Ha diseñado once galerías para potenciar la venta de proximidad / El plan local plantea reformas integrales de calles y mobiliario

El Ayuntamiento de Zaragoza he elaborado un ambicioso plan de comercio local que prevé invertir en los próximos seis años de 51,7 millones y crear once galerías comerciales al aire libre en los ejes principales de los barrios. Este proyecto, que busca revitalizar y fomentar el comercio de proximidad, iría acompañado de una transformación de la escena urbana de los distritos, donde habría que reformar calles, peatonalizando las vías principales, y crear una atmósfera moderna, nueva, y atractiva para fomentar el paseo. Lo que se busca es conseguir que estas galerías ofrezcan «una experiencia similar a los centros comerciales» pero al aire libre, con las tiendas de toda la vida. Para ello, es esencial que cada una tenga una identidad propia pero bajo un paraguas global. 

Casco Histórico

El Casco Histórico se ha revitalizado de forma casi constante. Las inversiones en las riberas, las peatonalizaciones de varias de sus calles, la implantación de la línea 1 del tranvía y su ubicación le convierten en una zona privilegiada que, además, es el escaparate turístico de la ciudad. El ayuntamiento quiere reforzar sus virtudes y acabar con los problemas que ha supuesto la «heterogeneidad» de llevar actuaciones en diversos momentos y de distintas índole. El plan de comercio local propone crear la galería Zaragoza Esencial que incluiría las calles situadas entre San Vicente de Paúl, Coso, César Augusto y la plaza del Pilar. En una segunda fase se ampliaría con Las Armas hasta la plaza Santo Domingo y sus bocacalles. La propuesta prevé incorporar los principales espacios públicos como lugares de encuentro, como las plazas de César Augusto, San Miguel, Pilar, España, Pedro Nolasco, Santa Marta, la del Teatro Principal y Sas. Esta idea beneficiaría a la hostelería, que ganaría espacio para instalar sus veladores.

La zona centro

El consistorio prevé reforzar la zona centro de la capital con el área comercial 2, que estaría delimitada por el paseo María Agustín, César Augusto, el Coso, la estación del Portillo, la avenida Goya y el camino de las Torres. Un área que ya posee una elevada densidad comercial. De hecho, el comercio minorista representa el 17% de la oferta global de la ciudad y ya tiene mallas comerciales que son un referente, como el entorno de San Ignacio de Loyola o el de Francisco Victoria.

Por ello, en este caso sería prioritario que se dotará de herramientas digitales a las tiendas de proximidad para aumentar su capacidad de venta y poder consolidar. Las plazas San Miguel, Santa Engracia, Los Sitios, Carmen o Salamero serían las elegidas para crear grandes espacios de encuentro que servirían como polo de atracción. Además, sería imprescindible que se recuperarán los mercados y pasajes del centro, como el mercado Azoque, el de San Miguel, El Caracol o los pasajes de Palafox y Miraflores. Como novedad, se apuesta por crear almacenes de reparto de última milla y taquillas para la recogida de pedidos de comercio electrónico.

Arrabal

A nivel comercial, este barrio cuenta con un índice de dotación inferior a los siete establecimientos por cada mil habitantes, una ratio «realmente baja», según el informe del plan. Sin embargo, esta infradotación se ve compensada con la cercanía de las concentraciones comerciales del Actur.

La propuesta municipal pasa por reforzar y revitalizar en primer lugar las calles Sobrarbe, Sixto Celorrio y San Juan de la Peña y sus bocacalles, en las que ya se localiza mayor actividad comercial con el objetivo de consolidarlas como áreas comerciales .

La cercanía del barrio a la zona monumental de Zaragoza, conectada a través del puente de Piedra y a las riberas del Ebro, juega a su favor, pero debería ser potenciada. Por ello, se sugiere que se implante la cota cero en estas calles y que se programen actividades como mercadillos en el balcón de San Lázaro, donde se puede aprovechar el tirón de la cercanía del centro cívico de La Azucarera o la Estación del Norte. En esta explanada se propone crear un aparcamiento subterráneo de alta capacidad, de carácter mixto, tanto de rotación como para residentes. El flujo de visitantes y turistas que lo utilizarían contribuiría a dinamizar el comercio del barrio y se podría peatonalizar en momentos puntuales la calle Sobrarbe para facilitar el paseo. La galería se podría ampliar con  el entorno de Pascuala Perié la avenida La Jota, con alta concentración de comercio de proximidad.

Delicias

Delicias es el barrio más poblado de la capital aragonesa y se caracteriza por haber experimentado una redotación al construirse nuevos equipamientos, pero que no han conllevado una mejora de la escena urbana, con «importantes carencias». La galería se extendería por las calles Delicias, Pedro de Luna, Antonio Sangenis, el paseo Calanda y la calle Bolivia y su transversales. El plan local propone una segunda área comercial estructurada, según un esquema de espina de pez, por la avenida Madrid hasta la de Navarra con los comienzos de sus bocacalles. De este modo, aunque «no se prevé una alta capacidad de atracción de consumo de otros barrios», sí que se podría dar continuidad a las áreas comerciales de los distritos contiguos y fomentar las ventas entre los propios vecinos. En esta zona sería importante revitalizar el Mercado Delicias, el de San Valero y el de Ciudad Jardín.

‘La City’

El plan de comercio local propone revitalizar y reforzar las calles donde se localiza la mayor actividad comercial del barrio, es decir, alrededor del campus Universitario, donde hay un mix de locales comerciales y de restauración, como elemento singular y caracterizador de este distrito, en el que la zona histórica no tiene nada que ver con la nueva (el entorno de Aragonia).

La galería urbana diseñada se extendería por Pedro Cerbuna, Arzobispo Apaolaza, Menéndez Pelayo, Corona de Aragón y Tomás Bretón, además de las calles las transversales. Para que funcione, lo ideal sería establecer sinergias en torno al complejo Aragonia, por su capacidad para atraer público y por ser una pieza abierta, con acceso intermodal. Además, se sugiere recuperar las riberas del Huerva y mejorar la escena urbana de las calles Cervantes, Arzobispo Doménech, Zumalacárregui, Mariano Lagasca para favorecer su atractivo y dinamización.

San José

Desde el punto de vista comercial, San José cuenta con una gran actividad concentrada en su mayor parte en las grandes avenidas como la de San José, Tenor Fleta (con las obras de prolongación ya iniciadas), Cesáreo Alierta y la calle Reina Fabiola. Este distrito  muestra un tejido urbano desarticulado que comprende tramas caracterizadas por calles estrechas y sinuosas, entramados en cuadrícula más regulares y grandes espacios que configuran roturas urbanas como el parque de la Granja, el Príncipe Felipe o el parque de Miraflores.

En este barrio se pretende apostar por convertir la avenida San José en una galería que anime el comercio en sus bocacalles. Sería esencial que se mejorase el tramo final del vial para conectarlo con  el paseo del Canal y con Damas. Además, el plan local pone de manifiesto la necesidad de crear una línea de transporte que una San José y Las Fuentes.

Las Fuentes

Es un distrito consolidado que con el paso de los años ha ido derribando antiguas fábricas y construyendo viviendas en antiguos terrenos industriales. La última, la de Giesa, donde el consistorio quiere poner en marcha un plan de dinamización. La zona con más número de comercios se concentran entre las calles Doctor Iranzo,  Salvador Minguijón, Compromiso de Caspe y Monasterio de Siresa, las mismas en las que el ayuntamiento propone crear la galería al aire libre. Será clave que se mejore la conectividad con el paseo de riberas (Echegaray y Caballero), y Salvador Minguijón a través de un paseo peatonal.

Torrero

Torrero tiene la peculiaridad de ser un distrito donde contrastan los terrenos, las viviendas sociales y los grandes conjuntos urbanísticos en un entramado parcelario denso con las grandes avenidas de Parque Venecia, donde hay un centro comercial y tiendas de distinta índole. El proyecto municipal plantea reforzar los comercios en Fray Julián Garcés, la avenida América y calles transversales, donde se crearía la galería comercial. En este distrito las compras están asociadas al consumo de proximidad, ya que el barrio no es foco de atracción de comercio exterior. El plan local contempla la unión de este tramo con la avenida de San José y el paseo del Canal.

Actur

 El Actur tiene la suerte de contar con el centro comercial Grancasa, con  gran capacidad de atracción de consumidores del resto de la ciudad que se ve favorecida por la buena conexión que le proporciona el tranvía. Para aprovechar el tirón,  la galería comercial recogería las avenidas María Zambrano- Gertrudis Gómez de Avellaneda y calles y bolsas de aparcamiento perimetrales, en esquema espina de pez.

Comercial Casablanca

La propuesta de la galería Comercial Casablanca tan solo se extendería  por La Vía y las calles Embarcadero y Las Rosas. El plan de comercio municipal manifiesta la necesidad de renovar y mejorar el aparcamiento existente entre calle Embarcadero y Canal Imperial para optimizar la distribución de plazas y conseguir que se configure como bolsa de aparcamiento para los residentes del barrio y los visitantes.

Fuente: elperiodicodearagon