Obligados a cerrar entre el 7 y el 17 de enero por el aumento de casos de covid

El Gobierno de Cataluña dará 2.500 euros por establecimiento comercial a aquellos que se vean obligados a cerrar entre el 7 y el 17 de enero, coincidiendo con las nuevas restricciones dictadas por la Generalitat para intentar frenar la expansión de la pandemia.

Fuentes del departamento de Empresa han explicado que estas primeras ayudas de emergencia, que forman parte de una línea de ayudas específica dotada con 10 millones de euros, se darán a pequeñas y medianas empresas (pymes) que se vean obligadas a cerrar durante estos días.

Es el caso, por ejemplo, de los puntos de venta ubicados en los centros comerciales, que tendrán que cerrar a partir del 7 de enero, justo cuando arranca la tradicional campaña de rebajas de enero -aunque la actual legislación permite a cada comerciante decidir la duración de las promociones y el período de aplicación-.

La consellera de Salud de la Generalitat, Alba Vergés, ha explicado este lunes que el comité técnico del Plan de Protección Civil de Cataluña (Procicat) ha avalado nuevas restricciones con el objetivo de «parar el país» y los contagios de Covid-19 entre las que destacan el confinamiento municipal y limitaciones al comercio por un periodo de diez días que empezará a partir del jueves 7 de enero.

Lo ha explicado en rueda de prensa junto al conseller de Interior, Miquel Sàmper, el secretario de Salud Pública, Josep Maria Argimon, la subdirectora general de Coordinación y Gestión de Emergencias, Inma Solé, y el comisario de los Mossos d’Esquadra Miquel Esquius.

Restricciones a comercios y hostelería

Podrán abrir aquellos comercios con una superficie de hasta 400 metros cuadrados a un 30% de su aforo y los fines de semana solo podrán abrir aquellos establecimientos de productos esenciales mientras que los centros comerciales permanecerán cerrados todos los días, y los sectores de la restauración y la cultura se mantienen con las restricciones actuales.

Así, se mantiene la apertura al público de bares y restaurantes a dos franjas horarias: de 7.30 a 9.30 horas para servir desayunos, y de 13.00 a 15.30 para servir comidas; las terrazas seguirán abiertas con distancia de seguridad entre mesas y el interior de los locales quedará restringido al 30% del aforo.

También se permitirá que se recoja comida en los establecimientos de 19.00 a 22.00 horas y el servicio a domicilio hasta las 23.00 horas, mientras que en el ámbito cultural las actividades seguirán abiertas con un aforo del 50% y un máximo de 1.000 personas si la ventilación es óptima.

Fuente: El Economista