Gobierno medidas activas para mejorar la situación de demanda, “se está hablando de subir el IVA cuando en la mayoría de países de están estableciendo bajadas de IVA y ayudas directas para la estimulación del consumo”, señala Campo.

Entre las propuestas de la Confederación se encuentra la agilización de los diferentes trámites para la solicitud de ayudas para pymes y autónomos, bajada de las cotizaciones a la Seguridad Social y de tasas e impuestos, una mejor regulación de la venta online y de las grandes superficies, la modificación de las medidas laborales y de negociación colectiva, una apuesta mayor por la formación para la profesionalización del sector o campañas de concienciación sobre el consumo en el comercio local.

Fuente: Financial Food