Son Industria y Economía las consejerías que más líneas de apoyo tienen puestas en marcha. Las asociaciones empresariales urgen liquidez y compensaciones para las restricciones que vienen sufriendo 

Muchas empresas damnificadas y pocas ayudas directas. Es la queja generaliza de los distintos sectores (comercio, hostelería y turismo, transporte, cultura, etc.) ante los recursos de más de 130 millones movilizados por las instituciones de la región para sostener la economía frente al duro impacto de la pandemia.javascript:false

Solo el Gobierno de Aragón cifra en más de 101 millones los aportados por los departamentos de Industria, Economía, Vertebración del Territorio y Cultura. Por parte del Ayuntamiento de Zaragoza, entre lo gastado en 2020 y lo incluido en los presupuestos para este año –pendientes aún de ser aprobados– contabilizan 33,2 millones.

Desde la Diputación Provincial de Zaragoza han destinado 10,4 millones, de los que 5 se transfirieron a la DGA (junto con un millón aportado por la Diputación Provincial de Huesca y otro millón por la de Teruel) y otros 5,4 millones se destinaron a los 292 municipios de la provincia. En el presupuesto de este año, la DPZ ha presupuestado este año 5 millones para sacar una línea propia de ayudas.

Entre las zonas de Calatayud, Valdejalón, Daroca y Cariñena el montante total que se llegó a presupuestar superó los 680.000 euros, que en algunos casos no se llegó a agotar y está previsto utilizar en 2021. Así, en el caso de la localidad de Ateca, el Consistorio puso en marcha dos líneas para negocios y empresas por valor de 30.000 euros de los que se entregaron 28.400 en noviembre. «Nos aseguramos muy bien de cómo hacerlo y creo que somos de los primeros en haber pagado», explica el alcalde, Ramón Cristóbal.Jésus y José Manuel Nosellas regentan el bar La Codorniz

Jesús Nosellas, junto a su hijo José Manuel, regentan este bar del barrio zaragozano de las Delicias.

*

Piden a la Administración tomar ejemplo de países como Alemania
Jesús Nosellas lleva 55 años en el sector. Asegura haber vivido muchas crisis pero «nunca ninguna igual a esta». «Hemos solicitado a través de la Asociación de Cafés y Bares la ayuda de 1.000 euros, pero aún no ha habido respuesta», indica. Ayudas por ahora, añade, no han tenido. Únicamente les dieron la opción de poner terraza, con exención del pago en el exterior y eso, reconoce, «ha supuesto un desahogo». Junto con la situación tan difícil que vive el sector, critica que «hay mucha desunión» y que los «apoyos no han sido proporcionales a la situación sino que ha habido una descoordinación total entre instituciones»..

También en Alhama de Aragón «fueron más de 20.000 euros para autónomos», reconoce Pilar Marco, teniente de alcalde. En el caso de la cabecera comarcal, Calatayud reunió unos 180.000 euros en concepto de ayudas de adaptación de establecimientos. Del total, se entregaron 28.180 euros y este año se gastará el sobrante.

En el caso de Daroca, el Ayuntamiento convocó ayudas por valor de 40.000 y, según su primer edil, Álvaro Blasco, se repartió todo. En Valdejalón, Épila llegó a tener presupuestados 200.000 euros en dos programas, de los que se concedieron 50.000, detalla el alcalde, Jesús Bazán. «Tenemos previsto sacar una nueva línea de 50.000 para hostelería y 150.000 para pymes», dijo. En La Almunia, la responsable municipal, Marta Gracia, especifica que «la convocatoria se dotó de 150.000 euros, de los que se entregaron unos 75.000» y estudian sacar una nueva convocatoria para ayudar a los sectores más golpeados».

En Huesca y Teruel

El Ayuntamiento de Huesca lanzó el plan Re-Activa dotado con un millón de euros y agotó la partida. Además, el consistorio oscense también aprobó el año pasado un programa de 350.000 euros de subvenciones para digitalización, creación y consolidación de empresas que también se agotó.

En Monzón, el Ayuntamiento lanzó dos líneas de ayudas para autónomos y empresas dotadas con 225.000 euros y se repartió el 100% en subvenciones de entre 400 y 3.000 euros. Mientras, en Barbastro, el Ayuntamiento presupuestó un total de 407.192 euros y finalmente concedió subvenciones por un importe de 207.192 (51%) a 181 de las 305 solicitudes presentadas, que optaban a cuantías de entre 1.000 y 8.000 euros. En Fraga, se repartieron 169.000 euros en ayudas directas para comercios, pymes y hostelería de un montante total de 325.000 euros.

Jaca puso en marcha una línea de ayudas de 510.000 y para este año ultiman los bonos Impulsa Jaca Pirineos con una dotación de 100.000 euros y habrá 200.000 para subvenciones a autónomos, microempresas y pymes.

Por otra parte, la Diputación Provincial de Teruel habilitó en 2020 cinco partidas para apoyo a empresarios dotadas con 500.000 euros. Todas se agotaron salvo 100.000 euros para bonificar estancias en hoteles, de los que solo se consumieron 30.000. Para 2021, los programas dirigidos al tejido empresarial superan el millón.

El Ayuntamiento de Teruel agotó los 1.077.000 euros destinados en 2020 a las empresas locales. En 2021, las partidas se quedan en 837.000 euros, aunque la concejala de Hacienda, Rocío Féliz de Vargas, señala que las cancelaciones de actos previstos por la pandemia engrosarán las ayudas.

El Ayuntamiento de Alcañiz también destinó 350.000 euros a ayudas directas y realizó dos campañas de bonos comerciales. Para el presidente de Teruel Empresarios Turísticos, Juan Ciércoles, «todas las ayudas son eficaces» en una situación «normal», pero ante el parón actual «no llegan para nada». 

Ciércoles reclama «un plan de rescate» con «inyección de liquidez en vena» para compensar las pérdidas derivadas de los cierres totales o parciales impuestos por la Administración. Además, abre la vía judicial a la reclamación de compensaciones: «No pueden obligar a cerrar una actividad sin indemnizaciones».

Para el gerente del Centro Comercial Abierto de Teruel, Rodolfo Pangua, «todo es poco ante la magnitud de la actual situación».

Valentín Martín es el propietario del Pub Desastre en el barrio de Moncasi de Zaragoza.

El profesional Valentín Martín, dueño del pub ‘Desastre’, asegura que es muy preocupante estar viendo que ante el cierre de locales emblemáticos en Zaragoza como el Juan Sebastián Bar la Administración siga sin hacer nada sobre todo en lo que respecta a la bonificación de alquileres en el centro de la ciudad. «El sector del ocio nocturno va a seguir acumulando deudas y se va a asfixiar», vaticina. Considera lamentable, después de llevar 35 años al frente de un negocio, verte obligado a tenerlo cerrado durante casi un año entero ya que solo pudo abrir desde junio hasta mitad de julio de 2020. «Hemos solicitado la mayoría la ayuda de 3.000 euros, pero aún no se ha cobrado y resulta insuficiente». .Toni Galán«El Gobierno está dejando el sector del ocio nocturno en caída libre»

«Las ayudas siempre nos parecerán insuficientes porque no compensan la sangría de pérdidas que estamos padeciendo», dice José Antonio Pueyo, presidente de la Federación de Empresarios del Comercio y Servicios de Zaragoza (ECOS). 

«Después de casi un año de pandemia, con los créditos y moratorias no basta. No es cierto que Aragón sea la tercera comunidad que más ayudas ha dado y desde luego si se ponen a hacer comparativas, salen mal parados», asegura Luis Femía, gerente de la Asociación de Cafés y Bares de Zaragoza y provincia. «Lo que venimos pidiendo son compensaciones a esas restricciones impuestas». Recuerda que «después de un año no pueden seguir con medidas de maquillaje a las que van a poder acogerse solo un 5% de los negocios», indica Femía. «El apoyo ha sido francamente insuficiente y las administraciones no han estado a la altura», afirma.

«Estamos demandando sentarnos de nuevo con el Gobierno de Aragón para hablar de ayudas con cargo a 2021 porque de momento no hay nada», critica Luis Vaquer, presidente de la Confederación de empresarios de Hostelería y Turismo de Aragón. «El año pasado más allá de hablar de alguna rebaja de impuestos o líneas de crédito, en ayudas directas sumaron 11 millones y la mitad aún no se ha pagado». En referencia al informe presentado recientemente en la Cámara de Comercio de Zaragoza de que las pérdidas del sector en Aragón han sido de 160 millones, Vaquer destaca que «todo lo que no se acerque a eso será insuficiente». Claro, precisa, que el sector entiende que el Gobierno de Aragón solo no puede asumir eso y que «el gran fracaso ha sido del Gobierno de España: los países del entorno, hasta Rumanía, han dado más ayudas». Sin embargo, cree que «se puede hacer bastante más» antes que dejar al sector «abandonado a su suerte».

«Una miseria es lo que nos han dado», indica Mariano Morón, presidente de la Asociación provincial del Autotaxi en Zaragoza. «De los algo más de cien mil euros que nos va a dar el Ayuntamiento de Zaragoza entre 1.777 taxistas toca a 56 euros por cabeza».

El gerente del Centro Comercial Abierto (CCA) de Teruel, Rodolfo Pangua, reconoce que el Ayuntamiento fue “la primera administración” que reaccionó ante los apuro de los comerciantes y puso en marcha ayudas que estimularon el consumo. Pero aclara que “todo es poco ante la magnitud de la actual situación”. Pangua reclama ayudas directas, porque “los comerciantes están agotando sus ahorros”. Más adelante, cuando la pandemia remita, propugna también estímulos al consumo “para poner en marcha la rueda del consumo”.

El gerente del Centro Comercial Abierto (CCA) de Teruel, Rodolfo Pangua, reconoce que el Ayuntamiento de la capital turolense fue “la primera administración” que reaccionó ante los apuro de los comerciantes y puso en marcha ayudas que estimularon el consumo. Pero aclara que “todo es poco ante la magnitud de la actual situación”. Pangua reclama ayudas directas, porque “los comerciantes están agotando sus ahorros”. Más adelante, cuando la pandemia remita, propugna también estímulos al consumo “para poner en marcha la rueda del consumo”.Jorge Escudero

«Lo que está pasando es un drama», indica Pedro Villanueva, gerente del Balneario de Ariño y gestor de la Hospedería de Rueda. «He recibido la ayuda de 2.000 euros por cada establecimiento. Las cobré en noviembre, pero resultan irrisorias. Los costes fijos entre ambos superan los 40.000 euros al mes. «Esto no es sostenible en el tiempo. Lo más lamentable ya no es que no existan ayudas sino que no haya un espacio abierto de diálogo con la DGA para ver cómo vamos a salvar este sector». 

Fuente: Heraldo