Making Science ofrece herramientas de ‘e-commerce’ y servicios en la nube a empresas como Mapfre, Openbank o Kave Home

ISABEL RUBIO14 ABR 2021 – 11:48 CEST

Seis de cada 10 españoles ya compran por internet, según la Encuesta sobre equipamiento y uso de tecnologías de información y comunicación en los hogares, elaborada por el INE. Making Science, consultora de tecnología y márketing digital especialista en e-commerce, ayuda a múltiples compañías en su camino hacia la transformación digital. Entre sus clientes, destacan grandes empresas como el Banco Santander, Mapfre, Openbank o la marca de muebles Kave Home.

“La crisis sanitaria ha hecho que la gente que compraba por internet ahora compre aún más y también ha atraído a nuevos compradores”, afirma José Antonio Martínez Aguilar, CEO de Making Science. La asociación de publicidad y márketing digital IAB calcula que España cuenta en total con unos 22,5 millones de compradores online. Pese a que la inmensa mayoría de usuarios combinan la compra física con el canal digital, ya hay un 23% de personas que únicamente recurren al virtual.

El confinamiento y la crisis sanitaria también han modificado los hábitos de compra de los usuarios. Martínez explica que antes de la pandemia recurrían a internet sobre todo para adquirir viajes, electrónica y moda. Ahora, según cuenta, se han colado entre las categorías más demandadas las de salud, belleza y alimentación. Estos últimos productos y los bienes de primera necesidad se dispararon durante la primera ola de la covid.

Making Science ha desarrollado algunas herramientas para impulsar cualquier e-commerce. Es el caso de Nilo, una plataforma basada en la nube y pensada para facilitar la gestión del comercio electrónico. “La diferencia con otras plataformas es que es mucho más configurable para los clientes y permite una mayor personalización”, asegura Martínez. Entre sus puntos fuertes, destaca que ha sido diseñada para maximizar la visibilidad en motores de búsqueda y optimizar la indexación en Google. También permite una integración sencilla con las plataformas de marketing digital líderes como Google, Facebook y Amazon.

ANTES DE LA PANDEMIA SE COMPRABAN POR INTERNET, SOBRE TODO, VIAJES, ELECTRÓNICA Y MODA. AHORA, ENTRE LO MÁS DEMANDADO, TAMBIÉN ESTÁN SALUD, BELLEZA Y ALIMENTACIÓNJOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ AGUILAR, CEO DE MAKING SCIENCE

Con Nilo se pretende que el tiempo que una web tarda en cargarse no supere los dos segundos, según Making Science. Esto es especialmente importante, ya que “la pérdida de velocidad reduce la cantidad de ventas y hace que la gente termine abandonando la página”. Y cuando el tiempo de carga es menor, “se consigue que un porcentaje mayor de gente termine la compra”.

Esta plataforma también incorpora otras funciones como pasarelas de pago adaptables a cada país. De esta forma, se facilita la gestión de todas las tiendas a través de la selección de la moneda y el idioma de cada una de ellas y se ofrece una visión unificada de los productos que se venden en cada geografía. En España, en concreto, los usuarios cada vez destinan más dinero a sus compras en la web. El gasto medio estimado por comprador alcanzó en 2020 los 273,8 euros, con un aumento de 9,1 euros respecto a 2019, según el INE.

Galardones en los últimos años

En el ámbito del e-commerce, Making Science también ha desarrollado Shoptize, un comparador de precios online que proporciona información clara y gratuita sobre un amplio catálogo de productos de electrónica, informática, electrodomésticos, moda, juguetes o videojuegos. “Es un comparador certificado por Google que ofrece ventajas a la hora de hacer campañas de comercio electrónico en el buscador”, comenta José Antonio Martínez.

La compañía también ofrece Gauss AI, un producto basado en inteligencia artificial para generar modelos predictivos. Martínez cuenta que, con esta herramienta, las empresas pueden optimizar tanto sus procesos como la toma de decisiones. “Por ejemplo, hace más eficiente las campañas dentro de Google y aplica inteligencia dentro de los procesos de la web para que seas capaz de convertir a una mayor cantidad de visitantes de la web en clientes potenciales”, señala.

Making Science, que en la actualidad cuenta con 370 trabajadores, está presente en seis países —España, Portugal, Francia, Reino Unido, Italia y México— y en los próximos cinco años pretende llegar a los 20 mercados globales más grandes del mundo. En febrero de 2020, la consultora se incorporó al mercado de valores BME Growth para impulsar su crecimiento a través de una ampliación de capital que le permitiera financiar su expansión internacional. Además, en los últimos años la compañía ha conseguido algunos galardones. Fue elegida PYME del año 2019 por la Cámara de Comercio de Madrid y también ha recibido el galardón C.R.E.C.E (Compañía de Rápida Expansión con Crecimiento Exponencial) otorgado por la consultora EY (Ernst & Young). Asimismo, por tercer año consecutivo, ha sido incluido en el ranking FT1000 de empresas europeas de más rápido crecimiento, pasando del puesto 716 en 2019 al 71 en 2021, siendo, además, este año, primera en su categoría.

Migración a la nube

El 88% de las empresas ha acelerado su migración a la nube durante la pandemia, según un estudio realizado por la empresa de ciberseguridad Trend Micro. “La crisis sanitaria ha promovido un cambio de mentalidad en la forma de entender el trabajo y ha puesto de manifiesto la necesidad de infraestructura cloud en las compañías españolas”, comenta José Antonio Martínez Aguilar, CEO de Making Science. La consultora dispone de diferentes servicios para ayudar a las empresas en el proceso de migración a la nube. Entre ellos, hay herramientas para compartir documentos, sistemas de comunicación y almacenamiento y equipos de ciberseguridad para garantizar la protección de datos. La infraestructura cloud “permite la escalabilidad, adaptándose a las necesidades de las empresas y a sus características en cada momento”, dice. “Así, no tienes que montar servidores todo el año solo para atender los picos de demanda en el Black Friday, por ejemplo, y puedes tener unos costes más variables”.

Fuente: El País