Con los ERTE a punto de expirar y un consumo que apenas levanta cabeza, el sector demanda ayudas directas para mantenerse en pie

Aunque el inicio de un nuevo año siempre resulta esperanzador, para los sectores más afectados por la pandemia está siendo complicado, con una sensación unánime: «Se nos acaba el tiempo«. Así lo explican desde el sector del comercio, que, tras una campaña navideña que no va a ser suficiente, viven el mes de enero como un mes determinante para evitar «la debacle».

En concreto, los datos que manejan desde la patronal del sector haciendo balance del año señalan que, entre finales de 2020 y comienzos del 2021, España habrá perdido uno de cada dos establecimientos; es decir, que habrán cerrado la persiana cerca de 250.000 tiendas, llevándose por delante 600.000 puestos de trabajo.

En los meses marcados por el coronavirus, y después de abrir las persianas tras el confinamiento, los comercios han llegado a perder hasta el 50% de su actividad, según las cifras que maneja la Confederación Española de Comercio (CEC), por lo que desde el sector insisten en que el reto de 2021 está en que la demanda se recupere.

Mientras, recalcan que las ayudas puesta en marcha para tratar de mantener en pie a los comercios españoles no están siendo suficientes y, al igual que los hosteleros, reclaman ayudas directas -similares a países como Francia o Alemania-. «Es una medida imprescindible para garantizar la continuidad de las pymes, micro-pymes y autónomos del sector del comercio que se han visto más seriamente afectados por el impacto de la crisis sanitaria», reclaman desde la CEC, que reseña que los 4.220 millones puestos sobre la mesa por el Gobierno para hostelería, turismo y comercio «resultan muy escasos».

Un año nuevo

Se trata de ayudas que, para la patronal del sector, ahondan además en el endeudamiento de los dueños de los comercios, en un contexto en el que los niveles de actividad se prevén muy por debajo de los necesarios. En esta línea, insisten, «no serán eficaces para las empresas de mayor vulnerabilidad».

El presidente de la CEC señala: «Necesitamos las ayudas directas para salvar empresas y puestos de trabajo, para que por lo menos tengamos empresas abiertas cuando esto pase y que puedan repuntar», apunta en conversación con Vozpópuli, y reseña: «Es un drama lo que vamos a tener, estamos hartos de decirlo».

En el horizonte de comerciantes y hosteleros se encuentra este 2021 las ayudas europeas para paliar los efectos de la crisis y recuperarse de la misma; no obstante, el temor es que no lleguen a tiempo y que, cuando ya estén autorizadas, sea demasiado tarde. No en vano, las primeras convocatorias no saldrán hasta marzo.

Fuente: Voz Populi