Elisabet Bach es consultora económica y financiera, secretaria de la Junta del Colegio de Economistas de Cataluña y presidenta de Autónomos PIMEC.

Joan, pequeño empresario de Barcelona, recibió la visita de un comercial de una gran empresa desarrolladora de software que le ofreció solucionar todos sus problemas en el negocio con una poderosa herramienta de gestión. Esta herramienta le permite, según el comercial, mantener el control de toda su organización, visibilizando el estado de las compras de materiales, haciendo seguimiento a las órdenes de compra, y controlando el cobro de facturas pendientes, todo a un click de distancia. Transformación digital, le dicen. Esto a Joan le pareció maravilloso.

Sólo hay un inconveniente: La licencia de la herramienta cuesta el equivalente a un mes de su facturación, y eso sin contratar la digitalización de la información que Joan gestiona en papel, ni la formación, que se facturan aparte. Así, Joan se desencanta de eso que llaman “transformación digital”, y lo descarta por entender que es algo que está fuera de su alcance.

Como Joan, hay muchas personas autónomas y emprendedores con pequeñas y medianas empresas que no conocen verdaderamente qué es la transformación digital. Lo único que saben es que hay que contratar a un “experto” y que es sumamente costoso.

la puntilla de la crisis del coronavirus

Lo cierto es que la transformación digital es un proceso que está al alcance de cualquiera, sin necesidad de inversiones que comprometan la rentabilidad del negocio. Pero para ello debemos tener claro qué es, cómo se implementa y cuándo es el mejor momento de hacerlo.

Qué es la transformación digital

La transformación digital es un proceso mediante el cual la persona autónoma o empresaria aplica las nuevas tecnologías digitales dentro de su organización para mejorar el desempeño, contribuyendo así a la mejora de la productividad y a la reducción de los costes.

Por ejemplo, si la empresa de Joan se dedica a la venta de materiales de oficina, una de sus mayores necesidades será conocer los niveles de inventario en tiempo real, y poder visualizar qué productos se venden más, en qué circunstancias, y cuándo debe reponerlos para no quedarse sin stock. Pero si Joan quiere ir más allá, quizás puede aprovechar la transformación digital para automatizar pedidos, y que los clientes hagan las órdenes a través de su web; o que soliciten órdenes recurrentes para retirarlas a cada cierto tiempo y pagando mediante una pasarela de pago. Quizás, Joan quiere tener suficiente información para validar si vale la pena enfocarse en un nicho de mercado.

Todas estas problemáticas pueden resolverse con la ayuda de la transformación digital, aplicada a los procesos de gestión de la organización. Pero lo primero que debe entender la persona autónoma o empresaria es que no hay una solución única para todo, ni es necesario transformar digitalmente todos los procesos de forma arbitraria.

Cómo se implementa 

Podemos comparar la selección de soluciones de transformación digital con la elección de un medio de transporte. Si queremos viajar largas distancias y tenemos los medios económicos, un coche deportivo italiano puede ser una opción maravillosa. Sin embargo, si lo que queremos es movilizarnos en un radio de cuatro calles, dentro del área metropolitana de nuestra ciudad, quizás la inversión y el gasto mensual no compensarán los beneficios que obtendremos de nuestro lujoso deportivo.

Con la transformación digital ocurre exactamente lo mismo. El primer paso que tenemos que dar antes de optar por cualquier solución es determinar las necesidades que tenemos y cómo aprovecharemos la tecnología en nuestros procesos, enfocándonos en mejorar la productividad o reducir los costes del negocio. Es posible que existan soluciones complejas y costosas que resuelvan parte de nuestros problemas, pero también puede que haya soluciones sencillas y fáciles de implementar que lo harán de una forma más eficiente.

De allí la importancia de conocer bien tu negocio, sus necesidades y los objetivos a conseguir antes de realizar un proceso de transformación digital. Dicho proceso implica no sólo una inversión en dinero, sino también en tiempo y modificará sustancialmente la forma de trabajar de la organización. La transformación digital es una herramienta para el crecimiento, y antes de crecer debemos saber si estamos preparados.

Cuando es el mejor momento para implementar la transformación digital

la digitalización tras la etapa del coronavirus

La transformación digital es un proceso en marcha, y todos los negocios lo están implementando en mayor o menor grado. Hace apenas 20 años, todavía se buscaban locales, comercios y profesionales en guías telefónicas impresas; hoy en día todos utilizamos buscadores digitales para conseguir cientos de resultados seleccionados a medida para nosotros por algoritmos, todo en cuestión de milésimas de segundos.

En ese sentido, el momento para implementar la transformación digital es ahoraLo que debe decidir la persona autónoma o empresaria es cómo llevarla a cabo para mejorar su gestión, y para ello lo más importante es conocer bien el negocio.

La transformación digital es una decisión de negocio que debe tomarse con criterio y siempre considerando la fase de crecimiento en que se encuentra la empresa. Desde la consultoría te podemos ayudar a valorar la situación de tu negocio y a evaluar el momento oportuno para iniciar el proceso de transformación digital. Nos puedes contactar por mail, por el formulario, o bien a través de las redes sociales: FacebookInstagram o Twitter. ¡No te quedes con dudas!

Artículo publicado en el blog de Elisabet Bach Oller y reproducido con permiso expreso de su autora. El mismo ha sido redactado en colaboración con Plátano Comunicación.

Fuente: diffusionsport.com