Los ayuntamientos de Oviedo, Gijón y Avilés dicen que la covid trajo cambios de movilidad urbana que «han venido para quedarse»

La pandemia sorprendió a Gijón, Oviedo y Avilés con planes de movilidad en ciernes. Las tres grandes ciudades reajustan ahora sus programas con vocación de aprobarlos en los próximos meses y dar más espacio al transporte público, el peatón, las bicicletas y los patinetes. Cada concejal maneja coordenadas distintas y así lo detallaron en las Jornadas de Movilidad organizada por EL COMERCIO.

«La pandemia cataliza, impulsa y acelera las medidas y cambios que se están produciendo», indicó el concejal de Movilidad gijonés, Aurelio Martín, quien puso el acento en que los avances hacia ciudades con menos vehículos privado ya venían mandatos por normativa comunitaria y nacional. La hoja de ruta que su departamento avanza en consecuencia incluye este mes la ordenanza de movilidad y tramitar un plan para el que se acaba de firmar una asistencia técnica «que tiene un plazo de quince meses y queremos que tenga duración hasta 2030», indicó.

«La crisis sanitaria condiciona, pero los retos son parecidos a los que planteábamos hace un año», matizó Nacho Cuesta, primer teniente de alcalde de Oviedo, quien cargó duramente contra sus predecesores: «Nos encontramos un plan en revisión, que introducía variaciones radicales, más posibilistas que reales, con mucha motivación ideológica; era un plan radical que planteaba despejar el vehículo privado del centro de Oviedo, sacarlo a la ronda, sin hacer un estudio que sostuviera que aquello fuera posible. Era una medida fácil, a mi entender, populista».

En Avilés «vamos a presentarlo en el pleno de marzo, y tenemos predisposición de todos los grupos», confió el concejal de Movilidad, Pelayo García. Advirtió el edil que la pandemia obligó a improvisar soluciones «que han venido para quedarse», caso de los ciclocarriles y las limitaciones 30 en el centro de la ciudad. El programa buscará además generar una zona de bajas emisiones en la villa.

«A nosotros nos obligó a tomar medidas urgentes para garantizar la distancia social; cada ciudad actuó en los sitios más atractivos para la gente, lo que en Gijón supone hacerlo sobre los paseos marítimos. Al ver las primeras fotos cuando se levantaron las restricciones de la pandemia, nos impactó esa cantidad de personas en el Muro, y dijimos que eso no podía ser», recordó Aurelio Martín.

Nuevo sistema en la capital

Gijón apostó por esa peatonalización táctica, mientras en la capital se pone coto al formato. «Próximamente pretendemos actuar en el eje de las calles Azcárraga, Ramón y Cajal, Pozos, aplicando un modelo que podríamos denominar ‘nuevo’ de peatonalización y accesos restringidos al centro ciudad, en cuyo diseño se está teniendo en cuenta esos nuevos usos», detalló Nacho Cuesta.

«Entendemos que las peatonalizaciones totales, ya no son posibles actualmente. El auge del reparto comercial y de paquetería, las hacen prácticamente inasumibles, pero sí caben modelos más amables y de tráfico restringido que permitan compartir usos», justificó. «En este sentido, Oviedo seguirá apostando también, por las calles 30, dado que en las zonas del centro ciudad, pocas alternativas tenemos para plataformas exclusivas de carriles-bici exclusivos e ir compaginando ambos modelos lo entendemos necesario», abundó el edil. En los nuevos desarrollos y obras de reordenación el Consistorio sí irá «incorporando modelos de viarios que faciliten» el uso de la bicicleta, apuntó.

En Gijón el avance en las peatonalizaciones topa también con un límite. «Reconozco que hay un problema de aparcamientos, hemos hecho un estudio y nos han entregado un primer borrador» sobre la cuestión, comentó Martín. «Ganar espacios para los peatones, tener más calles 20 requiere quitar coches en superficie y no se puede hacer si no hay alternativa» para aparcar, asumió el responsable gijonés de movilidad. El nuevo plan, insistió, «debe definir qué nuevas zonas de aparcamiento vamos a tener».

A la espera de que el consultor entregue su diagnóstico, Martín avanza que «incluirá algo que se ha puesto de moda desde hace unos años, las ‘supermanzanas’». Para explicarlo solicitó imaginar «un barrio cuadrado, donde se favorece la circulación de alguna manera por fuera de la ‘supermanzana’, y se pacifica en el interior, con calles más estrechas, de plataforma única, más de 20 kilómetros por hora que de 30, y de circulación para residentes».

Los ajustes están también a la espera de grandes infraestructuras. En Gijón el plan de vías. «Para Avilés y su comarca el soterramiento para conquistar la ría y la ronda note son fundamentales», reivindicó Pelayo García. Los cambios que introducen las grandes obras se han visto claros con los nuevos accesos al PEPA «que han quitado de forma importante presión a la entrada de Avilés».

Fuente: El Comercio