Ha llegado el momento definitivo para que las pymes españolas entren de lleno en la digitalización

Tras dos décadas de planes estatales y europeos, desde el Plan Info XXI a la Agenda Digital Europea, la pandemia ha acelerado un proceso que ya es imparable

La irrupción generalizada de las nuevas tecnologías de la información ha supuesto una revolución en nuestras vidas. De la mano del internet de alta velocidad y sobre todo de la conectividad móvil, la digitalización ha cambiado nuestra manera de relacionarnos y también de participar en la economía. Apenas sin darnos cuenta nos hemos transformado ya en clientes digitales, interactuamos con nuestros bancos, con nuestras compañías de telecomunicaciones y de suministros desde el móvil, y ya compramos (y vendemos) por internet con toda naturalidad.

Y si el cliente digital ya está aquí, ¿qué ocurre en las empresas? Las grandes compañías hace ya años que apostaron por la digitalización, les va en ello su supervivencia y son las que cuentan con más medios para la transformación. Sin embargo, en el perfil empresarial de nuestro país las pequeñas y medianas empresas (las de menos de 250 trabajadores) son las que predominan, siendo actualmente el 97% de todas las empresas españolas. Y en cuanto a la digitalización, la pyme española tiene aún mucho recorrido por delante. 

En su negocio
En 2019 solo un 25% de las pymes españolas se consideraban ‘avanzadas’ en las aplicaciones de nuevas tecnologías

Según el estudio del Observatorio Vodafone de la Empresa 2019, la digitalización no figuraba por encima de la media de las preocupaciones de las pymes españolas. De hecho, solo un 25% de las pymes se consideraban “avanzadas” en las aplicaciones de nuevas tecnologías en su negocio. Los sectores que más habían invertido eran hoteles y restauración, seguidos de transporte y logística, comercio mayorista, servicios, comercio minorista, construcción e industria. Según este informe, la mayor barrera para avanzar en esta transformación son los costes de implantación. Y al mismo tiempo, las principales ventajas de la digitalización, una mayor eficiencia en procesos y tareas, la reducción de gastos y el ahorro de tiempo, redundan en un mejor servicio a los clientes. Las ventajas, son obvias, pero ¿por dónde empezar?

Cómo digitalizar una pyme

La jerga de la digitalización -Big Data, Cloud, internet de las cosas, Open Data, UI, UX, SAAS y tantas otras siglas- muestra la digitalización como algo complicado, al alcance solo de expertos, pero la verdad es que empezar a digitalizar nuestro negocio está más cerca de lo que pensamos. La primera preocupación de las pymes es la estabilidad de su negocio y la captación de clientes. Por tanto, la comunicación es clave, y una primera medida puede ser tan simple como añadir un WhatsApp para comunicarse con los clientes, para sustituir a canales ya en retirada como el fax. 

La presencia en internet y las redes sociales, mediante una página web, perfil en Facebook, Instagram, Twitter o Linkedin tiene actualmente barreras de coste muy bajas, y son esenciales para tener, desde ya, una ventana abierta al mundo digital. Desde el punto de vista de las infraestructuras existen numerosos servicios listos para usar y cuyo coste no ha hecho más que bajar: conexiones de fibra óptica, centralitas virtuales, de voz y datos, redes privadas entre sedes, sistemas de seguridad como antivirus, protección frente a intrusiones (firewalls), copias de seguridad o herramientas de colaboración son algunos de los más importantes. 

En España
Los 58 Centros de Innovación Digital (DIH) ponen en contacto empresas y proveedores de servicios

Por otra parte, numerosas empresas de servicios hace tiempo que comercializan soluciones muy completas para cubrir el flanco digital de nuestro negocio. Es el ejemplo de Correos, que a través de Correos Ecommerce ofrece una plataforma en internet para gestionar las ventas online utilizando sus servicios de paquetería. Este servicio va más allá de la paquetería, ofrece presencia en Amazon y eBay, y también formación, la creación de una página web y una tienda online, e incluso poder crear una aplicación para dispositivos móviles.

Reconstrucción postcovid digital

El Consejo Europeo aprobó en julio de 2020 un paquete global de fondos europeos de 1,82 billones de euros para la reconstrucción europea tras la pandemia del coronavirus, con el objetivo de crear una Europa más sostenible y digital. Estos fondos y otras medidas van a facilitar aún más la digitalización de las pymes, que no van a estar solas en este proceso. Destaca el nuevo impulso dado a los Centros de Innovación Digital (DIH), creados en 2016 y con 58 funcionando ya en España. Los DIH funcionan como una “ventanilla única” para las empresas y ponen en contacto a estas con proveedores de servicios. Su objetivo es formar un ecosistema de pymes, grandes empresas, start-ups, investigadores, aceleradores e inversores, creando las condiciones ideales para que cada empresa, grande o pequeña, pueda aprovechar las oportunidades digitales. Las pymes pueden probar en estos centros las tecnologías digitales antes de invertir, obtener formación, asesoramiento financiero e incluso inteligencia de mercado para desarrollar nuevos productos y procesos. El nuevo impulso del programa Europa Digital convertirá a algunos de estos DIH existentes en European Digital Innovation Hubs (EDIH), con la misma vocación local, pero con alcance europeo.

Quizás no haya una mejor ocasión para empezar a digitalizar nuestra empresa que en estos momentos. La pandemia lo ha precipitado todo, y las instituciones han apostado fuerte porque en ello nos va la recuperación económica, pero también una nueva manera de hacer las cosas, más flexible, más resiliente y más productiva.

DESARROLLO DE APLICACIONES
¿Una app para cada negocio?

En un país como España, donde hay más líneas de telefonía móvil que habitantes, los teléfonos inteligentes son una de las formas más efectivas de prestar y demandar servicios. Desde comprar una entrada para el cine a consultar la meteorología en tiempo real, cada vez utilizamos con mayor frecuencia esos pequeños ordenadores que todos llevamos encima. Y detrás de cada uno de esos servicios se encuentran las aplicaciones móviles, conocidas popularmente como apps. La mayoría de las empresas y negocios pueden ser encontrados mediante una simple búsqueda. Basta con abrir una ficha en Google Mi Negocio y Bing Places, y estaremos en los resultados de Google Maps o Bing Maps. Si además hemos diseñado una mínima estrategia de posicionamiento frente a los buscadores, nuestra página web o perfil en redes sociales aparecerán sin mucha dificultad y nuestros clientes podrán contactar fácilmente con nosotros.

Pero esto puede no ser suficiente. ¿Por qué no crear nuestra propia aplicación? Todo empezará preguntándonos qué queremos que haga nuestra app. ¿Debe estar orientada a nuestros clientes o a los propios trabajadores? ¿Ofrecerá información útil, como catálogos, precios u ofertas, o bien queremos aumentar la visibilidad de nuestra marca mediante aplicaciones de entretenimiento o juegos? Cada caso será diferente, pero las potenciales ventajas son muchas.

Con aplicaciones de organización y gestión los empleados pueden llevar el catálogo online de la empresa en su tablet o automatizar las reservas de las salas de reuniones y otras funciones que ayudarán a reducir costes y mejorar la productividad. Por otra parte, los clientes pueden recibir ofertas personalizadas, valorar su relación con la empresa o ver mejorada la seguridad de las comunicaciones, haciendo más fácil fidelizarlos.

La buena noticia es que tener una app propia es hoy más fácil y barato que nunca. Además de recurrir a un desarrollador externo, existen numerosas herramientas con las que crear aplicaciones propias, con costes muy bajos. Gracias a la popularización de métodos de desarrollo de software basado en métodos visuales y la reutilización de código modular, interfaces de “arrastrar y soltar” y accesibilidad multiplataforma (conocidos genéricamente como Low Code), es posible diseñar y lanzar una aplicación sin un gran desembolso en plataformas como AppSheet (Google), GoodBarber, Power Apps (Microsoft), Zoho Creator y otras.

Fuente: La Vanguardia