En medio de la hecatombe colectiva, hay un puñado de negocios que se han visto beneficiados con la llegada de la pandemia. Tiendas de bicicletas al borde del cierre que viven ahora un auténtico boom, restaurantes de tápers a domicilio desbordados, buzones inteligentes en auge…

Si algo ha fomentado el Covid-19 son los deportes al aire libre que no conllevan contacto físico. De esta forma, el ciclismo vive un nuevo resurgir, ya que muchos ciudadanos desempolvaron sus bicicletas durante el confinamiento y las sacaron de los trasteros y garajes para darlas una segunda vida.

Curiosamente, la venta de bicicletas llevaba años en caída libre y muchos comercios se encontraban a punto de ser clausurados. Sin embargo, tras los meses de encierro, la facturación de estos comercios en Madrid ha aumentado entre un 50% y un 150%, según fuentes del sector.

«Ha habido una eclosión durante los meses de mayo y junio. Ha sido una locura hasta el punto de que nos llegamos a quedar sin bicicletas de montaña. Yo vivo en la Sierra de Madrid y me sorprende la cantidad de familias que salen a montar en bici todos juntos: padres, hijos y abuelos», explica Juan Ochoa, gerente de Bicimanía, una tienda con 32 años a sus espaldas.

Según alerta Ochoa, la tendencia es global y, de hecho, puede producirse un déficit de bicicletas en el mercado, ya que la demanda es mucho mayor que la oferta. Pero tampoco quiere echar las campanas al vuelo porque, aunque las reparaciones en el taller ha aumentado un 100%, las ventas ya se han estabilizado en octubre y llegan los meses duros del invierno.

EL BOOM DE LOS PATINETES

Los patinetes también han experimentado un renacimiento. Mucha gente está optando por desplazarse por las ciudades en patinete y el surf skate causa furor. Esta modalidad, que permite deslizarse en el asfalto de una manera parecida al surf, ha ganado muchos adeptos.PUBLICIDAD

Lo saben bien en la madrileña tienda Caribbean, donde José Antonio Muñoz, alias Doc, atiende a los clientes de manera personalizada desde 1975. Según su testimonio, el auge del skate no se debe sólo a la irrupción del Covid sino también a la incorporación de numerosas chicas a este deporte y a la celebración de las primeras Olimpiadas de skate en los Juegos de Tokio de 2021.

Mientras triunfan los deportes al aire libre, los gimnasios están de capa caída, ya que son percibidos como espacio inseguros y muchos deportistas no quieren entrenar con la mascarilla puesta. Pero siempre hay excepciones. Courage, un gimnasio de crossfit capitaneado por Francisco Ruiz, tiene incluso lista de espera.

No sólo eso, sino que acaba de abrir el exclusivo club Ayala 63, especializado en entrenamientos privados para directivos, además de una plataforma digital con ejercicios personalizados y cursos de alimentación saludable.

«Nuestro caso es excepcional porque no hemos hecho Ertes. Courage no es un gimnasio normal, ya que también integramos la psicología, la fisioterapia y la readaptación deportiva. Intentamos ser los mejores para introducir y enseñar el crossfit a los que no saben hacerlo. Y tenemos clientes de 70 años», afirma Ruiz.

Otro de los sectores más favorecidos desde la aparición del coronavirus ha sido el de la comida a domicilio. Si hasta el mes de marzo, este tipo de repartos estaban generalmente reservados a las pizzas familiares y a la comida china, a raíz del confinamiento, muchos locales de alto nivel dieron el salto al delivery.

Restaurantes como Punto MX, el grupo La Ancha, La Tasquita de Enfrente o Coque se pasaron a esta modalidad como una manera de reinventar sus negocios. De hecho, plataformas como Deliveroo han incorporado 2.500 nuevos restaurantes desde que empezó la crisis, 740 de ellos en la Comunidad de Madrid.

Muerto el menú del día con el teletrabajo, lo que más éxito está teniendo en la era del Covid es el reparto de tápers a domicilio. Es el triunfo de páginas webs como TappersLa grosella o Beobeo, que ha pasado de vender tápers en el metro a entregar 4.000 raciones a domicilio.

Empresas como Wetaca servían 22.000 tápers antes de la pandemia y ahora distribuyen 35.000, lo que supone un incremento del 60%. Por este motivo, han tenido que aumentar la plantilla en 20 personas.

Empleados de Wetaca haciendo los tápers.
Empleados de Wetaca haciendo los tápers.SERGIO GONZÁLEZ VALERO

«Ayudamos a los clientes a planificar la comida de toda la semana de manera reflexiva, no comiendo lo primero que pillas cuando no tienes tiempo. Hemos lanzado una línea de platos ligeros y de platos Harvard que están funcionando muy bien. Además, cocinamos sin aditivos ni conservantes y nos adaptamos a lo que quiere la gente», relata Efrén Alvarez, cofundador de Wetaca.

Las panaderías tampoco han sufrido el embite coronavirus, ya que como son servicio esencial no tuvieron que cerrar durante los meses del confinamiento.

Pero algunas también están encontrando nuevas oportunidades de negocio. Es el caso de Panic, la panadería artesanal creada por Javier Marca, quien confiesa que ahora tiene más clientes que antes y también más variedad de productos como focaccias o pan de mollete.

Por ejemplo, Nuria Escarpa se atrevió a hacerse cargo de una panadería, que fue traspasada el pasado mes de julio, en plena crisis.

Y no le ha ido nada mal, ya que sus clientes han crecido un 20%. Su negocio funciona contactando directamente con los productores para que no haya intermediarios. Además, ha incorporado con éxito una pequeña despensa con productos básicos como huevos, aceite y vinos.

«La gente ahora sale menos de casa, pero compra más cantidad. También hemos abierto un canal de venta online y hacemos cursos de pan casero a domicilio. Durante el confinamiento, se puso de moda fabricar pan y mucha gente quiere aprender a hacerlo bien. Se trata de escuchar lo que necesita el cliente», afirma Escarpa, dueña de la panadería 3letras.

Otro sector que vive un auténtico boom es el de las empresas de limpieza y desinfección, que, en ocasiones, han visto aumentada la demanda en un 300%. La desinfección de edificios, vehículos y lugares públicos se convirtió en una labor imprescindible para frenar el avance del Covid-19.

Las cocinas de Wetaca.
Las cocinas de Wetaca.SERGIO GONZÁLEZ VALERO

También es cierto que durante el confinamiento muchas empresas cerraron y prescindieron de sus servicios. Frente al apogeo de los primeros momentos del coronavirus, ahora han vuelto a la normalidad. Pero, pese a los altibajos, empresas como La Fregona Mágica han incrementado su facturación en un 25% y han tenido que contratar a seis personas más.

«Ahora lo que nos piden es ampliación de servicios. Si antes limpiábamos 10 horas, en la actualidad vamos 15 horas. También nos piden certificados para acreditar la limpieza del local», alega Cristina Simón, directora de la empresa.

Las necesidades de las familias han cambiado. Ya no necesitan tanto canguros a domicilio, sino virtuales.CLAUDIA SOLVAS, DE NANNYFY

La pandemia también ha traído un aumento de la demanda de canguros para cuidar de los niños. El negocio ha sufrido además una vuelta de tendencia, ya que, en la actualidad, no sólo se reclaman canguros reales, sino también virtuales.

«Con el confinamiento nos dimos cuenta de que las necesidades de las familias habían cambiado. Ya no necesitaban tanto canguros a domicilio, sino virtuales. Entonces, empezamos a realizar actividades online para entretener a los pequeños», declara Claudia Solvas, marketing manager de Nannyfy.

El éxito fue inmediato. Muchos colegios tardaron en reaccionar con las clases online y, de esta forma, los niños se reunían con su canguro online y podían interactuar con otros pequeños.

No obstante, los servicios presenciales siguen estando muy solicitados, ya que las peticiones se triplicaron durante los meses de agosto y septiembre, ante la incertidumbre de si comenzaba o no el curso escolar.

Nannyfy se ha volcado ahora en el negocio online y ha lanzado una nueva aplicación con contenidos para niños de 4 a 12 años. El canal cuenta con una parte gratuita que incluye vídeos grabados de clases de inglés, manualidades o viajes por el mundo. Y luego tiene un apartado premium que retransmite actividades en directo, donde el niño entra en una clase virtual y puede interactuar con su canguro.

«Empezamos hace una semana y ya tenemos a 1.500 familias registradas. Es un servicio muy útil para los niños que no pueden ir al colegio o que ya no asisten a actividades extraescolares», concluye Solvas.

El turismo rural ha sido otro de los alumnos aventajados durante la pandemia. La necesidad de buscar destinos nacionales al aire libre y con poca gente ha fomentado las búsquedas de casas rurales cercanas a los domicilios.

De hecho, en el mes de septiembre, Madrid se colocó entre el top 5 de las comunidades más demandadas por detrás de Cataluña y Andalucía, según los datos de Club Rural, un hecho insólito ya que normalmente Madrid no suele encabezar este tipo de rankings.

Los meses posteriores al confinamiento y los de verano han sido muy ventajosos para este sector, que no depende apenas del turismo extranjero.

«Durante los meses de verano, las preservas crecieron un 122%. La media de ocupación nacional ha superado en 14 puntos a la de 2019. Hay una oferta muy variada y asequible, que además te permite residir en una vivienda sólo con tus familiares o amigos», argumenta Ana Alonso, directora de Comunicación de Escapada Rural.

EL AUGE DE LOS BUZONES INTELIGENTES

Sin embargo, las mieles del éxito han durado poco y el sector está experimentando un brusco frenazo a causa de las nuevas restricciones ante la segunda ola.

Las casas rurales viven ahora sumidas en una situación de incertidumbre como sucedió durante el pasado puente del Pilar. Cuando el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) tumbó las restricciones de movilidad impuestas por el Gobierno, se registró una avalancha de reservas. Sin embargo, a las pocas horas, cuando Pedro Sánchez decretó el estado de alarma, llegó la lluvia de cancelaciones.

La coyuntura no parece que vaya a mejorar de cara al Puente de Todos los Santos ante el anuncio de más recortes de movilidad.

«La situación no es fácil y hay mucha tensión. Dependes de las noticias a diario. Llenas los apartamentos rurales en un día y medio y, al día siguiente, te empiezan a cancelar. Te da mucho coraje», se lamenta Juan Andrés Martín, propietario de Estrella Rural, situada en la localidad de Braojos.

Por último, otras de las empresas favorecidas por la pandemia son las de los buzones inteligentes. Los creadores de Citibox nunca imaginaron que su negocio se iba a disparar de esta forma. «Teníamos nuestra hoja de ruta, pero pasó algo que no esperábamos», relata Iván García director de márketing.

Esta compañía se dedica a instalar buzones inteligentes en las zonas comunes de las viviendas. De esta forma, el repartidor puede dejar el paquete sin necesidad de que el destinatario esté presente.

«Cuando explicábamos nuestro negocio, la gente no lo entendía y tenía dudas. Pero cuando llegó el Covid, el hecho de no tener contacto con el repartidor empezó a cobrar una gran relevancia y empezamos a recibir un montón de peticiones». Como botón de muestra, las cifras hablan por sí solas: en lo que va de año, el número de buzones instalados ha crecido un 89% con respecto a 2019 y el de usuarios registrados ha aumentado un 114%.

Pese a que la pandemia está dejando a muchos negocios en la ruina, otros han podido reiventarse y nadar contracorriente.

Fuente: El Mundo