Las dos vías comerciales de Barcelona que más se habían centrado en el turismo son las más afectadas por la pandemia, con caídas del 50% del tráfico y una parte importante de los locales cerrados.

Sin turistas no hay fiesta. Una de las quejas más pronunciadas entre los barceloneses antes de la pandemia era que Las Ramblas y sus alrededores habían dejado de ser lugares en los que los ciudadanos de la capital catalana pudieran ir. En calles como Portaferrissa, que conecta Las Ramblas con Portal de l’Àngel, la mayoría de los locales comerciales estaban encarados a productos para turistas.

Con la pandemia y el fin del turismo masivo a causa de las restricciones en los viajes, estas calles se han pasado de ser un hervidero parecido a la Torre de Babel a convertirse en vías con poco tráfico y aún menos actividad comercial.

Tanto es así que en la calle Portaferrissa “la disponibilidad de locales ha aumentado mucho y sólo quedan abiertas algunas tiendas de zapatillas deportivas y locales multimarca”, explica María de Marco, comercial de retail de la consultora Ascana.

La disponibilidad se ha disparado en calles como Portaferrissa o Las Ramblas, con gran importancia del turismo

De hecho, en esta céntrica vía la reducción de tráfico en las últimas semanas respecto a los datos de febrero es del 50% y De Marco señala que el mix comercial cambiará totalmente tras esta pandemia.

La importancia del turismo en estas vías ha provocado que “la disponibilidad de locales haya aumentado más rápido en Barcelona que en Madrid”, apunta Augusto Lobo, director de retail de JLL. De todos modos, el directivo asegura que por el momento no se están dando nuevas operaciones y que sólo se están cerrando “las que venían de antes de la pandemia”.

“Hay mucho movimiento oportunista” alrededor de los activos comerciales que están perdiendo su operador, explica Lobo, aunque apunta que “si la propiedad no necesita vender, no hay operaciones con descuentos”

En este sentido, De Marco explica que los locales comerciales que se están quedando vacíos en las calles del centro de Barcelona, como los que han dejado disponibles Uterqüe y Desigual en Paseo de Gracia, pueden tardar entre seis y diez meses en volver a estar ocupados.

Calles emblema

Hasta febrero, Paseo de Gracia, Plaza Cataluña y Portal de l’Àngel también recibían una gran cantidad de turistas, pero que compartían el espacio con los barceloneses. Este hecho ha permitido a los locales comerciales ubicados en estas calles aguantar mejor la falta de visitantes internacionales.

Estas tres vías se mantienen al margen de lo que le pasa al resto porque son calles emblema”, explica De Marco. También ayuda el hecho de que las marcas han establecido sus flagships en la capital catalana en este eje, especialmente entre la parte baja de Paseo de Gracia y Plaza Cataluña.

A principios de octubre, Paseo de Gracia ha recuperado al 80% de los transeúntes registrados un año antes

Los dos inmuebles ocupados por El Corte Inglés en Plaza Cataluña y Portal de l’Àngel, el Triangle o los flagships de empresas como Apple, Huawei, Orange o Adidas, entre otros, permiten que la caída de tráfico peatonal sea muy inferior por los visitantes locales, aunque se concentre especialmente en los fines de semana.

En este sentido, la afluencia de transeúntes en Paseo de Gracia se ha ido recuperando paulatinamente desde el fin del estado de alarma y a principios de octubre se situaba alrededor del 80% de la que se registró un año antes.

Fuente: modaes.es

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