Los grandes centros comerciales cierran los establecimientos de alimentación por las nuevas medidas / Solo permanecerán abiertos los que ofrezcan servicio para llevar

El lunes, todo Aragón entrará en un nivel de alerta tres. Eso implica, entre otras muchas cosas, que los centros comerciales estarán limitados a un 25% de aforo y en los restaurantes o bares solo se podrá consumir en las terrazas, con una disponibilidad reducida a la mitad. Algunos grandes centros comerciales de Zaragoza como Grancasa o El Corte Inglés ya han comunicado que van a cerrar sus locales de restauración.

Desde El Corte Inglés, confirmaron que iban a cerrar sus cafeterías-restaurantes por la indisponibilidad de terraza y que estas permanecerían con la persiana echada hasta que las autoridades sanitarias indicasen lo contrario. Además, consideraron que el 25% era algo «ajustado», pero todas sus tiendas iban a permanecer abiertas. Una opinión muy similar mantenían en el Actur zaragozano, donde se ubica uno de los complejos comerciales más importantes de la ciudad, Grancasa. En este caso, la directora del centro, Susana Beltrán, afirmaba que «siguiendo las últimas medidas establecidas en el BOA, la zona de restauración estará abierta para los operadores con servicio para llevar y reparto a domicilio».

Este servicio, llamado delivery, será la única posibilidad de poder comer, cenar o tomar algo en los puestos de la tercera planta del centro, la más reciente. Por ejemplo, en la Cervecería D’Jorge, uno de los muchos establecimientos ubicados en Grancasa, decían que a partir del lunes iban a permanecer cerrados al público y estaban a la espera de confirmar el servicio de reparto a domicilio.

El adiós a la restauración también se produce en Puerto Venecia, donde restaurantes como Fran Beer van a estar cerrados; otros como Casa Carmen están con la incertidumbre de si pueden ofrecer reservas para esta semana porque están a la espera de la concesión para la ampliación de la terraza, u otros como La Tagliatella ya comunican que solo habrá servicio en terraza y a domicilio.

En Grancasa no solo la zona de restauración echa temporalmente la persiana, sino también «la zona de playground», que junto a las áreas de descanso ha sufrido limitaciones. Y los cines, que por nueva normativa estarán supeditados al 25% de aforo y no podrán servir comida ni bebida. Además, Beltrán aseguraba que «desde el inicio de esta coyuntura sin precedentes, hemos estado vigilando la situación en alerta máxima y en estrecha colaboración con los organismos pertinentes, lo que nos ha permitido aplicar, de manera inmediata, todas las medidas de prevención».

Comercio digital

«Desde el confinamiento, el cliente se ha adaptado a las nuevas tecnologías», aseguraban desde El Corte Inglés. Tal y como están las cosas actualmente, la posibilidad de ir a las grandes superficies se reduce, o está influenciada por el temor al virus. Esta compañía, para impulsar el comercio online ha desarrollado una nueva aplicación que en su primera semana ya ha contabilizado más de 150.000 descargas en todo el país. A través de la app, el cliente tendrá a mano un buscador de moda, a través del cual con sólo hacer una foto o subir una de su dispositivo recibe un completa propuesta de los artículos que está buscando. Además, entre otras funciones, el cliente tendrá acceso a más de 200.000 productos «con entrega en el día, en dos horas o cuando el usuario quiera», explicaban desde la compañía.

Este periódico avanzó ayer el cierre este domingo de todos los establecimientos de Puerta Cinegia. Es ahora cuando el resto de núcleos comerciales de la ciudad van a seguir el mismo camino. Sólo aquellos con el servicio de reparto de comida a domicilio van a poder sobrevivir a esta vorágine de persianas bajadas.

No obstante, todo seguirá abierto respetando los protocolos sanitarios establecidos, como señalaba la directora de Grancasa: «Nuestro centro comercial siempre se ha caracterizado por su flexibilidad y gran capacidad de transformación. Seguimos siendo fieles a nuestro objetivo de adaptar el centro a las necesidades de nuestros consumidores priorizando su bienestar y seguridad», concluía Beltrán, a la espera de lo que podrá deparar el futuro.

Fuente: El Periódico de Aragón