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Las restricciones al ocio nocturno sentencian al 50% de locales y liquidará 200.000 empleos

  • Hasta 150.000 establecimientos se verán obligados a echar el cierre
  • Advierten de que la rigurosidad de las medidas es discriminatoria
  • Reclaman un rescate de urgencia para empresarios y trabajadores afectados

El último golpe para los autónomos llegó hace escasos días con el anuncio del Gobierno de la aplicación de restricciones para el ocio nocturno acordadas con las comunidades autónomas. Ahora, la organización representante del trabajo autónomo UPTA ha calculado la envergadura del impacto para el sector de estas últimas restricciones dirigidas a contener el avance de los contagios en España, pero que conlleva un agravio para empresarios y trabajadores del sector. Concretamente, la entrada en vigor de la prohibición de apertura de los establecimientos catalogados de ocio nocturno, hará que 150.000 locales se vean obligados a cerrar, «miles de negocios de hostelería: pubs, cafeterías especiales y locales análogos no continuarán con su actividad», lamentan desde la organización.

Se trata de un volumen de negocios que suponen más del 50% del total y que implicaría la destrucción de 200.000 puestos de trabajo asociados al sector. «UPTA exige a los ayuntamientos y a las comunidades autónomas que se modifiquen los horarios de apertura de los locales con licencia de cafetería especial, pubs, etc. Más de 200.000 puestos de trabajo están en juego», apuntan en un comunicado.

Cabe recordar que estos autónomos no pueden abrir sus puertas por impedimento administrativo, «teniendo exactamente las mismas exigencias en el cumplimiento de las normas para luchar contra el coronavirus que el resto de las actividades del sector», critican. «La situación es dramática, en plena temporada de verano aparece esta prohibición, termina la actividad para miles de autónomos que tenían depositadas todas sus esperanzas en sobrevivir el resto del año con los beneficios que obtuvieran en los meses de verano», advierten los empresarios de estas actividades.

Eduardo Abad, presidente de UPTA, reclama que «hay que permitir, de forma excepcional, adecuar los horarios de apertura de estos establecimientos de hostelería, que puedan tener sus instalaciones abiertas al público y desarrollar su trabajo como el resto de los locales del ramo, con el mismo horario de cierre».

Por ello desde la organización de autónomos aseguran que la salud de los consumidores y de la sociedad en su conjunto debe ser la prioridad, pero «no entendemos cómo se pueden tomar decisiones tan drásticas sin tener previsto un régimen de ayudas que permitan garantizar la continuidad de los negocios y de los empleos. Por ello exigimos urgentemente un plan de rescate para el sector, un régimen capaz de contrarrestar los efectos devastadores de las medidas impuestas».

El comercio de proximidad, en la diana

Cabe recordar que los pequeños y medianos negocios son los que más han sufrido el parón de la actividad impuesto durante los meses de confinamiento pero también son los que más dificultad están teniendo para relanzar su comercios con la nueva normalidad ante la fuerte erosión de la demanda y del consumo de los hogares. Esta doble circunstancia está acechando la supervivencia de esos comercios a pie de calle con 153.000 negocios de proximidad no superarán la crisis, de modo que el 20% de los pequeños comerciantes desaparecerán antes de acabar el año.

Desde UPTA aseguran que la facturación del pequeño comercio sigue por debajo del 60% en comparación con el 2019 a estas alturas del año. De modo que ni las promociones de la época estival han logrado revitalizar las ventas en el pequeño comercio, que tan solo han conseguido aumentar la facturación un 12% de media.

Fuente: El Economista

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