Durante estos meses de pandemia, el consumdior se ha vuelto «más consciente» de valores como la cercanía, la atención personalizada, la higiene o la seguridad, según Asedas.

Cuando acaba de cumplirse un año de la promulgación del decreto del primer estado de alarma motivado por la pandemia de Covid-19, los supermercados hacen balance. El impacto de estos meses en el sector se deja sentir en el valor que los consumidores están dando a la distribución de proximidad, que ha sido uno de sus «grandes aliados al permitirles abastecerse de todo lo necesario para el bienestar de la familia sin grandes desplazamientos».

Así lo subraya Asedas, la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados, coincidiendo, además, este lunes, 15 de marzo, con la celebración, del Día Mundial de los Derechos del Consumidor. Y es que la pandemia ha dejado un nuevo perfil de consumidor, «más consciente de valores como la cercanía, la atención personalizada, la higiene o la seguridad, entre otros», sostiene esta entidad.

En concreto, la Asociación define los siguientes rasgos de identidad del nuevo shopper:

1.- Consumidor consciente de la ventaja de la proximidad. Esta implica encontrar un surtido completo y variado de alimentación y productos de higiene a precios competitivos muy cerca de sus casas, lo que permite, entre otras cosas, hacer la compra a pie. En esta oferta, los productos frescos son un pilar fundamental, que se ve complementado por la alimentación envasada. De este modo, el supermercado da respuesta a la creciente preocupación por llevar una dieta variada, equilibrada y saludable.

2.- Consumidor urbano y rural. El auge del supermercado en zonas rurales, apoyado por cadenas regionales y pequeñas empresas de establecimientos agrupadas en centrales de compra, está siendo un factor fundamental para apoyar el freno a la despoblación de áreas rurales que, con la pandemia, ha despertado el interés de muchos ciudadanos. Con el 19,3% de aperturas de establecimientos en 2020, la distribución moderna «significa empleo, emprendimiento y dinamización para los pueblos», apunta la Asociación.

La tienda electrónica como complemento de la tienda física será tendencia

3.- Consumidor onmicanal. La figura del consumidor mixto –que compra tanto en el canal físico como digital- está en alza. Así, la tienda electrónica como complemento de la tienda física será, según datos del IV Observatorio de Comercio Electrónico en Alimentación de Asedas, la tendencia en este ámbito. Es lo que denomina «proximidad digital».

4.- Consumidor más tranquilo y confiado. A ello se ha llegado gracias a las medidas de seguridad e higiene que se aplicaron desde el primer momento y que hacen del comercio en su conjunto, y de la distribución alimentaria en particular, uno de los lugares donde los consumidores pueden acudir con confianza, como indica la puntuación de más de un ocho obtenida en el barómetro de Aecoc Shopperview.

5.- Consumidor, un vecino más. El factor humano, definido por el esfuerzo y compromiso de los empleados de los supermercados durante este año, los han convertido en un vecino más, profundizando en la idea de servicio personalizado y siendo reconocidos y valorados por los ciudadanos. El concepto de ‘servicio’ se extiende, además, a las acciones de responsabilidad social que se han llevado a cabo durante 2020, en que se han batido récords en cantidad, diversidad y alcance de las acciones de compromiso social, como las donaciones de alimentos.

6.- Consumidor concienciado medioambientalmente. Repensar los modos de consumo y de tratamiento de residuos significa avanzar en la economía circular. El gran reto es la mejora de los sistemas de recuperación y tratamiento de materiales, mientras se trabaja en la reducción y sustitución de envases. «La distribución está haciendo grandes esfuerzos en este sentido, que el consumidor comienza a percibir», sostiene Asedas.

Fuente: foodretail