El confinamiento ha cambiado por completo la vida rutinaria a la que se estaba acostumbrado y, entre tanto, ha traído nuevas dinámicas de compras que han disparado el crecimiento del comercio online.

Aunque las tiendas en línea no son algo nuevo, esta forma de comercio está madurando de forma exponencial ante la pandemia de coronavirus. Ante las medidas de confinamiento tomadas a nivel mundial, se ha notado un enorme cambio en los hábitos de consumo.

Si bien esto es una excelente noticia para las ecommerce, también resulta en un gran reto, pues, están haciendo todo lo posible para responder a un ritmo de actividad similar al black friday.

Sin embargo, no solo ha cambiado la frecuencia con la que se compra por internet, sino también los tipos de productos que se solicitan. 

Un claro ejemplo de ello y con el que todos estamos familiarizados es la demanda de los diferentes tipos de mascarillas ffp3, que ha pasado de ser un producto solo utilizado por algunas industrias y para contados procesos médicos, a ser uno de los artículos más demandados, al punto de agotarse por completo su stock en cuestión de horas.

Lo mismo ha sucedido con sanitizantes, demás productos de bioseguridad y, de una forma extraña, con el papel higiénico.

El temor de contagiarse, supera el temor de los pagos online

Todo este repunte en ventas que viven los e-commerce tiene una explicación: la comodidad y la reducción de la posibilidad de contagiarse. Y es que, teniendo en cuenta las estrictas restricciones de salir a la calle, sumado al temor latente de contagiarse en las aglomeraciones de la ciudad, ha forzado a los consumidores a realizar compras en línea.

Tan solo en España, más de la mitad de la población ha comprado en línea, lo que se traduce en un crecimiento del comercio online de más del 150%. Lo que señala que muchos usuarios se han visto obligados a superar el popular temor de realizar pagos por internet.

Un desafío cada vez más exigente

La mayoría de los sectores que han vivido este fenómeno reportan la duplicación y hasta triplicación de las cuotas con respecto a años anteriores. 

Mientras que muchas empresas en línea han logrado superar el colapso, otras se han visto forzadas a detener sus actividades por no dar abasto. Mientras que grandes plataformas de compras en línea se han visto obligadas a aumentar de forma notable su plantilla de trabajadores.

Y por supuesto, se debe resaltar esos contables casos en que empresas han tenido que reestructurar todo su modelo de negocio y sistema logístico para adaptarse a las ventas por internet.

Los sectores más demandados han tenido duros días para mantener todos los productos ofertados en stock, pues, no estaban preparadas para enfrentarse a este periodo de máxima actividad, en el que se trabaja con la misma tensión que en un Black Friday.

Por otro lado, también se ha tenido que superar una ola de correos y llamadas para aclarar dudas sobre el funcionamiento, la fiabilidad, seguridad y mucho más.

Las ventas se mantienen tras superar el confinamiento

Si bien es muy difícil saber cuántos consumidores seguirán comprando online con el mismo ritmo, se tienen algunos detalles alentadores para los e-commerces.

Aunque actualmente se ha notado cómo el crecimiento y las ventas se han estabilizado y muchos usuarios han vuelto a su rutina de comprar en tiendas físicas, también está la otra cara de la moneda.

El año pasado algunas encuestan señalaban que más de la mitad de los consumidores seguirían comprando en internet una vez superada la situación de confinamiento a la que estaban sometidos, y pues, claramente han dado en el blanco.

Tanto así, que muchas empresas que miraban con recelo el comercio online, se han sumado de forma definitiva a este creciente negocio. 

Indiscutiblemente el enorme aumento en ventas que se vivió ha tomado por sorpresa a muchas tiendas en línea, pero la buena noticia es que aquellas que han logrado brindar una buena impresión y excelente servicio, sin dudas disfrutarán de la fidelización de miles de nuevos clientes.

Fuente: DA Retail

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