El segundo trimestres del año se cerró con cifras históricas en ventas por Internet.

La crisis del coronavirus ha cambiado para siempre la forma en la que nos comportamos, también como consumidores. Durante el confinamiento, el comercio electrónico ha registrado cifras inimaginables hace tan solo unos años. Pero lo realmente curioso es que a pesar de que muchos negocios han reabierto sus puertas tras el estado de alerta, la facturación online ha seguido incrementándose.

Datos incontestables

Con todo ello, en España aún estamos 4 puntos porcentuales por debajo de la media global, siempre en el periodo que va de abril a junio del presente año.

Indudablemente, las cifras no hacen más que reafirmar la necesidad de que las pymes y los autónomos den el paso hacia la digitalización. En el citado informe, se aportan algunos motivos:

Cada vez más ventas. Los ingresos que provienen del comercio online continúa en crecimiento. Los datos apuntan a un aumento del 33% en términos de tráfico y de un 19,7% en lo que respecta al gasto.

Ventajas para el consumidor. Además de la facilidad de poder realizar una compra desde casa, los clientes pueden tener la opción de recoger en tienda. Este proceso ha crecido un 127% durante el segundo trimestre con respecto al mismo periodo de 2019.

Mayor intención de compra. Los consumidores digitales han estado comprando por Internet de manera intencionada durante la pandemia. Tanto es así que la tasa de conversión alcanzó el 3% a nivel mundial, mejorando la del 2,2% de 2019.

Descuentos y más descuentos. Funciona, y los números lo avalan. Los descuentos durante el segundo trimestre aumentaron un 5% con respecto al pasado año.

Productos más buscados. En el periodo analizado, los ingresos derivados de compras online de juguetes, juegos y productos del hogar han experimentado un crecimiento del 181% en todo el mundo.

Fuente: Cinco Días