Austeridad y sostenibilidad, pilares para el futuro inmediato

Un informe de Escodi subraya el influjo del Covid-19 en el replanteamiento de los hábitos de consumo

 

El 42% de los consumidores está decidido a realizar un consumo más austero en la etapa pospandemia sanitaria y después de que los establecimientos comerciales hayan vuelto a levantar la persiana.

Esta austeridad se justifica por la crisis económica generada por la paralización de la economía, y que ha provocado un descenso del PIB en el segundo trimestre del año de más del 18% en España, pero también por una mayor concienciación medioambiental. Esta es la conclusión más destacada del estudio que ha realizado Escodi dirigo por el doctor en Psicología, Albert Vinyals i Ros.

El estudio se basa en las dos encuestas realizadas en el ámbito catalán sobre consumo y confinamiento. La primera en el mes de abril, cuando el sector retail continuaba cerrado, y la segunda, llevada a cabo entre el 24 y el 30 de julio, cuando los establecimientos comerciales, con más o menos restricciones, ya habían vuelto a abrir puertas.

El 67% de los consumidores señala que ahora da más importancia a los productos de proximidad y el 65% asegura que compra más en comercios de cercanía

Que la austeridad en el consumo tiene un fuerte componente de concienciación medioambiental se basa en el hecho de que el argumento de las causas económicas llevaría a un consumo basado en el low cost -como ya pasó en la crisis del 2008-, pero, ahora, cada vez son más los consumidores (un 23% en julio) que evitan los productos baratos y llegan al 41% los que afirman que han reducido este tipo de consumo basado en el precio, en relación al que hacían antes del confinamiento.

En este sentido, un 66% de los encuestados manifiesta abiertamente que quiere que baje el consumismo, un 62% asegura que se ha replanteado sus necesidades y un 64% afirma de forma clara que con sus actos de consumo quiere ser más respetuoso con el medio ambiente. De este modo, del conjunto de datos se puede deducir que la sostenibilidad, que no implique un incremento significativo del gasto económico, crecerá.

Triunfa el online y la proximidad
El estudio de Escodi también evidencia como tendencia de consumo la compra online y de proximidad. Si aparentemente puede parecer una contradicción, el proceso de digitalización al que se ha apuntado un sector del comercio tradicional podría dar satisfacción a esta expectativa. Del mismo modo, esta tendencia tendría que suponer el impulso final para aquellos que todavía dudan que la omnicanalidad es la vía para asegurar su continuidad como establecimiento comercial.

Según datos del informe, el 67% de los consumidores señala que ahora le dan más importancia a los productos de proximidad y el 65% asegura que compra más en comercios próximos. Por edades, los baby boomers (entre los 52 y los 74 años de edad) son los que más se apuntan a esta tendencia.

Del mismo modo, si en el mes de abril, un 42% de los consumidores destacaba que cuando se acabara el confinamiento compraría menos por internet y un 17% estaba seguro que compraría más online; en el mes de julio la tendencia ha cambiado de forma radical. En la reciente encuesta es el 47% de los consumidores el que reconoce que compra más online y solo el 17% el que dice que lo hace menos.

Son las personas de rentas más bajas las que perciben un más alto empeoramiento de su situación económica, coincidiendo con la ‘generación Z’ y ‘millennials’

Por otro lado, a pesar de que durante el confinamiento solo el 22% de los encuestados creía que cuando este acabara estaría más tiempo en casa, ahora, en el mes de julio, es un 68% el que asegura que actualmente se está más en casa que antes. Aun así, se cocina y se limpia la casa menos ahora que durante el periodo de confinamiento, pero se han mantenido, o incluso han crecido, hábitos como el de hablar con los vecinos o hacer deporte.

Por último, la valoración de la situación económica personal por parte de los encuestados ha mejorado ligeramente en relación a los resultados de la encuesta del mes de abril, pero un 30% todavía manifiesta que están peor que antes de la pandemia. Son las personas de rentas más bajas las que perciben un más alto empeoramiento de su situación económica, coincidiendo con la generación Z y millennials, con edades comprendidas entre 26 y 39 años.

Fuente: Profesional Retail

AGECU