El Ayuntamiento ha teñido el pavimento de su principal arteria comercial para hacerla más atractiva al turismo

Vélez-Málaga, la ciudad más grande de la parte Este de la provincia, está reformado el centro de su ciudad. La calle Camino de Málaga, que pasa por ser una de las principales arterias comerciales del centro de la localidad, se ha teñido de colores para darle un nuevo atractivo contra los efectos negativos de la crisis sanitaria en la economía local. El pavimento se ha vuelto azul, verde, naranja… Como si un arcoiris se hubiera desarramado sobre la calle para atraer visitantes.

Los paleta de color ha tomado el centro de la calzada para dar un nuevo aire a la zona. Esta vía está integrada en un ambicioso proyecto de transformación urbana del centro histórico. Forma parte de la peatonalización programada por el gobierno local, junto con otras calles colindantes y como continuidad a la ya cerrada al tráfico plaza de Las Carmelitas.javascript:falsePUBLICIDAD 

Pero mientras se ejecutan las obras que la entregen al peatón, los comerciantes de la zona pidieron al Consistorio cambiar el aspecto para darle otro aire. Así, desde el Ayuntamiento de Vélez-Málaga, atendiendo a esta petición, se ha decidido dar al Camino de Málaga este nuevo y original aspecto.

Es una solución transitoria, hasta que el proyecto de peatonalización definitivo se ejecute y todo el entorno se remodele. Hasta entoces, se trata de que esta colorida apuesta sea un atractivo turístico más de la ciudad, que favorezca el comercio local y facilite la reactivación económica y social de un tejido empresarial golpeado por la pandemia.

El tinte a la calzada se ha efectuado en un total de 1.300 metros cuadrados de pavimento, también con arreglos de grietas y desniveles en la superficie. El presupuesto invertido ha sido de 26.800 euros para que la calle se abriera a todo color el pasado 1 de octubre.

Fuente: ABC