Con permiso del online, el híper y supermercado ha sido el canal más beneficiado en el año de la pandemia porque se ha mantenido abierto mientras el resto cerraban. 

Agua, yogures, lechuga y un par de camisetas. La moda lleva años instalada, en mayor o menor medida, en la lista de los españoles cuando van al supermercado, pero la pandemia ha dado nuevas alas a este canal al calor de sus bajos precios y por haber esquivado las restricciones.

Los súper han sido, junto con el online, los únicos canales de venta de moda que han permanecido abiertos durante todo el año, al ser comercios esenciales. Con todo, durante el primer estado de alarma en España, la parte dedicada a textil estaba restringida, una medida que más tarde se aplicó también en Francia.

Sin embargo, en las siguientes oleadas de restricciones, los supermercados e hipermercados han continuado operando con toda su oferta y todo su horario mientras las tiendas encaraban restricciones de superficie, tenían que cerrar antes o directamente se veían obligadas a cerrar.

De hecho, según datos de Kantar, los súper han sido uno de los canales más favorecidos del año, con una cuota de mercado en moda del 6,8% en España entre enero y octubre, lo que supone un incremento de 0,5 puntos respecto al año anterior.

El 7% de las ventas de moda en España entre enero y octubre se realizaron en súper e híper

Lo que han ganado los súper lo han perdido otros canales como las cadenas de moda low cost, que redujeron su cuota en 0,6 puntos, hasta el 5%, lastrados por el rey de este sector, Primark, que no tiene venta online.

También ha ganado peso el canal multimarca, que tanto por ubicación (generalmente en ciudades secundarias, donde las restricciones de movilidad han afectado menos al comercio) como por su superficie han resistido mejor las limitaciones impuestas al retail. Este canal ha incrementado su cuota en 1,6 puntos, hasta el 21,4% del valor total del mercado de la moda.

“Las cadenas de moda se enfrentan al reto de convivir con modelos de marketplace como Amazon y la batalla por el tráfico físico que, en un contexto de pandemia, se está desplazando a supermercados e hipermercados para la compra de alimentación y, en consecuencia, les da la oportunidad de reforzar su oferta textil”, apuntan desde Kantar.

En Reino Unido, los súper coparon más del 23% de las ventas de moda en enero, su máximo histórico

La tendencia se repite en otros mercados donde hay datos disponibles. En Reino Unido, donde el canal supermercado siempre ha sido particularmente fuerte, con marcas propias como George (Asda), Tu (Sainsbury) o F&F (Tesco), la cuota de los súper e híper ha llegado a superar el 20% en varios meses del último año.

En 2019, antes del estallido de la pandemia, el 61% de las ventas de moda se realizaban en tiendas de no alimentación, donde se incluyen los comercios especializados en ropa y calzado. Otro 24,4% se realizaba a través de operadores online y sólo un 13,8% lo concentraban tiendas de alimentación.

En abril de 2020, con el cierre de comercios en el país, las tiendas de alimentación escalaron hasta el 21,5%, los pure players llegaron al 45,2% y el resto del comercio bajó hasta el 33,2% del total de las ventas de moda.

Con la reapertura, el reparto se reequilibró pero nunca regresó a los niveles prepandemia. Los supermercados han vuelto a ganar terreno con la nueva oleada de restricciones del pasado enero.

Según los últimos datos disponibles en la Oficina Nacional de Estadística de Reino Unido, en el primer mes del año las tiendas de alimentación representaron el 23,4% del total de ventas de moda, lo que supone su máximo histórico, mientras que el online copó el 44,2% de la facturación del sector. 

Fuente: modaes.es