IMPACTO DE LA PANDEMIA

El FMI señala que corren riesgo 20 millones de empleos

La pandemia ha golpeado a la salud de las personas, pero también a la de las empresas. A la ola de contagios puede sumarse la ola de insolvencias.

Un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que este año la covid incremente la proporción de pequeñas y medianas empresas insolventes, del 10% al 16%, en las 20 economías más avanzadas de Europa y la región de Asia y el Pacífico.

Las previsiones afectan a las economías más avanzadas de Europa, Asia y Latinoamérica

Este aumento, de magnitud similar a la de la crisis del 2008 pero ocurrido en un lapso de tiempo mucho más corto, pondría en riesgo, según el FMI, unos 20 millones de empleos (más del 10% de los trabajadores de las pymes), una cantidad similar al número total de personas actualmente desempleadas en los países objeto del análisis.

Estos datos son el reflejo de que las pymes, las compañías más perjudicadas por el estallido del coronavirus, tienen una presencia relevante en los sectores que más han sufrido, como los de contacto intensivo, hoteles, restaurantes y actividades de ocio.Lee también

Sin embargo, destaca el FMI, “el abundante respaldo de liquidez a través de préstamos, garantías de créditos y moratorias sobre los pagos de la deuda ha protegido a muchas pequeñas y medianas empresas del riesgo inmediato de quiebra. Pero el respaldo de liquidez no puede hacer frente a los problemas de solvencia. A medida que las empresas acumulan pérdidas y se endeudan para seguir funcionando, se arriesgan a ser insolventes, con una carga de deuda muy superior a su capacidad de reembolso”.

En el caso de que hubiera una cadena de fallidos, las consecuencias se harían notar también en los bancos, ya que podría desencadenar incumplimientos de pagos y provocar cancelaciones de deuda importantes, lo que mermaría su capital. En particular, las entidades de menor tamaño se verían más afectadas, ya que suelen especializarse en prestar a empresas más pequeñas: una cuarta parte de estos bancos podría sufrir una caída de al menos 3 puntos porcentuales en sus coeficientes de capital, mientras que el 10% podría afrontar una caída incluso mayor, de al menos 7 puntos porcentuales.Lee también

Entre las posibles soluciones, el FMI aboga, entre otros instrumentos, por que los gobiernos amplíen sus préstamos incentivando la participación de los bancos, que conocen a sus clientes y evalúan a diario planes de negocio. Una colaboración público-privada que ayudaría a focalizar la ayuda a las empresas que más lo necesitan.

En lo que se refiere a España, un reciente estudio de la reaseguradora de crédito francesa Coface arroja algunos datos preocupantes. Por un lado, el programa de ayuda al desempleo ha demostrado ser eficaz. Por ejemplo, en el sector del comercio minorista, Coface estima que los ERTE limitaron la caída de los beneficios al -26% en el segundo trimestre, frente al -67% estimado si no se hubiera puesto en marcha este mecanismo.

Sin embargo, estas políticas no han impedido un aumento meteórico de las insolvencias en el sector turístico del 90% interanual en el segundo semestre de 2020. Estas fuentes cifran en 5.700 el número de insolvencias en España a lo largo del 2020, un 19% más que los niveles del 2019.

Pero estos analistas también remarcan que existe un número significativo de insolvencias “que se han pospuesto”, gracias “a la moratoria concursal y al papel crucial del crédito bancario”, con lo que, si estas insolvencias “ocultas” se manifestaran este año “podemos esperar aumentos sustanciales en las cifras de insolvencia en el 2021”.

Fuente: La Vanguardia