Comercios de cosmética natural, de camisetas, de tomates, de zapatillas… Ésta es la historia de los emprendedores que decidieron nadar a contracorriente y cumplir su sueño en pleno coronavirus.

Entrar en Mi Rebotica supone recibir una bofetada de sensaciones. El elixir de fresa, el perfume de uva o la fragancia de romero crean una amalgama de olores que envuelven al visitante nada más llegar. Esta tienda, que arrancó el pasado mes de diciembre en el barrio de Chueca de Madrid, es uno de los negocios que se está abriendo paso con éxito, pese a la pandemia. Y no es la única. La marca española de zapatillas Hoff acaba de inaugurar tienda en la calle Velázquez; Miniso, la cadena china de …

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