Las empresas de moda creen que no se recuperarán del covid hasta el 2022

El sector textil padece con virulencia la crisis que ha dejado en el tejido productivo español la pandemia del coronavirus. Y no partían de una situación muy saludable. Porque esta industria seguía tratando de enmendar las heridas que le había provocado la anterior época de vacas flacas. Cuando los números que manejaban las compañías en sus contabilidades parecían empezar a coger algo de impulso, llegó el covid-19 para asestarles el golpe definitivo. El futuro pinta negro. Al menos eso es lo que ven las compañías del sector. Porque, según el barómetro Veepee-Modaes, tres de cada cuatro empresas creen que el impacto del virus en el mundo de la moda ha sido mayor al del conjunto de la economía. Y si miran hacia adelante, la luz al final del túnel parece lejana, porque hasta el 2022 no prevén que se recupere el consumo a los niveles previos a la pandemia. Con todas estas previsiones, toca reinventarse. Eso o, en muchos casos, morir. Las grandes firmas buscan nuevas fórmulas que les permitan capear el temporal.

COMERCIO DIGITAL

La tienda se traslada a Internet. El mayor tijeretazo lo va a experimentar el comercio más tradicional. Más de la mitad de las empresas prevé reducir su red de tiendas este año. Los esfuerzos se centrarán, por tanto, en el mundo online. De hecho, la transformación digital se ha convertido en uno de los principales caballos de batalla de Inditex. A principios de septiembre, el gigante textil gallego levantaba la persiana digital de Lefties, la única firma de la cadena que todavía no tenía tienda online. Y casi al mismo tiempo daba un paso más en la transformación de su buque insignia. La aplicación de Zara se modernizaba y presentaba una fusión entre lo físico y lo digital en su «Modo Tienda». Esta función permite, por ejemplo, reservar desde el móvil un probador o consultar el stock de productos en una determinada tienda. También H&M ha desdibujado las fronteras entre su espacio online y sus establecimientos más tradicionales. La firma sueca incorporó una opción que permite a sus clientes realizar sus compras en la tienda y recibirlas de forma inmediata en la puerta de su casa. Tampoco ha querido quedarse atrás El Corte Inglés. Los de Marta Álvarez apuntan alto en su apuesta y pretenden batirse el cobre con Jeff Bezos. La firma española lanzaba hace unas semanas una nueva aplicación con el firme objetivo de revolucionar la forma de comprar de sus clientes.

A contracorriente. El salto digital no parece estar en los planes de Primark. Navegan a contracorriente. Mientras sus competidores cierran algunos establecimientos, los irlandeses desafían al covid y abrirán 14 tiendas. 

UNA NUEVA TENDENCIA

El empleado que teletrabaja. El confinamiento, las cuarentenas y el teletrabajo han provocado un cambio en los armarios. La ropa más distinguida ha dado paso a la comodidad. Y las tiendas son conscientes de ello. En casi todas las firmas de moda del país se ha empezado a potenciar la línea conocida como Comfy (confortable). La ropa cómoda es ya un refugio para intentar amortiguar el batacazo y vender a aquellos que optan por quedarse en casa.

PAGO A PLAZOS

Compra hoy, paga mañana. Conscientes del golpe que han recibido las economías familiares, las cadenas fían parte de su estrategia a las facilidades de desembolso. El pago a plazos se erige como una de las mejores fórmulas para convencer a los consumidores. Algunas, como Inditex, ya lo permitían antes de la pandemia y otras, como H&M, lo empezarán a implantar. El gigante sueco se ha aliado con la compañía especializada Klarna para ofrecer esta opción a sus clientes.

JUNTOS, MÁS FUERTES

Multimarcas para levantar las ventas. Unir fuerzas para llegar más lejos. Ese es el mantra al que se han aferrado algunos para tratar de salir airosos de la tormenta que se cierne sobre ellos. Tendam es un ejemplo. El grupo español -dueño de marcas como Cortefiel o Women’Secret- ha convertido su tienda online en una plataforma multimarca, con la que distribuirán desde Levi’s hasta artículos de la marca Jack&Jones.

LA SEGUNDA MANO

Una segunda vida para la ropa. Ya lo advertían los expertos antes incluso de que la pandemia aterrizara. Según un informe de ThredUp, el mercado de la ropa de segunda mano por Internet podría alcanzar un valor de 57.000 millones en los próximos cinco años. Pero las cifras pueden escalar aún más ante lo sucedido estos últimos meses. Una de las primeras en sumarse ha sido Zalando, que ya ofrece este tipo de prendas. Pero no es la única. Levi’s ha estrenado un programa de compraventa de vaqueros usados. Y Cos, propiedad de H&M, ha lanzado una nueva colección de prendas taradas.

ALQUILER

En busca de nuevos públicos. Moda de alquiler. Es una nueva tendencia que empieza a coger impulso. Y Tous ha decidido subirse a este tren. La compañía de joyería lanzará -de la mano de la startup Pislow- una caja de suscripción por 39 euros al mes que permite a los clientes disfrutar de sus bolsos y joyas durante un tiempo determinado para, una vez finalizado, devolverlo y permitir así que lo disfrute otro.

Primark, H&M, El Corte Inglés y Mango pedirán un ERTE para encarar las nuevas restricciones 

La estrategia de algunas comunidades autónomas para tratar de contener la expansión del virus ha abocado al comercio a bajar nuevamente la persiana de sus establecimientos. Los cierres obligados y las restricciones que marcan las nuevas normas de varios territorios patrios están provocando una nueva oleada de expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE).

Una de las primeras en dar el paso fue El Corte Inglés, que podría suspender el empleo de unos 9.000 trabajadores. Tal y como aseguró el propio grupo, aplicará un ERTE a parte de los trabajadores de sus tiendas de Cataluña, Asturias y Castilla y León, donde las medidas de restricción a la movilidad obligan al cierre de los establecimientos.

Pero no serán los únicos. Mango también confirmaba estos días que tendrá que llevar a cabo un ERTE en todas aquellas comunidades en las que se obligue a echar el cierre de las tiendas. En la misma línea se mueve la estrategia del grupo sueco H&M, que ya ha solicitado un ERTE para los trabajadores de Castilla y León, Asturias y Cataluña. Y no descarta que se vaya extendiendo a otros territorios en caso de que las medidas de cierre se apliquen en otros lugares de la geografía española.

El último en sumarse a esta decisión ha sido Primark. La firma low cost realizará también un ajuste a su plantilla en aquellos lugares en los que tenga que cerrar las puertas de sus establecimientos. La cadena irlandesa comunicaba estos días a los sindicatos su intención de negociar un ERTE. Eso sí, el expediente al que se acogerá la multinacional no será por fuerza mayor, si no por causas organizativas, económicas, técnicas y de producción (Etop). Y la lista podría seguir creciendo, porque firmas como Decathlon o Fnac ya estudian también acogerse a este mecanismo.

Fuente: La Voz de Asturias

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