La Quinta Avenida, Oxford Street y Causeway Bay, las tres principales mecas del retail en Estados Unidos, Europa y Asia, buscan su hueco tras un año sin su principal activo: los visitantes.

Eran las mecas imbatibles del retail. Los sitios donde había que estar, un escaparate al mundo. Pero ni Oxford Street, ni la Quinta Avenida, ni Causeway Bay son nada sin su principal activo, los visitantes, y eso es precisamente lo que han perdido en el año del confinamiento, las restricciones y el distanciamiento social.

Las calles más hot para el comercio son hoy las más frías, en parte porque también eran las más expuestas al turismo y a los commuters, el tipo de tráfico más golpeado por las medidas para contener la pandemia.

La Quinta Avenida era antes de la pandemia la calle más deseada. Nueva York ha liderado por dos años consecutivos el ránking Hot Retail Cities, elaborado por Modaes.es, y su principal calle comercial lleva décadas alternándose el título de la más cara del mundo con el barrio hongkonés de Causeway Bay. 

Causeway Bay ya había dejado de ser la calle más cara de Asia antes de la pandemia

Con todo, la calle ya había comenzado a sufrir antes de la pandemia, con tasas de disponibilidad que llegaron al 20% en 2019. Aunque no hay datos de tráfico en la Quinta Avenida correspondientes a 2020, la evolución de otros ejes de la ciudad permiten estimar el impacto que ha tenido la pandemia.

Times Square, por ejemplo, recibe en un año normal a una media de 360.000 peatones cada día. En 2020, la media bajó hasta 125.000 personas diarios. Si el pico antes de la pandemia llegaba a 450.000 peatones en una sola jornada, el máximo de 2020 fue de 190.000 personas.

En la Quinta Avenida, las rentas reflejan el golpe que ha supuesto la pandemia. Sólo en el cuarto trimestre, las rentas entre los cruces con las calles 42 y la 49 cayeron un 20%, según datos de Cushman&Wakefield. Por encima de la calle 49 y hasta la 60 el descenso fue menor, del 3,7%. Desde 2018, los alquileres en esta zona se han desplomado un 32%.

En la Quinta Avenida, los precios de alquiler de los locales han caído un 32% desde 2018

La última edición del Hot Retail Cities colocaba en tercera posición, sólo tras Nueva York y Los Ángeles, a Tokio como otra de las ciudades más atractivas para el retail. La capital japonesa logró colarse en el ránking gracias al poder adquisitivo de sus habitantes y, sobre todo, a la exposición que iban a suponer los Juegos Olímpicos, que finalmente fueron pospuestos al verano de 2021.

Según un informe elaborado por JLL, correspondiente al tercer trimestre del año pasado, las rentas en Tokio se habían contraído un 10,7% y las pocas operaciones que se realizaron (entre ellas la apertura de Desigual en Chuo-dori, en Ginza) se habían firmado antes de la pandemia.

La consultora situaba la ciudad en el mismo nivel que Berlín, Pekín, Boston y Singapur, en cuanto a que todas ellas son metrópolis donde las rentas apenas acaban de comenzar a caer y todavía tienen mucho terreno bajista.

En cambio, en Hong Kong casi están tocando suelo, según la consultora. Causeway Bay, que en los últimos años luchaba con la Quinta Avenida por ser el destino más caro para abrir un local comercial, registró una caída de las rentas del 43%, según Cushman&Wakefield.

Este barrio ya estaba en horas bajas antes del estallido del Covid-19 debido a las protestas sociales convocadas en 2019 en contra del proyecto de extradición de Pekín y que motivaron cierres de tiendas y cortaron el turismo. 

Tokio debía haber capitalizado en 2020 el atractivo de los Juegos, pero la pandemia truncó los planes

Sin embargo, la zona más cara de Asia Pacífico para abrir un local comercial continúa siendo un barrio de Hong Kong, Tsim Sha Tsui, que revalidó su puesto en el cuarto trimestre del año pasado con un alquiler medio anual de 1.607 dólares por pie cuadrado. Le siguieron Ginza, en Tokio, y Pitt Street Mall, en Sídney, según el último informe Asia Pacific Main Streets de Cushman&Wakefield.

¿Y en Europa? Oxford Street ha sido, de largo, la calle más golpeada por la pandemia. Aunque en la primavera de 2020 Reino Unido tardó más que otros vecinos europeos en imponer restricciones al retail, en el arranque de 2021 ha sido la economía europea más restrictiva con el comercio, que se ha mantenido cerrado hasta tres meses en el país.

La afluencia media mensual en la calle comercial más importante de Londres se ha desplomado un 71% entre marzo de 2020 y marzo de 2021, y la tasa de disponibilidad llega al 25%. Además, la vía está viendo ya una reconversión acelerada de comercial a oficinas, como el proyecto que tienen los grandes almacenes John Lewis para su flagship store.

Otras calles de referencia de Europa también han sufrido fuertes descensos. En los Campos Elíseos, la segunda más transitada del continente, el tráfico medio mensual ha caído un 56% en el último año, el precio ha bajado un 20% y la disponibilidad iguala a la de Oxford Street en el 25%.

En Alemania, la berlinesa Kurfürstendamm registró algo mejor, con una pérdida media de afluencia del 38% y una caída de los alquileres de entre el 6% y el 20%, según datos de Comfort Group, con sólo 18 nuevas vacantes.

La española Gran Vía, por su parte, se encuentra entre las más golpeadas de Europa, con un descenso del tráfico del 62%, una contracción de las rentas del 12% y una desocupación del 12%, según Cushman.

Fuente: modaes.es