El Covid-19 y todo lo que ha acarreado ha provocado la pérdida de movilidad de residentes de Barcelona y cercanías que visitaban con regularidad el centro (-63%), visitantes esporádicos (-78%) y turismo (-94%), lo que ha perjudicado mucho la salud comercial del centro de la ciudad, según Barcelona Oberta, que recueda que antes de la pandemia el turismo de compras representaba una importancia capital en determinados ejes como Paseo de Gracia (35%), Pelai, Plaza Cataluña, Plaza Universidad, Las Ramblas y Rambla Cataluña (casi el 30%), Borne (26%) o Barnacentre (24%).

A raíz de la Covid, se detecta una modificación drástica de los hábitos de consumo con compras motivadas por la necesidad de pasar más horas en casa (teletrabajo, menos opciones de ocio exterior) hecho que hace acelerar la compra online y que crea una enorme dispersión en la afectación económica en función de las categorías de producto”, afirma esta organización, que señala que la tecnología, el menaje del hogar y especialmente la alimentación están siendo las categorías comerciales más beneficiadas en este periodo pandémico, en detrimento de la moda, la restauración y el ocio y los espacios hoteleros, actividades que, a la vez, constituyen el gasto más importante por parte del turista: moda (68,8%), ocio y restauración (17,8%) y salud (6,8%).

Una de las conclusiones más inquietantes del Estudio Big Data encargado por Barcelona Oberta a CREAR Smart Business es que antes de la declaración del estado de alarma y el confinamiento domiciliario, las ventas de 2020 ya estaban por debajo de 2019, y con el efecto Covid todavía se pronunció más su bajada, hasta llegar a finales de febrero a -23% en facturación y -27% en ticket mediano, y logrando el -90% en el periodo de confinamiento. El decrecimiento del tráfico peatonal ha estado del -70%.

Esta situación concuerda con los resultados de la encuesta de situación de los ejes comerciales de Barcelona Oberta. En cuanto a la facturación, ha habido una caída de ventas del 50% o más en un 68,6% de los negocios en el cuarto trimestre de 2020 respecto al mismo trimestre del año anterior, y solo un 4,4% de los encuestados han mantenido o aumentado facturación respecto al mismo trimestre de 2019.

Tres de cada cuatro empresas (74,4%) mantiene la red de puntos de venta respecto al año anterior y uno de cada cinco empresarios (21,15%) ha hecho cierres; solo un 4,5% ha hecho nuevas aperturas. En el ámbito laboral, el 88,4% de las empresas tiene parte de la plantilla en ERTE: el 68,1% menos de 10 personas, el 22,4% entre 10 y 50 personas, y el 9,4% más de 50 personas.

En cuanto a las ayudas y subvenciones, el 69,2% ha recibido algún tipo de ayuda económica, bien con los ERTE, o a través de ayudas de la Generalitat y del Ayuntamiento, a pesar de que la encuesta constata que son del todo insuficientes para compensar las pérdidas de ingresos. El 81% de los negocios ha recibido ayudas por un valor inferior a 10.000 euros mientras el 59% cifra las pérdidas en más de 100.000 euros y un 24% en más de 500.000 euros. Asimismo, el 36,5% de los encuestados no ha llegado a acuerdos con los propietarios de los locales comerciales, tanto con particulares (18,6%) como con grandes tenedores (17,9%).

Desde octubre de 2021 hasta ahora, el 87,2% de los empresarios y comerciantes ha afirmado continuará adelante con el negocio, mientras un 12,8% tiene previsto cerrar este año y, de este porcentaje, el 7,7% tiene previsto hacerlo antes de finales de junio. Estos datos sumados a las recogidas en los informes anteriores acumulan una intención de cierre del 38% desde el inicio de la pandemia.

El comercio de Barcelona se encuentra en una situación muy crítica y después de un año de pandemia acusa una grave carencia de financiación”, señala Barcelona Oberta, que reclama una vez más: financiación a fondo perdido para compensar las pérdidas; mejora de la movilidad; reducción de impuestos, especialmente con actividades cerradas; colaboración público-privada para acordar restricciones de actividad al comercio y la restauración; intervención del Gobierno central y la Generalitat en el conflicto sobre alquileres comerciales con grandes tenedores; y reapertura de centros comerciales, comercios de más de 400 metros cuadrados y comercios no esenciales el sábado, que supondría una entrada de liquidez.

Fuente: financialfood.es